lunes, 24 de agosto de 2015

FARC y Gobierno avanzan para lograr la paz bendecida por el Papa

El jefe de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle, llega a La Habana el viernes. /ALEJANDRO ERNESTO (EFE)

Los negociadores celebran los progresos en materia de justicia y confían en un gesto de Francisco durante su visita a Cuba

JAVIER LAFUENTE Bogotá


El Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC han logrado importantes avances en el proceso de paz en el último mes, después de la crisis que estuvo a punto de acabar con cualquier esperanza de poner punto y final a la guerra civil más prolongada de América Latina. En el horizonte, ambas partes tienen puesta la vista en el viaje que el papa Francisco realizará a La Habana entre el 19 y el 22 de septiembre. Conseguir su bendición del proceso de paz es uno de los gestos más buscados y supondría un espaldarazo a las negociaciones, especialmente en Colombia.

El papel de Francisco fue el tema central que trataron el pasado lunes una delegación de las FARC, encabezada por el jefe negociador y número dos de la guerrilla, Iván Márquez, con representantes de la Iglesia colombiana, con monseñor Castro, presidente de la Conferencia Episcopal, al frente. Durante el encuentro de tres horas que mantuvieron en La Habana, donde desde hace tres años se desarrollan las negociaciones, quedó patente la simpatía que despierta el Papa entre la guerrilla, concebida en su origen como una organización marxista-leninista, y su deseo de poder reunirse con él a su paso por Cuba. “El Papa tiene el deseo de colaborar en lo que sea posible”, asegura monseñor Castro en conversación telefónica. “Él ha demostrado su disponibilidad para participar en todos los conflictos internacionales. Naturalmente no puede pasar por inadvertida su atención a Colombia”, añade.

Las buenas intenciones sufrieron un aparente revés un día después de la reunión, cuando el viceportavoz del Vaticano, Ciro Benedettini, aseguró que “en la agenda papal del viaje a Cuba no está previsto ningún encuentro entre el Santo Padre y representantes de las FARC”. Lejos de suponer un jarro de agua fría, tanto a la guerrilla como al equipo negociador del Gobierno se les ha trasladado desde diferentes fuentes que en la agenda de Francisco en Cuba hay suficientes huecos como para poder abordar el tema. Más allá de una reunión, en palabras de monseñor Castro, “lo que se prevé es que diga unas palabritas en torno a la paz en Colombia y que bendiga el proceso para que salga bien”.

“Un acercamiento de Uribe sería positivo para el proceso”

La polarización que vive la sociedad colombiana en torno al proceso de paz desde hace casi tres años no es ajena a la Iglesia católica. Mientras que su máximo representante, monseñor Castro, se ha mostrado partidario de las negociaciones que se desarrollan en La Habana, su predecesor, el cardenal Rubén Salaz ha sido siempre algo más crítico. Llevada la crispación al campo político, Castro no duda de la importancia que tendría un cambio en la posición del expresidente y senador Álvaro Uribe, máximo crítico con el proceso, de profundas creencias religiosas. “Las críticas ayudan a dar luz para que el proceso mejor, porque tiene fallos, por ejemplo en su comunicación”, asegura Castro, para quien “un acercamiento sería muy, muy positivo para el país, daría un salto en términos de blindar el proceso. Esperemos que algún día llegue, desde luego no será desde fuerzas exteriores sino de convicciones interiores”. En este sentido, se muestra convencido de que “el presidente Uribe se acercará más al proceso en la medida en que sus sugerencias sean aceptadas”.

En cualquier caso, por mucho que las FARC insistan en un encuentro con el Papa, parece poco probable que este vaya a celebrarse si no cuenta también con el visto bueno de los negociadores del Gobierno. De hecho, es la mesa de negociaciones, que en un principio acordó que no quería mediadores ni intermediarios, quien deberá trasladar un mensaje conjunto al Vaticano. Ahí cobraría fuerza el arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega, con quien también se reunieron los representantes de la Iglesia colombiana. “Ellos tienen que decidir en qué puede ayudar el Papa, tiene que nacer de una invitación desde dentro de la mesa”, asegura monseñor Castro.

Para facilitar el gesto del Papa, el equipo negociador del Gobierno busca otro por parte de la guerrilla antes de la visita y consolidar los avances en materia de justicia. En este sentido, fuentes de ambas partes, coinciden en celebrar los pasos dados desde que se reuniese por primera vez la comisión jurídica a finales de julio. “Se está buscando un camino que repare todos los daños hechos pero que no se tan humillante [para las FARC] como para que les haga desistir en cualquier esfuerzo de paz”, asegura monseñor Castro, un extremo que coincide con el que se transmite desde los equipos negociadores. “Claramente se dice que no va a haber impunidad, pero hay que ir haciéndose a la idea de que no hay necesidad de cárcel, puede haber otros caminos. Se trata de que haya imaginación jurídica para cumplir esas metas. Las grandes posturas están acordadas, queda la letra menuda”, añade el máximo representante de la Iglesia católica en Colombia.

Castro estuvo acompañado por monseñor Nel Beltrán y el padre Darío Echeverri, secretario de la Comisión de Conciliación Nacional. Por parte de las FARC, además de Iván Márquez estuvieron presentes Rodrigo Granda, Carlos Antonio Lozada y Pastor Alape. Durante el encuentro se abordó también la percepción que la guerrilla tiene del trabajo de la Iglesia y cómo percibe esta el proceso de paz desde las regiones, donde jugaría un papel importante en un futuro posconflicto.

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