Por Susana Frías K.
Actualmente, el Dicom maneja la información comercial bancaria, los créditos universitarios, los créditos de casas comerciales, y cualquier transacción económica. Son más de cuatro millones los que están sobreviviendo en el calvario de estar en Dicom. Diputado Felipe Harboe (foto): “No es aceptable que se establezca que el tener una deuda significa sinónimo de delincuencia o pero aún sinónimo de estafador”.
Con la llegada de las tarjetas de crédito, muchos chilenos vieron la oportunidad de acceder a ciertos lujos y comodidades que no podrían pagar de inmediato. Sin embargo, la cesantía, crisis económica o derechamente la irresponsabilidad en los pagos tiene a millones de personas endeudadas y a cuatro millones de ellos, sumergidos en el temido Dicom.
Pero ¿qué es exactamente? Es una empresa privada que mantiene un registro de información -de acceso público- acerca de la actividad de las personas en el sistema financiero y comercial. Por ellos, cualquier consulta sobre información que se mantenga en dicho registro debe consultarse directamente con ellos.
Actualmente, el Dicom maneja la información comercial bancaria (cheques, tarjetas de crédito, préstamos, créditos de consumo), los créditos universitarios (mensualidades incluidas), los créditos de casas comerciales (supermercados, retail, farmacias), y cualquier transacción económica.
En 1979, se fundó por la Cámara Nacional de Comercio (CNC), el boletín de comportamiento comercial, herramienta usada para realizar un seguimiento del comportamiento comercial y financiero de personas naturales o jurídicas. Esto se dio con la llegada de las tarjetas de crédito, modalidad de transacción traída al país por Sebastián Piñera.
Este Boletín, es el banco de datos oficial de protestos y morosidades del sistema financiero/comercial y tiene por objeto yo la evaluación del riesgo crediticio. Se encuentra regulado por el D.S 950, modificado por el D.S 998 del Ministerio de Hacienda y, por la ley 19.628 modificada por la ley 19.812.
Una vez pagada una deuda se debe solicitar la devolución del documento que dio origen a la deuda, lo que es fundamental para su aclaración, en la página www.boletincomercial.cl encontraremos los requisitos para efectuar la aclaración de cheques, pagares, letras y cuotas morosas.
El Chile real
Para poder acceder a educación, salud, vestuario, vivienda o alimentación, es el crédito la única alternativa. De los 18 millones de habitantes que existen, actualmente son más de cuatro millones los que están sobreviviendo en el calvario de estar en Dicom.
Lamentablemente, para muchos la única solución de salir de una deuda, es generar otra deuda, de manera que los créditos de consumo se disparan. Las repactaciones, los intereses cada vez mayores, los seguros de cesantía abultando las cuotas, etc. son una realidad del chileno que va en alza.
Pero si alguien sin trabajo pretende pagar su deuda y para esto busca una oportunidad laboral, el panorama más que entregarle una luz de esperanza, se nubla completamente. De acuerdo a lo establecido en el artículo 2 inciso 7 del Código del Trabajo: "Ningún empleador podrá condicionar la contratación de trabajadores a la ausencia de obligaciones de carácter económico, financiero, bancario o comercial que, conforme a la ley, puedan ser comunicadas por los responsables de registros o bancos de datos personales; ni exigir para dicho fin declaración ni certificado alguno", salvo el trabajador que tenga poder para representar al empleador.
Sin embargo, la realidad es muy distinta. Diariamente vemos cómo los chilenos son discriminados por encontrarse en la lista negra de Dicom y la posibilidad de encontrar trabajo se esfuma rápidamente.
Frente a esto, el diputado Felipe Harboe, quien ha sido un férreo opositor al Dicom, señaló a Cambio21 que "justamente el proyecto que presenté a la Cámara, apunta a eso. Qué es lo que ocurre, hoy día el código del trabajo prohíbe la discriminación laboral por antecedentes comerciales, en la práctica eso no se fiscaliza y no es posible fiscalizar por qué, porque el Dicom ha creado un mecanismo a través de internet, donde yo puedo acceder a antecedentes comerciales pagando una cantidad determinada de dinero".
Agrega que "lo que hace este proyecto, es prohibir a cualquier administrador de base de datos darle acceso a terceros de antecedentes comerciales de otros. Es decir, nunca más cuando usted vaya a pedir trabajo a algún lado, su potencial empleador va a poder consultar a sus espaldas sus antecedentes comerciales, si los quiere va a tener que pedírselo a usted y si observa que le han pedido estos antecedentes para discriminarla, esta será una prueba que podrá utilizar cuando haga la denuncia por discriminación laboral".
Pero cuál es el avance real de este proyecto de Ley. Según explica el parlamentario, "el proyecto que yo llamo fin al abuso del Dicom que fue que presenté, está catalogado en la jerga legislativa como la que establece el principio y al fidelidad del dato. El gobierno por otra parte presentó otro proyecto que se llama modifica la protección de datos personales, para que la gente no se confunda, son dos proyectos distintos".
"Mi proyecto fue presentado en al Cámara de diputados en diciembre de 2010, después de una campaña donde juntamos más de un millón de firmas. La cámara en trámite bastante rápido lo aprobó con unanimidad en agosto de este año. Después pasó a la comisión de Hacienda y lo aprobó en general, volvió a la comisión de Economía y ya se comenzará a votar en el Senado para luego volver a la Cámara ver los cambios al proyecto para tenerlo pronto como Ley", puntualiza.
No obstante, vuelve a quedar la duda respecto a la fiscalización, por lo que Harboe aclara: "Más que la fiscalización, lo que se hace es que se evita que la persona tenga acceso, justamente para que no quede sólo sujeto a fiscalización. Lo que hacemos nosotros es atacar la oferta, es decir se prohíbe la oferta de este tipo de información a través de cualquier mecanismo que le permita conocer a un tercero antecedentes de otro".
"He dado una batalla muy fuerte contra los abusos del Dicom, justamente por esta alta cifra de chilenos involucrados, cuyos datos comerciales, han sido transados a sus espaldas y les está significando pobreza marginalidad, discriminación y estigmatización. Hoy día el Dicom es un generador de pobreza y desigualdad y por eso creo que nosotros tenemos el deber ético de establecer una regulación le impida a una persona el ingreso a un trabajo, a mejor salud o a mejor educación por el solo hecho de tener una deuda comercial, toda vez que nuestra sociedad de consumo, que es la estamos viviendo hoy día, no es aceptable que se establezca que el tener una deuda significa sinónimo de delincuencia o pero aún sinónimo de estafador", aseguró Harboe.
Sin embargo, no es la primera vez que se habla de Dicom en el ámbito político y es un problema que por años han arrastrado los chilenos, es por eso que surge la duda de por qué ha costado tanto sacar la ley, cuáles han sido las trabas. Ante esto, el diputado Harboe señala que "la presión de la empresa Equifax Dicom, y de muchos empresarios es la culpable. Que creen que es un buen sistema la indicación de antecedentes comerciales, y lamentablemente -tengo que decirlo- no hemos contado con el apoyo del gobierno. Lo que es peor, con el cambio del subsecretario de Hacienda, han intentado echar abajo este proyecto, porque creo que ellos tienen una relación privilegiada con ciertos grupos empresariales. El lobby a favor del Dicom ha sido brutal y solapadamente presiona a grupos de interés para echar abajo el proyecto".
Salir de Dicom
Para hacerlo, requiere obviamente cancelar la deuda que se informa, una vez hecho esto, se debe solicitar al acreedor un certificado mediante el cual conste esta regularización. Con dicho certificado acercarse a oficinas autorizadas de Dicom y anexar (como si fuera poco) un pago para poder ser sacado del listado de deudores. Cabe acotar que en el histórico queda registrado que determinada persona presentó alguna vez una deuda o morosidad, aunque la haya cancelado.
En ningún lado queda registrado si la causa es cesantía, enfermedad o lo que sea. Simplemente y, por razones prácticas, esa persona se convierte en un riesgo financiero por lo que las posibilidades educacionales de sus hijos se ven comprometidas, entre otras concomitancias crediticias.
En este punto no está de más mencionar que el monto para ingresar a Dicom no es importante, puede presentar una deuda de $300, equivalente a US$0,5, o menos incluso, sin saberlo o notarlo. Esta minucia, con la que compraría un chicle, es suficiente para ingresar al sistema, mientras tanto, los intereses suman.
Más aún, puede no presentarse una deuda real, pero por un error de digitación, de programación, o simple alcance de nombre, estos problemas pueden surgir y, salir de ese malentendido, no es necesariamente tan fácil como caer en él.
La angustia de muchos
Camila tiene 27 años y como a muchos jóvenes mientras estuvo en la universidad, las grandes tiendas le ofrecieron acceder a una tarjeta de crédito en Falabella con un cupo de $80 mil. Una oportunidad que tomó y que al principio vio con buenos ojos. Tenía trabajo, por lo tanto podría pagar sus cuentas. Sin embargo, el 2009 quedó sin trabajo y no pudo seguir pagando, se preocupó y al año siguiente intentó buscar una oportunidad laboral, pero ya era tarde. Ingresó a Dicom por una deuda de $70 mil y fue imposible encontrar trabajo.
"Fue realmente angustiante y frustrante, porque quería trabajar y sabía que era la única posibilidad de poder pagar la deuda y salir de Dicom. Pero a lo contrario que pensaba, me pedían en Dicom o bien lo buscaban ellos y al final me decían que no podían darme el trabajo. Tuve que pedir dinero prestado y así pagar esa deuda. Hoy tengo un trabajo, pero la angustia por la que pase y la discriminación a la que fui sometida no se lo doy a nadie", argumenta Camila.
Andrea, otro afectado reclama: "Lamentablemente en este país no hay oportunidades, si es cierto los empresarios y el gobierno se llenan la boca diciendo que la cesantía esto y lo otro y no dan oportunidades. Yo como miles de chilenos estoy en Dicom, tengo mucho dicom pero no me dan pega soy supervisora de call center mi experiencia es súper buena pero no me dan pega por que tengo mis antecedentes sucios y si no tengo plata para pagar ¿como salgo de DICOM?".
La película que refleja la realidad
"Estoy en Dicom", es el film que refleja la realidad de los chilenos y cuya idea surgió de la propia experiencia del director, Osvaldo Oyarce.
El personaje principal es Bartolo Nikolai, quien perdió todo por realizar malos negocios y terminó tras las rejas por endeudamiento. Esta historia de ficción, se repite a diario en nuestro país.
La película, refleja la realidad de 4 millones de chilenos que están registrados en dicha institución, y que afecta directamente a los usuarios, ya que no pueden encontrar trabajo y no son contratados por las empresas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario