lunes, 24 de agosto de 2015

El asesinato de 14 reos en El Salvador agrava la ola de violencia

Pandilleros detenidos en El Salvador, en una imagen de archivo. / JESSICA ORELLANA

VIOLENCIA EN CENTROAMÉRICA »

El ministro de Justicia cree que la matanza obedece a una purga al interior de la Pandilla 18


JUAN JOSÉ DALTON San Salvador


Catorce reos fueron asesinados este sábado en el interior del penal de Quezaltepeque, ubicado al norte de la capital salvadoreña, en el departamento de La Libertad. Esta matanza de maras constituye una de las peores ocurridas en las cárceles de El Salvador, hacinadas y llenas de violencia. “Fue en una forma muy silenciosa en que cometieron estos hechos”, aseguró el director general de Centros Penales de El Salvador, Rodil Hernández. El ministro de Justicia y Seguridad, Benito Lara, asegura que el suceso se debió a “una purga entre la estructura delincuencial (de la Pandilla 18)”. El funcionario también confirmó que la madre de una de las víctimas en el penal "también fue asesinada el sábado”.

Los fallecidos eran presos que estaban siendo procesados por delitos graves, entre ellos homicidios y extorsiones agravadas, así como portación de armas de fuego y posesión de drogas. Todos estaban siendo juzgados por pertenecer a agrupaciones ilícitas, es decir, a las pandillas o maras.

Los asesinados pertenecían al ala revolucionaria de la Pandilla 18, una de las más radicales del pandillerismo. Esta estructura es responsable de ordenar y matar a agentes del Estado. En lo que va de 2015, han sido asesinados 44 policías y 14 soldados. La mayoría mientras estaba de licencia. Otros han muerto en emboscadas y ataques directos.

Los integrantes de la Pandilla 18 también han sido acusados por las autoridades de ser los responsables del paro de transporte público llevado a cabo la última semana de julio, que ocasionó 11 muertos y más de 60 millones de dólares en pérdidas económicas.

Tras informarse de la tragedia, la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) de la policía acordonó tres cuadras a la redonda de la prisión. Centros Penales ordenó la emergencia en Quezaltepeque y en otras cárceles para evitar actos de violencia. No se recibirán visitas ni los reos saldrán de sus celdas hasta nuevo aviso y mientras duren las investigaciones.

El director de la Dirección General de Centros Penales (DGCP), Rodil Hernández, dio a conocer el listado de víctimas y los delitos por los cuales estaban encarcelados. Sin embargo, no quiso decir cómo fueron asesinados. Las fotos que circulan en las redes “son falsas”, apuntó Hernández. En ellas se aprecian cuerpos ensangrentados de los supuestos pandilleros, pero las autoridades lo han negado. Hernández aseguró que los cuerpos de las víctimas han sido llevados a la morgue y los familiares han sido notificados.

Esta última acción en cárceles es una de os peores hechos de violencia ocurridos en un penal salvadoreño. En enero de 2007, 21 reos fueron masacrados en el penal de Apanteos, en el occidente del país y en septiembre de 2013 seis reos menores de edad fueron asesinados en el centro de Tonacatepeque, San Salvador.

El sistema carcelario salvadoreño es uno de los más criticados en nivel internacional por su violencia interna y su hacinamiento, que asciende el 300%. Con capacidad para albergar 8.000 reclusos, las prisiones tienen una población de más de 30.000.

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