miércoles, 26 de agosto de 2015

Hungría refuerza la frontera con Serbia para frenar a los refugiados

Inmigrantes sirios cruzan una valla en la frontera entre Serbia y Hungría. / L.B. (REUTERS)

La policía magiar emplea gases lacrimógenos en un centro de acogida

GRÁFICO Ruta de los migrantes hacia la UE

EL PAÍS / AGENCIAS Madrid / Budapest 26 AGO 2015 - 14:44 CEST


Crece la tensión en Hungría, uno de los puntos migratorios más calientes en la Unión Europea (UE). Un día después de que el Gobierno ultraconservador magiar liderado por Viktor Orban declarase "humillante" el reparto de fondos comunitarios para afrontar la crisis de refugiados, las autoridades del país centroeuropeo han anunciado este miércoles un refuerzo adicional de la frontera sur de más 2.100 agentes de policía, que contarán con el apoyo de helicópteros y perros y que serán desplegados en la zona a mediados de septiembre. El Ejecutivo húngaro tampoco descarta enviar a este punto fronterizo con Serbia al ejército, si bien este extremo aún no ha sido confirmado oficialmente. Para desplegar militares en la zona, el Gobierno de Orban debe contar primero con el visto bueno del Parlamento, en el que su grupo goza de una amplia mayoría.

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La frontera entre Hungría y el país balcánico se ha convertido en las últimas semanas en una de las puertas de entrada a la UE más transitadas, por la que miles de personas —en su mayoría refugiados procedentes de Siria, Afganistán y Pakistán— tratan de alcanzar territorio comunitario. Según las cifras de las fuerzas de seguridad magiares, en lo que va de año unas 120.000 personas han cruzado este paso fronteriza en dirección al resto de la UE. Una cifra récord de 2.533 inmigrantes, entre ellos 555 menores, fueron interceptados hasta ayer, cuando trataban de acceder en las últimas horas a Hungría, según cifras oficiales. Hasta las 9.30 de este miércoles, otras 1.300 habían sido detenidas cuando trataban de acceder a territorio húngaro.

El país magiar, que está terminando la construcción de una valla en los 175 kilómetro de frontera con Serbia para evitar la entrada de refugiados, forma parte de la zona Schengen, en la que los ciudadanos de los Estados miembros pueden viajar portando solo un documento nacional de identidad. Es por, tanto, la primera puerta de entrada a esta zona europea de libre circulación. La gran mayoría de los inmigrantes indocumentados que llegan a Hungría solo usan ese país como tránsito para llegar a otros países, sobre todo Alemania y Suecia.

Uso de gases lacrimógenos

La policía del país centroeuropeo ha utilizado este miércoles gases lacrimógenos en uno de los centros de acogida y registro de inmigrantes situado en la localidad de Röszke, al sur del país. Aún se desconocen los motivos de este altercado, del que ha informado el canal Hír TV. En la prensa local hay varias versiones contradictorias.

En unas imágenes emitidas por esta televisión húngara se ve cómo decenas de policías rodean a varios centenares de personas que protestan levantando los brazos y gritando. Según la versión de este canal todo comenzó cuando se les impidió hablar con la prensa, mientras que el portal Index atribuye el tumulto a que un grupo de refugiados se negó a que se les tomasen las huellas dactilares.

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