por Roberto Valencia - Foto: UPI
La concentración económica que existe en el mercado de la recolección de basura en el país es el escenario de fondo para entender el problema que afecta a los trabajadores del sector, quienes aún se mantenián en huelga para pedir un aumento de sueldos y mejores condiciones laborales.
La paralización laboral se encuentra en el tercer día ,con la basura acumulándose en las veredas y calles de las principales ciudades del país, mientras los trabajadores, municipios y el Gobierno no logran llegar a un acuerdo, demostrando que nadie quiere ponerle el cascabel al gato, en un sector que está altamente concentrado en una sola empresa.
La concentración económica que existe en el mercado de la recolección de basura en el país es el escenario de fondo para entender el problema que afecta a los trabajadores del sector, quienes aún se mantenián en huelga para pedir un aumento de sueldos y mejores condiciones laborales.
La paralización laboral se encuentra en el tercer día ,con la basura acumulándose en las veredas y calles de las principales ciudades del país, mientras los trabajadores, municipios y el Gobierno no logran llegar a un acuerdo, demostrando que nadie quiere ponerle el cascabel al gato, en un sector que está altamente concentrado en una sola empresa.
LA EMPRESA
El mercado local es controlado en un 58% por KDM, una empresa que pertenece al Grupo Urbaser–Kiasa, que cuenta con capitales chilenos a través de Kenbourne Ingeniería Ambiental S.A. e inversión española, representada por el grupo empresarial Dragados S.A., por medio de su filial de servicios urbanos Urbaser.
KDM es dueña de las empresas Starco y Demarco, que están el el ojo del huracán por las demandas que piden sus trabajadores para mejorar sueldos y condiciones de trabajo, las que fueron fiscalizadas por Evelyn Matthei, cuando era la ministra del Trabajo de ese entonces.
CLIENTES
Los clientes de estas empresas son 29 municipalidades, entre las cuales están Providencia, La Reina Ñuñoa, Independencia, Vitacura, Cerro Navia, Maipú, Rancagua, San Fernando, Antofagasta, La Serena, Constitución Los Ángeles y Antuco, entre otras.
Entre las empresas privadas que reciben los servicios de Starco y Demarco están los grandes del retail como Cencosud, Walmart, SMU (Unimarc), Pizarreño y Bodegas Premier.
Además, las empresas prestan servicios al hospital de Carabineros y San Juan de Dios, mientras que ofrece aseo industrial a instituciones públicas como el Banco Central, Juzgados Civiles de Santiago, Palacio de los Tribunales, Registro Civil y del Senado en Valparaíso.
DEMANDADA POR CDE
KDM no ha estado exenta de polémicas, pues en abril de este año el Consejo de Defensa del Estado (CDE) se querelló contra la compañía por cohecho, en el marco de la millonaria adjudicación de contrato hecha con el Municipio de Maipú para operar el relleno sanitario de la comuna, donde por 5 años se depositará la basura, con un costo de $10 mil millones.
La empresa también quedó en la mira en una investigación de Ciper que reveló que KDM "amarró" contratos con 22 comunas de Santiago hasta el año 2027. Sólo en 2010, el negocio facturaba US$66 millones.
SALARIOS Y CONTROLES
Es en este escenario en que se han multiplicado la figura de empresas contratistas que tienen a los trabajadores con salarios cuyo promedio llega a $236 mil, de acuerdo a un estudio del Ministerio del Trabajo.
El año pasado la Dirección del Trabajo realizó 99 fiscalizaciones al sector, aplicando 61 sanciones, de las cuales la mayoría fue por faltas en higiene y seguridad y jornada de trabajo.
El monto de las multas fue de $98 millones, lo que representa menos del 1% de los US$66 millones que se mueven en el sector.

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