jueves, 22 de enero de 2026

¿Por qué Rusia no puede ganar la guerra?

Saludos a todos,

Escrito por don Juan Carlos, antiguo editor,

Rusia se encuentra en una paradoja: es demasiado grande para ser derrotada totalmente, pero demasiado ineficiente para lograr una victoria decisiva.

A diferencia de las guerras del siglo XX, hoy el campo de batalla es transparente. Con satélites, drones y señales electrónicas, Rusia no puede mover una columna de tanques sin que Ucrania la vea en tiempo real. Esto elimina el factor sorpresa, obligando a Rusia a una guerra de desgaste lenta y extremadamente costosa en vidas humanas. Dicho en otras palabras, el Kremlin pelea una guerra del siglo XX en un entorno del siglo XXI. El campo de batalla es hoy <<digital>>; gracias a la inteligencia de la OTAN y drones constantes, el factor sorpresa ruso es inexistente. Cada movimiento de tropas es detectado y castigado antes de que alcance su objetivo.

Rusia ha perdido la mayoría de sus cuadros de mando experimentados y tropas de élite. Actualmente, depende de un sistema de reclutamiento <<abre-latas>>, donde usa personal con poco entrenamiento para identificar posiciones ucranianas mediante el sacrificio, lo que no permite avances territoriales profundos.

El sistema ruso es vertical y rígido. En 2025, se reportó que Rusia perdió un promedio de 85 soldados por cada kilómetro cuadrado conquistado. A ese ritmo, necesitaría décadas y millones de bajas más para tomar el resto de Ucrania, algo que su demografía no puede soportar.

Aunque es una potencia, Rusia ha pasado de ser un exportador de armas a un importador. Depender de drones iraníes y munición norcoreana demuestra que su industria interna no puede mantener el ritmo de una guerra de alta intensidad sin ayuda.

A inicios de 2026, quedó claro que la inteligencia rusa no fue objetiva al evaluar la velocidad con la que Ucrania integraría tecnologías de la OTAN.

* Drones y Inteligencia Artificial (IA): No previeron que el campo de batalla se volvería <<transparente>>.

* Inteligencia Occidental: Subestimaron la capacidad de EE. UU. y el Reino Unido para proporcionar datos de objetivos en tiempo real, lo que neutralizó la ventaja numérica inicial de Rusia.

Para que Rusia logre una victoria total (la capitulación de Kiev), requeriría un cambio radical que actualmente no tiene: Supremacía Aérea Total: Rusia nunca ha logrado destruir la fuerza aérea ucraniana ni sus defensas antiaéreas. Para ganar, necesitaría <<apagar>> los radares de la OTAN y de Ucrania de forma permanente, permitiendo que sus bombarderos actúen sin riesgo.

El Kremlin ha evitado una leva masiva para no desestabilizar la economía y el apoyo interno. Para vencer, Rusia necesitaría poner a toda su población y fábricas en función exclusiva de la guerra, transformándose en una <<Corea del Norte>> gigante.

Colapso de la red satelital de Ucrania: Mientras Ucrania tenga acceso a inteligencia satelital de EE. UU. y la red Starlink, Rusia siempre estará en desventaja táctica. Solo un ataque directo a satélites (lo que iniciaría una guerra espacial global) le daría la ventaja ciega que necesita.

Necesitaría cortar físicamente la frontera con Polonia por donde entra el suministro. Rusia no ha podido hacer esto en cuatro años de guerra debido a la falta de tropas de élite suficientes para mantener un cerco a esa escala. Además, Rusia reclama la anexión de cuatro regiones del sur y este de Ucrania que controla parcialmente (Donetsk, Lugansk, Jersón, Zaporiyia), así como la península de Crimea, que fue anexionada en 2014.

Rusia, <<La Madre Patria>>, puede <<no perder>> manteniendo los territorios ocupados, pero <<ganar>> de conquistar Ucrania, es militarmente improbable con su tecnología actual, estamos observando cómo una potencia del viejo mundo (Rusia) choca contra una red tecnológica moderna que no puede —comprender ni dominar.

sábado, 10 de enero de 2026

MOSCÚ CAMBIA LEALTAD POR PETRÓLEO

El pragmatismo de Putin deja solo a Maduro

Escrito por don Juan Carlos exeditor

Rusia prefirió salvar sus activos económicos y sus recursos en el frente ucraniano antes que embarcarse en una guerra perdida en el Caribe. Los análisis posteriores a la invasión indican también que, a pesar de los años de retórica de defensa, no hubo una movilización efectiva de las milicias ni del Ejército regular en el momento del ataque. Se reportó que muchas unidades simplemente no dispararon, lo que permitió a los helicópteros MH-47G Chinook y a las fuerzas especiales como 160 (SOAR) entrar y salir de Caracas con relativa facilidad.

LA OFERTA DE ASILO SECRETA

Se ha revelado qué, días antes de la invasión, hubo negociaciones secretas. El Vaticano y Rusia intentaron ofrecerle a Maduro un asilo seguro en Moscú para evitar el conflicto. Sin embargo, Maduro se negó a abandonar el poder, y EE.UU. decidió que ya no esperaría más por una transición negociada. En ese contexto, Rusia considera que cumplió su parte al ofrecerle una salida, y Maduro de rechazarla. Moscú, en ese caso, no se sintió obligada a ir a la guerra por él, pese al tratado de Asociación Estratégica firmado en septiembre del 2025.

Aunque el representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasily Nebenzya, acusó a Washington de “generar un nuevo impulso para el neocolonialismo y el imperialismo”. La voz de Putin, la única persona que realmente importa en la política rusa, brilló por su ausencia inmediatamente después de la operación de cambio de régimen de Estados Unidos. A diferencia del presidente de China, Xi Jinping, que condenó lo que calificó de “acoso unilateral” por parte de Washington.

En otras palabras, Rusia priorizó su propia supervivencia y sus intereses económicos sobre la lealtad personal a Maduro. Prefirieron mantener una retórica, dura pero, una acción nula para no perderlo todo en una guerra que no podían ganar en el Caribe. Involucrarse directamente contra las fuerzas estadounidenses elevaría el conflicto a un nivel nuclear o global que Putin ha preferido evitar, limitándose a una “condena enérgica” en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU).

El frente en Ucrania y el desgaste logístico, mantiene a Rusia profundamente empantanada en su propia guerra. A pesar de sus avances recientes en sectores como Kupyansk y Lyman, sus recursos militares están ampliados al límite. Intervenir en el hemisferio occidental —a miles de kilómetros de sus bases de suministro— contra la flota más poderosa del mundo (el comando Sur de EE.UU.) habría sido un suicidio logístico y militar para el Kremlin en este momento.

LA DOCTRINA MONROE

Tras la caída de Maduro, la prioridad del imperio, es la limpieza de influencias extracontinentales. La presión militar y diplomática contra Cuba y Nicaragua de parte de la administración Trump, donde espera utilizar el éxito en Venezuela como trampolín para exigir cambios de régimen o la salida total de asesores rusos y chinos de la región. Al mismo tiempo, Trump, ha sugerido que los cárteles mexicanos podrían ser el próximo objetivo de operaciones “quirúrgicas” similares a la de Caracas y talvez crear una provocación directa en aguas reclamadas por China para comprobar la respuesta de Xi Jinping tras el desenlace en Venezuela.

El tablero geopolítico de este nuevo año 2026 se está moviendo con una velocidad que no percibíamos hace décadas. Lo ocurrido en Venezuela es un presagio, no aislado, sino un “estreno” de una nueva forma de proyectar el poder: rápida tecnología y sin miedo a las consecuencias diplomáticas.

martes, 6 de enero de 2026

¿LA PRESIDENTA SHEINBAUM COMETE ABUSO DE AUTORIDAD?

Saludos a todos,

Escrito por Don Juan Carlos, ex editor

Existe la presunción de que la presidenta Sheinbaum comete abuso de autoridad al regalar todos los meses cargamentos con un alto volumen de producción de Petróleos Mexicanos (PEMEX) a Cuba.

La empresa Kpler, que proporciona inteligencia activa sobre más de 50 productos básicos, mercados de energía y logística marítima, al operar la red AIS (siglas de Sistema de Identificación Automática satelital) más grande del mundo, indicó que ya México se ha convertido en el principal suministrador de combustible de Cuba.

México exportó una media de 12.300 barriles de petróleo diarios a Cuba en 2025, lo cual representa el 44% de todas las importaciones cubanas. En comparación con 2024, estas cifras aumentaron un 56%. Rusia aportó alrededor del 15% de las importaciones de crudo a Cuba en 2025 y Argelia sumó cerca del 6%.

El buque petroquímico Ocean Mariner llegará a La Habana mañana jueves 8 de enero con un cargamento de combustible que confirma a México como el principal suministrador de crudo de Cuba, tras la suspensión de los envíos regulares de Venezuela. Los buques Ocean Mariner y la Eugenia Gas, ambos con bandera de Liberia luego de cargar en México, llevaron sendos embarques a Cuba.

Dentro de un escenario crítico para Cuba, donde no contará con Rusia, México y Argelia como países solidarios. La Isla tendría que adquirir el 100% de su demanda de petróleo en el mercado internacional, lo que le significaría desembolsar una factura anual de un promedio aproximado 3.000 millones de dólares.

¿Cómo le paga Cuba a México, el patrimonio de todos los mexicanos?, ¿Y cuál es la medida de la Cuarta Transformación (4T) para cumplir con “ayudar” al gobierno de Cuba cuando su principal objetivo central es lograr bienestar social, justicia, combatir la corrupción, reducir la pobreza y desigualdad, priorizando a los más desfavorecidos y recuperando la dignidad nacional?

El petróleo de México es un recurso nacional de todos los mexicanos y garantiza el origen y bienestar de un pueblo que se detalla como “Patrimonio Nacional”, incluyendo tierras, aguas, subsuelo y riquezas naturales (propiedad originaria). Así como recursos culturales, históricos y arquitectónicos, los cuales son fundamentales para la soberanía, desarrollo económico y satisfacción de necesidades sociales, siendo la obligación del Estado destinar sabiamente los bienes de la nación para el servicio de sus connacionales.

lunes, 5 de enero de 2026



¿Quién gobernará ahora?

Saludos a todos,

Escrito por Don Juan Carlos, ex editor

Las Operaciones Especiales en Venezuela habrían involucrado al 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales (Aerotransportado, en inglés, SOAR) que proporciona apoyo de aviación mediante helicópteros para fuerzas de propósito general y fuerza de operaciones especiales, cazas furtivos y a la Fuerza Delta. La operación militar de Estados Unidos en Venezuela, neutralizó bases aéreas, cuarteles y nodos (se refiere a puntos clave o estratégicos de conexión dentro de una red comunicación, logística o inteligencia), Estratégicos del país. Cumplió su objetivo de desalojar a Nicolás Maduro del poder y dejó al descubierto una de las principales debilidades estructurales de las Fuerzas Armadas venezolanas: la fragilidad de su sistema de defensa aérea de origen chino frente a un adversario con supremacía en guerra electrónica, inteligencia y ataques de precisión.

Otros componentes relevantes de la campaña fue el ataque a centrales eléctricas y a infraestructura energética, una acción orientada a degradar las capacidades de comando, control y comunicaciones del adversario. La interrupción del suministro eléctrico en zonas clave habrían afectado el funcionamiento de radares, sistemas de defensa aérea y enlaces de comunicaciones militares, facilitando el avance de las fases posteriores de la operación conjunta.

Un escenario similar afectó a los medios de apoyo de fuego, unidades blindadas y otros elementos, que parecen haber quedado estáticas frente a la operación militar de Estados Unidos. Se puede estimar que carecieron de información de blancos y coordinació (o posibles sabotajes internos) efectiva en un entorno saturado por guerra electrónica. La imposibilidad de integrar sensores, fuegos y maniobras en tiempo real dejó a estas unidades sin capacidad de influir de manera significativa para brindar una respuesta defensiva acorde.

La neutralización de los radares impidió cualquier empleo efectivo de los sistemas antiaéreos de mayor alcance, incluidos los complejos S-300 y Buk-M2, adquiridos a Rusia para conformar una defensa escalonada. A su vez, el ataque de supresión sobre algunos sistemas Buck-M2, al menos 2 confirmados, anulados por completo su capacidad de una respuesta defensiva. Sin enlaces de datos funcionales ni control del espacio aéreo, las unidades antiaéreas quedaron desconectadas del comando central, facilitando la obtención de superioridad aérea total por parte de las fuerzas estadounidenses en cuestión de minutos.

Desde el punto de vista militar, analistas coinciden en que el resultado no se explica por la falla de un sistema puntual, sino por la incapacidad del esquema de comando y control de diseño chino para operar bajo interferencia intensa y ataques multidominio. La operación estadounidense expuso las limitaciones de estas arquitecturas cuando se enfrentan a fuerzas capaces de integrar inteligencia, guerra electrónica, aviación de combate y operaciones especiales dentro de un mismo ciclo operativo, confirmando que la superioridad no reside únicamente en el hardware, sino en la coherencia y silencia del sistema en conjunto.

En el aspecto internacional, la Carta de las Naciones Unidas (ONU), determina que los Estados miembros deben abstenerse, en todo momento, «de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado» (art. 2.4), de ahí que este recurso quede limitado a dos supuestos (art. 51): la legítima defensa previo ataque (aquí se encuadraría la agresión rusa a Ucrania) y el cumplimiento del mandato del Consejo de Seguridad para restaurar la paz (véase la guerra del Golfo de 1991).

Por consiguiente, ¿qué consecuencias cabría esperar? Todas y ninguna. Todas porque esta violación podría dar lugar a la adopción de sanciones, pero ninguna porque Estados Unidos dispone de veto en el Consejo de Seguridad y porque los Estados podrían decidir unilateralmente no secundarlas. Ahora bien, Washington ha adoptado una serie de decisiones que, correctamente ensambladas, podrían llegar a armar la justificación del ataque en legítima defensa, evidentemente no enfocada como una agresión militar, pero sí, ante una contra la seguridad nacional.

Basándonos en estos postulados y tomados de manera aséptica Washington ha adoptado argumentar que la operación militar del 3 de enero es en base: a la narco dictadura venezolana, que según la Secretaría de Estado, «son los responsables de la violencia terrorista» que sacude el hemisferio americano en su totalidad; además que se les acusa de ser usurpadores del poder y secuestradores de la soberanía nacional, tras haber cometido un fraude masivo sobradamente acreditado el 28 de julio de 2024, por Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, el cartel de Soles y el tren de Aragua, su mujer Cilia Flores (abogada) y el hijo del dictador, popularmente conocido como ‘Nicolasito’.

Fuente: Ministerio de guerra de EE. UU.

sábado, 3 de enero de 2026

Cuando los intereses de los aliados 
no se alinean con los tuyos.

Saludos a todos,


*Escrito por Don Juan Carlos, exeditor jefe


Muy sorprendente la noticia que nos ha despertado esta mañana del sábado 3 de enero de que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha sido secuestrado junto con su esposa por las fuerzas de asalto militares estadounidenses que invadieron suelo venezolano.


Al principio creí que era una broma o una noticia proveniente de fuentes falsas, debemos recordar que en Venezuela se encontraba activo un sistema defensivo aéreo basado en una doctrina de "guerra asimétrica", combinando sistemas de defensa antiaérea rusos de mediano y largo alcance (como S-300, Buk-M2E, Pantsir-S1) con misiles portátiles (Igla-S), dispersos en más de 280 posiciones, aviones caza (Sukhoi Su-30) y drones armados, con el objetivo de crear una defensa en profundidad, dificultando el control territorial mediante tácticas de guerrilla y sabotaje en caso de invasión.


DICEN APOYAR, PERO NO ACTÚAN


Sin embargo, habría que preguntarse; ¿por qué la tecnología de punta que había ensamblado en la defensa del país no trabajó?, ¿cómo fue posible la penetración militar si estaba activo un sistema de defensa aéreo moderno?, ¿Oh con la traición, la deslealtad o la falta de apoyo en momentos cruciales (o con el beneplácito) de cuál de las potencias actuales, se realizó este ataque a la soberanía de un país hermano?


“Aún tenemos patria, ciudadanos.”


*Soy un escritor independiente y en mi trabajo, manifiesto mi libertad opinando, brindando mi opinión y aportando argumentos a los temas relevantes. Gracias.

martes, 30 de diciembre de 2025

 

EE.UU. UNA AMENAZA A LA PAZ MUNDIAL

Saludos a todos,

Escrito por Juan Carlos exeditor

En medio de la campaña agresiva y dominante de Estados Unidos para asfixiar el comercio de crudo entre Venezuela y sus aliados. Trump ordenó un bloqueo total a la entrada y salida de Venezuela de buques petroleros sancionados por el gobierno estadounidense, reforzando todavía más la presión sobre el presidente Maduro, a quien Washington también acusa de liderar una red de tráfico de drogas. Trump ordenó un bloqueo total a la entrada y salida de Venezuela de buques petroleros sancionados por su administración.

La historia oficial no te cuenta de narcotráfico, de democracia, de derechos humanos, de la necesidad de liberar al pueblo venezolano y esto no tiene absolutamente nada que ver con que Maduro sea un narcoterrorista. Esto se trata de algo infinitamente más valioso, algo que mueve las piezas del tablero geopolítico mundial y Trump lo ha estado planeando meticulosamente desde el año 2017.

Lo que escribo acerca de la operación militar más grande y más peligrosa que Estados Unidos ha montado en décadas, donde estás presenciando la ejecución metódica y calculada de un plan que ha estado en marcha durante casi una década completa. Esto es la culminación de años de planificación estratégica. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo entero, más que Arabia Saudita con todos sus pozos del desierto, más que Rusia con toda su extensión territorial, más que cualquier otra nación sobre la faz de la tierra. Y durante más de 20 años, el gobierno venezolano, primero bajo Hugo Chávez y luego bajo Nicolás Maduro, ha dicho algo que Washington absolutamente no puede aceptar, algo que va contra toda la lógica del imperio estadounidense han dicho que este petróleo “nos pertenece”, no a Exxon Mobil, no a Chevrón, no a las corporaciones multinacionales, a Venezuela, a su pueblo, a su nación soberana. Esta declaración, esta simple poderosa afirmación de soberanía sobre los recursos naturales, es exactamente lo que inició toda esta confrontación que ahora está alcanzando su punto culminante. Porque en la lógica retorcida del imperialismo estadounidense, en el manual no escrito del poder corporativo global, los recursos del hemisferio occidental no pertenecen realmente a los países que se asientan sobre ellos. Pertenecen a las corporaciones estadounidenses con la bendición militar y política del poder estadounidense.

Esta es la verdad cruda que nadie quiere admitir públicamente. Y Trump ve esta situación y piensa con esa mentalidad empresarial despiadada que lo define. ¿Por qué estamos perdiendo el tiempo negociando? ¿Por qué simplemente no lo tomamos por la fuerza? Esto es imperialismo puro al estilo Teddy Roosevelt, desnudo, sinvergüenza y sin disculpas.

La narrativa del narcotráfico es propaganda pura, teatro político absoluto, una mentira repetida tantas veces que algunos empiezan a creerla, si estudias cuidadosamente los informes detallados de las Naciones Unidas sobre flujos internacionales de drogas, es casi irrelevante en la ecuación. Se podría literalmente eliminar a Venezuela del mapa por completo y no cambiaría ni un solo centavo los precios de la cocaína en Miami, ni la disponibilidad del fentanilo en las calles de Ohio. Sin embargo, Trump indulto al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández. ¿Y quién es Juan Orlando Hernández? Es un hombre que después de haber sido condenado en una corte de Nueva York por importar personalmente más de 400 toneladas de cocaína pura a Estados Unidos. Trump lo indultó.

Entonces, dónde está la lógica. Vamos a llamar a Maduro, narcoterrorista sin evidencia sólida. A lo mejor, ensamblar la fuerza militar más grande en tres décadas. Vamos a amenazar con invasión militar total. Y al mismo tiempo vamos a indultar a un narcotraficante convicto que literalmente era un jefe de Estado responsable de inundar Estados Unidos con cocaína.

Lo que genuinamente sorprende y llama la atención es el silencio ensordecedor de la comunidad internacional. ¿Dónde están las Naciones Unidas con sus principios supuestamente sagrados? ¿Dónde está el Consejo de Seguridad? ¿Dónde está el principio básico y fundamental del derecho internacional de que un Estado soberano no puede amenazar a otro con invasión militar? Ningún periódico importante está escribiendo editoriales valientes diciendo que esto es ilegal, que esto es imperialismo. Ningún líder mundial se está levantando con valentía, en cambio, todos están simplemente observando pasivamente, mirando el espectáculo, observando como Estados Unidos posiciona portaviones gigantescos, ensambla fuerzas de invasión masivas y se prepara metódicamente para derrocar a un gobierno legalmente constituido y soberano.

¿LA CONTRAINSURGENCIA?

"La única respuesta podría considerarse en una guerra de un Estado contra un invasor. Las campañas de insurgencia y contrainsurgencia se han librado desde la antigüedad."

Desde hace muchos años he observado detenidamente a Estados Unidos intentar golpes de Estado en docenas y docenas de países hermanos desde que la CIA fue creada en 1947. Unos de esos ejemplos fue el sangriento golpe de Estado al gobierno del presidente Dr. Salvador Allende en Chile, por el solo hecho de nacionalizar las minas de cobre chilenas. Entre otros, y puedo decirles con absoluta certeza, que estas operaciones nunca funcionaron, sino que crean inestabilidad prolongada, colapso económico devastador, crisis masivas de refugiados y caos que dura generaciones (Guatemala, Brasil, Cuba, Indonesia, Haití, México, Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia, Nicaragua, Granada, Libia, Siria, Afganistán, Irak, Vietnam, etc.).

Pero Trump no está pensando estratégicamente en algunos años. Está pensando en petróleo ahora mismo. Está pensando en titulares espectaculares mañana; está pensando en mostrar fuerza bruta inmediata.

La pregunta fundamental no es si Trump invadirá finalmente, la pregunta es si alguien en el mundo lo detendrá. Y en este momento preciso, mirando el tablero geopolítico completo, no veo a nadie dispuesto a intentarlo seriamente.

Cuantas más personas entiendan verdaderamente lo que realmente está sucediendo, más difícil se vuelve para estas operaciones imperiales tener éxito operando en la oscuridad del secreto.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Felices Fiestas
  • Que la magia les envuelva y que la paz sea su mejor regalo.
  • Agradezco su amistad.
  •                                ¡Feliz Navidad!

martes, 23 de diciembre de 2025

ASESINATO DEL COMANDANTE RENÉ SCHEIDER

Cable de la Estación de la CIA en Santiago


Saludos a todos,


Escrito por Juan Carlos, exjefe de redacción, 


El asesinato del General René Schneider Chereau, Comandante en Jefe del Ejército de Chile en 1970, fue un intento de golpe de Estado para evitar la asunción del presidente Salvador Allende, orquestado por grupos de extrema derecha con apoyo económico y logístico de la Agencia de Inteligencia Americana (CIA), donde fue herido de bala el 22 de octubre y murió tres días después, consolidando su figura como mártir constitucional y causando una profunda crisis política y militar en Chile. El 23 de octubre de 1970, un día después de que matones armados interceptaran e hirieran mortalmente al comandante en jefe del ejército chileno, general René Schneider, mientras se dirigía a su trabajo en Santiago, el director de la CIA, Richard Helms, convocó a sus principales asesores para revisar las operaciones golpistas encubiertas que condujeron al ataque. "Se acordó que se ha logrado el máximo esfuerzo”, y que "la estación", reprensentada por la Embajada Americana en Chile ha realizado un excelente trabajo al guiar a los chilenos hasta el punto en que una solución militar es al menos una opción para ellos, declaró un cable secreto de elogio transmitido ese día a la estación de la CIA. "El Jefe de Estación [COS] y la Estación fueron elogiados por lograr esto en circunstancias extremadamente difíciles y delicadas”.


En el Departamento de Estado, los funcionarios desconocían que la CIA y las más altas esferas de la Casa Blanca de Nixon en esa época habían respaldado el atentado contra Schneider —con presión, armas y dinero— como pretexto para un golpe militar que anularía las elecciones democráticas de Salvador Allende. Redactaron una carta de condolencias para que la enviara el presidente Nixon. En un memorando dirigido al asesor de Seguridad Nacional, Henry Kissinger, quien supervisaba en secreto las operaciones golpistas de la CIA, el Departamento de Estado recomendó que Nixon transmitiera el siguiente mensaje al presidente de Chile: «Estimado Sr. Presidente: El impactante atentado contra la vida del general Schneider es una mancha en las páginas de la historia contemporánea. Quisiera hacerle saber mi pesar por este repugnante suceso ocurrido en su país…» (cínicos).


En Chile, el asesinato del general Schneider sigue siendo el equivalente histórico del asesinato de John F. Kennedy: un crimen político cruel e impactante que conmocionó a la nación. En Estados Unidos, el asesinato de Schneider se ha convertido en uno de los casos de estudio más conocidos de los esfuerzos de la CIA por neutralizar a un líder extranjero que obstaculizaba los objetivos estadounidenses.


Las operaciones encubiertas asesinas de la CIA para, como sugirieron funcionarios de la CIA, "lograr la eliminación de Schneider", fueron reveladas por primera vez en un informe del Senado de 1975 sobre Presuntos Complots de Asesinato que Involucraban a Líderes Extranjeros . En ese momento, los investigadores del comité especial del Senado dirigido por el senador de Idaho Frank Church pudieron revisar los cables operativos y memorandos de alto secreto de la CIA relacionados con la "Operación FUBELT", el nombre en clave para los esfuerzos de la CIA, ordenados por Nixon y supervisados por Kissinger, para instigar un golpe militar que comenzaría con el secuestro de Schneider. Sin embargo, cuando el Comité Church publicó su dramático informe, casi ninguno de los registros clasificados se hizo público.


Pasaron años antes de que el presidente Bill Clinton ordenara la divulgación de los registros de la CIA sobre la Operación FUBELT, como parte de una desclasificación masiva sobre Chile tras el arresto del general Augusto Pinochet en Londres por violaciones a los derechos humanos. Una lectura atenta de la documentación expone la falsa narrativa que Kissinger, Richard Helms y otros altos funcionarios presentaron al Comité Church en sus testimonios sobre su conocimiento y responsabilidades en un acto de terrorismo político que condujo al asesinato de Schneider el 22 de octubre de 1970 y su muerte tres días después.

 

El general Schneider, fue alumno de Fort Benning, Georgia, donde se entrenó como oficial y fue blanco de críticas por su defensa de la transferencia constitucional de poder en Chile. El 8 de mayo de 1970, concedió lo que la Agencia de Inteligencia de Defensa describió como una entrevista franca al principal periódico chileno, El Mercurio , en la que afirmó que las Fuerzas Armadas chilenas no interferirían en las elecciones de septiembre de 1970, postura que se conocería como la "Doctrina Schneider”.


Como comandante en jefe del ejército chileno y oficial militar de mayor rango en Chile, y su política de no intervención de Schneider creó un obstáculo importante para los esfuerzos de la CIA por implementar las órdenes del presidente Nixon de fomentar un golpe de Estado que impidiera la investidura del recién elegido socialista Salvador Allende. Una "clave para un golpe", como le dijo el magnate de la prensa chilena, Agustín Edwards, al director de la CIA, Helms, el 15 de septiembre de 1970 en Washington, D.C., "consistiría en neutralizar a Schneider" para que otros oficiales del Ejército pudieran actuar. "El general Schneider tendría que ser neutralizado, mediante su desplazamiento si fuera necesario", señaló el embajador estadounidense Edward Korry en un cable del 21 de septiembre de 1970. "¿Podemos hacer algo nosotros o la Estación para lograr la destitución de Schneider?", preguntaron los directores de la CIA de la Operación FUBELT a sus agentes en Santiago el 13 de octubre.

 

EL SECUESTRO


Secuestrar a Schneider fue la solución. A mediados de octubre, el agregado de Defensa, coronel Paul Wimert, y agentes de la CIA conocidos como "agentes encubiertos" —traídos desde el extranjero con identidades falsas, a quienes se les denominaba "patrocinadores" en los cables— se habían reunido en múltiples ocasiones con oficiales militares chilenos para discutir esta operación. 


Un complot golpista, iniciado con el secuestro de Schneider, lograría múltiples objetivos: eliminar al oponente más poderoso de un golpe militar; reemplazarlo por un oficial militar simpatizante del golpe; culpar del secuestro a los partidarios de Allende; y crear lo que la CIA denominó un "clima golpista" de agitación para justificar un golpe militar.


Inicialmente, la CIA se centró en el general retirado Roberto Viaux como el oficial más dispuesto a actuar contra Schneider. En reuniones secretas con los "agentes encubiertos", Viaux exigió un lanzamiento aéreo de armamento, así como pólizas de seguro para sus hombres. Sus "patrocinadores" de la CIA prometieron 250.000 dólares para "mantener el movimiento de Viaux financieramente lubricado", mientras la CIA intentaba coordinar sus actividades con otros golpistas. Se necesitaban golpistas en activo porque Viaux no comandaba tropas; era "un general sin ejército" con la capacidad de precipitar un golpe, pero no de ejecutarlo con éxito.


El 15 de octubre, el principal funcionario de la CIA a cargo de las operaciones encubiertas, Thomas Karamessines, se reunió con Henry Kissinger y su asistente militar, Alexander Haig, para informarles sobre el estado de la conspiración golpista en Chile. Acordaron que un golpe fallido tendría "repercusiones desafortunadas, tanto en Chile como a nivel internacional", y que "la Agencia debía enviar un mensaje a Viaux advirtiéndole contra cualquier acción precipitada" que pudiera socavar las posibilidades de un golpe exitoso posteriormente. Según las actas de la reunión, Kissinger ordenó a la Agencia "continuar presionando sobre cada punto débil de Allende a la vista…".


Al día siguiente, la sede de la CIA transmitió a la estación de Santiago las conclusiones de la reunión con Kissinger, que servirán de guía operativa. «Es una política firme y continua que Allende sea derrocado mediante un golpe de Estado», declaraba el cable, preferiblemente antes del 24 de octubre, fecha en que el Congreso chileno debía ratificar la victoria electoral de Allende. «Seguiremos ejerciendo la máxima presión para lograr este fin utilizando todos los recursos apropiados». El cable instruía al jefe de la estación, Henry Hecksher, a enviar un mensaje a Viaux para «disuadirlo de actuar solo» y «animarlo a unir fuerzas con otros golpistas para que puedan actuar de forma concertada antes o después del 24 de octubre».


Ese mensaje fue entregado, y Viaux cumplió con las instrucciones. Se reunió con un general de brigada golpista, Camilo Valenzuela, y coordinaron un plan para secuestrar a Schneider el 19 de octubre, al salir de una despedida de soltero militar, como detonante del golpe. Según el plan, Schneider sería trasladado en secreto a Argentina; los militares anunciarían su desaparición, culpando a los partidarios de Allende, quienes luego serían arrestados; el presidente Eduardo Frei se vería obligado a exiliarse, el Congreso se disolvería y una nueva junta militar tomaría el poder.

 

EL ASESINATO


La CIA no solo estaba al tanto de este plan, sino que se atribuyó su desarrollo. «En las últimas semanas, los oficiales de la Estación de la CIA habían realizado un enérgico esfuerzo por contactar, asesorar e influir en miembros clave del ejército con el fin de conseguir apoyo para un golpe», afirmaba un memorando de alto secreto del 20 de octubre de 1970 sobre el progreso de la «Vía II», como se denominó a la conspiración golpista. «El anuncio de Valenzuela de que el ejército está ahora preparado para actuar podría ser un indicio de la eficacia de este esfuerzo».


Además, la Agencia lo apoyó activamente. Utilizando al coronel Wimert como su principal interlocutor con Valenzuela y sus principales adjuntos, agentes de la CIA se encargaron de proporcionarles pistolas, granadas de gas lacrimógeno, municiones y 50.000 dólares en efectivo para financiar el secuestro. Cuando el primer intento de secuestro de Schneider el 19 de octubre fracasó, así como un segundo intento al día siguiente, los codirectores del grupo de trabajo FUBELT, David Atlee Phillips y William Broe, ordenaron al jefe de la estación que «asegurara a Valenzuela y a otras personas con las que habían estado en contacto que el apoyo del gobierno de Estados Unidos a las acciones contra Allende continúa».


En la mañana del 22 de octubre de 1970, el coche de Schneider fue embestido y detenido por un jeep mientras se dirigía al cuartel general. Un equipo de mercenarios rodeó el coche; mientras uno de ellos rompía la ventanilla trasera con un mazo, Schneider sacó su pistola y recibió un disparo a quemarropa. Murió a causa de las heridas tres días después.


Aunque funcionarios de la CIA habían discutido la posibilidad de que el secuestro se tornara violento, asesinar a Schneider no formaba parte del plan. Sin embargo, las autopsias de la CIA sobre la operación no mostraron remordimiento alguno. Por el contrario, los funcionarios de la Agencia creían firmemente que la suerte estaba echada para que se produjera un golpe. En su primer informe en Langley, Virginia el jefe de la estación, Henry Hecksher, cablegrafió que «todo lo que podemos decir es que el atentado contra Schneider brinda a las fuerzas armadas una última oportunidad para impedir la elección de Allende...». 


En la sede de Langley, Richard Helms y sus adjuntos felicitaron a la estación por su «excelente trabajo». Los analistas de la CIA del grupo de trabajo FUBELT predijeron que el golpe se llevaría a cabo, ya que los asesinos temerían ser procesados tras la toma de posesión de Allende. Los conspiradores intentarían «obligar a Frei a dimitir o intentarían asesinar a Allende», según un informe especial sobre el «Asalto con ametralladora al general Schneider». “Por lo tanto, no les queda otra alternativa que seguir adelante”, sugirió otro informe del grupo de trabajo. “El estado de excepción y la instauración de la ley marcial han mejorado significativamente la posición de los conspiradores: ahora prevalece un clima golpista en Chile”.


Lo cierto fue lo contrario. Repelidos por un acto de terrorismo político en las calles de Santiago, el público chileno, la élite política e incluso el general Carlos Prats, quien reemplazó a Schneider como comandante en jefe, se movilizaron para proteger los procesos constitucionales que Schneider había defendido. "El asesinato del comandante en jefe del Ejército, Schneider, prácticamente ha acabado con la posibilidad de cualquier acción militar contra Allende. Aparentemente, ha unificado a las fuerzas armadas en torno a su aceptación y apoyo como presidente constitucional de una manera que pocos otros acontecimientos podrían haberlo hecho", informó la propia división analítica de la CIA, la Dirección de Inteligencia, tras la muerte de Schneider. El 24 de octubre, Allende fue ratificado por abrumadora mayoría por el Congreso chileno. El 3 de noviembre, fue investido como el primer líder socialista libremente elegido del mundo.

 

LA BÚSQUEDA DE JUSTICIA


Tras el asesinato, la CIA se esforzó al máximo para ocultar toda evidencia de su implicación con el general Valenzuela y para sobornar al general Viaux y a sus cómplices para que guardaran silencio. El coronel Wimert recuperó las armas enviadas (las cuales fueron arrojadas al océano) y los 50.000 dólares que se le habían entregado a Valenzuela. 


Aunque funcionarios de la CIA más tarde declararon ante el Comité Church que no volvieron a tener contacto con Viaux y su equipo después del 18 de octubre de 1970, de hecho mantuvieron múltiples contactos, ya que sus representantes solicitaron, en los meses siguientes, 250.000 dólares para apoyar a las familias de los hombres implicados en el complot. 


Finalmente, la CIA pagó 35.000 dólares a representantes del equipo de asesinato para silenciarlos, según un informe posterior de la CIA presentado ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, «en un esfuerzo por mantener en secreto los contactos previos, preservar la buena voluntad del grupo y por razones humanitarias».


Por su parte, Kissinger testificó ante el Comité Church que había "desactivado" la conspiración golpista durante la reunión con la CIA el 15 de octubre de 1970, y que nunca se le informó que la conspiración implicaba el secuestro del general Schneider. Cuando los registros de la CIA que parecían contradecir la dudosa narrativa de Kissinger fueron desclasificados durante la administración Clinton, el analista de Chile del Archivo de Seguridad Nacional, Peter Kornbluh, se los proporcionó a la familia Schneider; posteriormente, utilizaron la documentación como prueba de complicidad en una demanda civil por homicidio culposo contra Kissinger. "Documentos del gobierno estadounidense e informes del Congreso recientemente desclasificados han proporcionado a los demandantes la información necesaria para interponer esta demanda", declaraba su petición legal. “Los documentos muestran que la asistencia práctica y el estímulo conscientes proporcionados por los Estados Unidos y los actos oficiales y ultra vires de Henry Kissinger dieron como resultado la ejecución sumaria, la tortura, el trato cruel, inhumano y degradante, la detención arbitraria, el asalto y la agresión, la negligencia, la inflección intencional de angustia emocional y la muerte por negligencia del general Schneider”.


Según la demanda, «los documentos gubernamentales demuestran que, a partir de 1970 o alrededor de esa fecha, los demandados dirigieron, controlaron, cometieron, conspiraron para cometer, asistieron, alentaron, actuaron conjuntamente para cometer, ayudaron e instigaron, y/o tenían pleno conocimiento de actividades, tanto manifiestas como encubiertas, para impedir la llegada del Dr. Salvador Allende a la presidencia de Chile. 


Estas actividades incluyeron la organización e instigación de un golpe de Estado militar en Chile que significo el asesinato político del general René Schneider, padre de los demandantes René y Raúl Schneider».


Los abogados de la familia Schneider presentaron la demanda en el Tribunal de Distrito de Washington D.C. el 10 de septiembre de 2001. Finalmente, los tribunales desestimaron el caso porque los actos oficiales de Kissinger como asesor de seguridad nacional del presidente estaban protegidos de responsabilidad legal.


El caso Schneider y la demanda de la familia se convirtieron en el tema de una importante investigación que expuso la complicidad de la Casa Blanca y la estación de la CIA en la Embajada Americana en Chile. En una entrevista con el hijo del general, Rene Schneider, se le preguntó "¿tiene algún sentido?" perseguir a Kissinger, por décadas después del asesinato de su padre. "La verdad es que siempre quise dejar esto atrás", respondió Schneider. "Pero tenemos el deber con la humanidad de hablar sobre esto. Y finalizo diciendo, que sería irresponsable permanecer en silencio".

lunes, 15 de diciembre de 2025

REGRESO DE LA ULTRADERECHA EN CHILE


Saludos a todos,


Escrito por el exeditor Juan Carlos C.J.,


El triunfo del ultraderechista simpatizante de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) José Antonio Kast no solo promete afianzar el giro conservador del país, sino también de gran parte de América del Sur.


¿Se vuelve a repetir la historia?


De nada sirvió el estallido social de octubre de 2019 que exigía mejoras en el país, si la izquierda no ha aprendido la lección de gobernar en Chile. Los resultados de las elecciones presidenciales muestran que alejarse del pueblo tiene consecuencias dolorosas; en pocos años cambió el rostro del país con un bajo crecimiento económico y con una migración descontrolada que durante años la ciudadanía reclamó mejoras en seguridad, justicia social, la delincuencia y el crimen organizado, mientras las autoridades soberbias jugaban a hacerse los sordos del clamor popular frente al gobierno descuidado de Gabriel Boric.


Otra vez, de nuevo la izquierda y la centroizquierda, incompetentes e incapaces de satisfacer la justicia social del país, han obtenido como consecuencia la pérdida del poder político; en tanto, el oficialismo comienza una larga noche oscura de su fracaso político que no entusiasmó a la gran mayoría de Chile que dicen representar. 


Un nuevo retroceso de la izquierda


Tendrán que reflexionar, profundamente sobre qué políticas adoptadas como banderas propias resultaron fallidas. Cuanto de la mala comunicación que desperdiciaron por no preocuparse de los amplios sectores de la población de arraigo en zonas del país que fueron ignorados.


A años del estallido social, la izquierda interpretó equivocadamente como un grito por la igualdad y contra el modelo neoliberal, hoy el gobierno de Boric ha sido derrotado.


Sin embargo, en la derecha, ahora, queda el desafío de no marearse con el resultado y de asumir que buena parte de la votación que obtuvo la extrema derecha, la victoria de Kast, fue bien recibida por los mercados. Analistas señalan que su llegada al poder podría impulsar políticas favorables a la inversión. De hecho, el peso chileno y la bolsa reaccionaron positivamente tras los resultados.