martes, 29 de julio de 2014

El régimen chino confirma la investigación a Zhou Yongkang, exjefe de Seguridad, por corrupción

REUTERS
Zhou Yongkang en la reunión anual del Partido Comunista en 2007, cuando era ministro de Seguridad Pública

Se trata del procesamiento contra el más alto dirigente del Partido Comunista desde el juicio a la mujer de Mao


PABLO M. DÍEZ / CORRESPONSAL EN PEKÍN - Día 29/07/2014 - 15.58h


Ya es oficial. Tras varios meses de especulaciones, el régimen chino ha abierto una investigación contra Zhou Yongkang, antiguo responsable de los aparatos de Seguridad del Estado y uno de los hombres más poderosos del país con el anterior presidente, Hu Jintao. Así lo ha confirmado este martes la agencia estatal noticias Xinhua, al anunciar que «el Comité Central del Partido Comunista de Chinaha decidido poner a Zhou Yongkang bajo investigación por serias violaciones de la disciplina», el eufemismo habitual para referirse a la corrupción.

Su caída en desgracia es el último capítulo de la lucha de poder abierta en el régimen chino tras el «caso Bo Xilai», condenado el año pasado a cadena perpetua por corrupción y cuya esposa fue sentenciada a muerte en 2012 –pero con la pena suspendida– por asesinar a su socio británico. Además, la investigación contra Zhou Yongkang supone el procesamiento contra el más alto dirigente político de Chinadesde el juicio a la mujer de Mao, Jiang Qing, y la «Banda de los Cuatro» por los desmanes de la «Revolución Cultural» (1966-76).

Como miembro del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista, del que se retiró en noviembre de 2012, Zhou Yongkang, que tiene ya 71 años, fue uno de los nueve hombres más poderosos del país y actuaba como patrón de otros destacados gerifaltes, entre ellos su protegido Bo Xilai.


Familiares investigados

Rompiendo una norma no escrita del régimen, el presidente Xi Jinping lo confinó el verano pasado bajo arresto domiciliario, según informó Reuters en su momento. Desde otoño, todo aquel próximo a él, incluyendo seis de sus colaboradores, su hijo y su hermano, están siendo investigados por corrupción y abuso de poder.

En marzo, justo antes de la reunión anual de la Asamblea Nacional Popular –el Parlamento orgánico del régimen–, el periódico «Noticias de Pekín» informaba de que su hermano, Zhou Yuanqing, y su cuñada, Zhou Lingying, habían sido detenidos en diciembre. Además, su hijo, Zhou Bin, tuvo que regresar desde el extranjero para ser interrogado ese mismo mes, en el que también fue cesado uno de sus antiguos subordinados, el viceministro de Seguridad, Li Dongsheng.

En febrero cayó otro de sus aliados, el vicegobernador de la isla deHainan, Ji Wenlin, y en septiembre del año pasado lo hizo Jiang Jiemin, expresidente de Petrochina y de su firma matriz, laCorporación Nacional de Petróleos de China (CNPC). Precisamente, esta es la empresa estatal donde Zhou Yongkang cimentó su carrera al dirigirla entre 1996 y 1998.

En 2002 fue nombrado ministro de Seguridad Pública y, cinco años después, accedió al Comité Permanente del Politburó, donde se jubiló en 2012. En principio, se suponía que iba a relevarlo su protegido Bo Xilai, pero su caída en desgracia está arrastrando a Zhou Yongkang porque aquel escándalo destapó el ostentoso nivel de vida de la «aristocracia roja» de China.


Posible plan golpista

Aunque la investigación parece centrarse en corruptelas económicas, algunos medios de Hong Kong y Taiwán han especulado que Zhou Yongkang planeó un golpe de Estado basado en un atentado contra el actual presidente, Xi Jinping, antes de que ocupara el cargo. Dentro de estas intrigas palaciegas, otros rumores señalan que también ordenó el asesinato de su exesposa en un accidente de coche para casarse con su actual mujer, 28 años más joven que él. Cierto o no, el cerco se estrecha sobre Zhou Yongkang, que puede protagonizar un escándalo político que dejaría en «peccata minuta» al «caso Bo Xilai».

Como ambos eran aliados, la defenestración de Bo Xilai ha acabado salpicando a Zhou Yongkang, desatando una lucha soterrada entre las distintas facciones del Partido Comunista. Tradicionalmente, los mandatarios retirados eran considerados intocables, pero el presidente Xi Jinping ha lanzado una contundente ofensiva contra la corrupción que incluye, como propugna la propaganda, a «moscas y tigres».Sin duda, Zhou Yongkang es la mayor pieza de esta campaña, que ya se ha cobrado la cabeza de otras importantes figuras como el exministro de Ferrocarriles Liu Zhijun, condenado el año pasado a pena de muerte –pero suspendida– por corrupción y abuso de poder.


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