El tribunal da por probada la responsabilidad en las corruptelas del expresidente del Partido de los Trabajadores José Genoino
EFE Brasilia 10 OCT 2012 - 00:43 CET
El Tribunal Supremo de Brasil declaró ayer culpables de corrupción al exministro José Dirceu y al expresidente del Partido de los Trabajadores (PT) José Genoino, por su “probada” responsabilidad en las corruptelas que en 2005 hicieron tambalearse al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
En la sesión celebrada ayer, los magistrados del Tribunal Supremo consolidaron la mayoría de seis votos necesaria para condenar a Dirceu, un histórico líder de la izquierda brasileña, y también a Genoino, un antiguo guerrillero y actual asesor del Ministerio de Defensa, por el delito de corrupción activa.
Poco antes, ya habían sumado los seis votos necesarios para la condena de Delubio Soares, quien en la época de los escándalos era el tesorero del PT, formación fundada por Lula en 1980 y que le llevó por primera vez al poder en las elecciones de 2002.
Según la acusación presentada por la fiscalía, tras ganar esas elecciones el PT tejió una red de corruptelas que se alimentó en buena medida con dinero público y sirvió tanto para financiar de forma ilegal las campañas de esa formación como para sobornar a por lo menos 10 dirigentes y diputados de cuatro partidos.
Dirceu, quien en el primer mandato de Lula desempeñó el cargo de ministro de la Presidencia y llegó a ser considerado la mano derecha del mandatario, fue calificado por la mayoría de los jueces como el “mentor” de toda la trama, ideada para darle al Gobierno del PT la mayoría parlamenaria que no había logrado en las urnas.
El exministro solo fue considerado inocente por dos de los ocho jueces que han votado hasta ahora, uno de los cuales, el magistrado José Dias Toffoli, trabajó con él en el Ministerio de la Presidencia en la misma época de los escándalos.
Los seis magistrados que le hallaron culpable suscribieron en su totalidad la acusación de la fiscalía, que tildó al exministro de “ideólogo” y “jefe” del “más atrevido y escandaloso esquema de corrupción y desvío de dinero público que haya sido descubierto” en Brasil.
Los jueces pueden cambiar de opinión hasta que no se proclame el resultado, lo cual solo ocurrirá una vez que se pronuncien los 10 magistados, pero, según algunos juristas, la contundencia de los votos hace prácticamente imposible que eso ocurra.
El Tribunal Supremo de Brasil declaró ayer culpables de corrupción al exministro José Dirceu y al expresidente del Partido de los Trabajadores (PT) José Genoino, por su “probada” responsabilidad en las corruptelas que en 2005 hicieron tambalearse al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
En la sesión celebrada ayer, los magistrados del Tribunal Supremo consolidaron la mayoría de seis votos necesaria para condenar a Dirceu, un histórico líder de la izquierda brasileña, y también a Genoino, un antiguo guerrillero y actual asesor del Ministerio de Defensa, por el delito de corrupción activa.
Poco antes, ya habían sumado los seis votos necesarios para la condena de Delubio Soares, quien en la época de los escándalos era el tesorero del PT, formación fundada por Lula en 1980 y que le llevó por primera vez al poder en las elecciones de 2002.
Según la acusación presentada por la fiscalía, tras ganar esas elecciones el PT tejió una red de corruptelas que se alimentó en buena medida con dinero público y sirvió tanto para financiar de forma ilegal las campañas de esa formación como para sobornar a por lo menos 10 dirigentes y diputados de cuatro partidos.
Dirceu, quien en el primer mandato de Lula desempeñó el cargo de ministro de la Presidencia y llegó a ser considerado la mano derecha del mandatario, fue calificado por la mayoría de los jueces como el “mentor” de toda la trama, ideada para darle al Gobierno del PT la mayoría parlamenaria que no había logrado en las urnas.
El exministro solo fue considerado inocente por dos de los ocho jueces que han votado hasta ahora, uno de los cuales, el magistrado José Dias Toffoli, trabajó con él en el Ministerio de la Presidencia en la misma época de los escándalos.
Los seis magistrados que le hallaron culpable suscribieron en su totalidad la acusación de la fiscalía, que tildó al exministro de “ideólogo” y “jefe” del “más atrevido y escandaloso esquema de corrupción y desvío de dinero público que haya sido descubierto” en Brasil.
Los jueces pueden cambiar de opinión hasta que no se proclame el resultado, lo cual solo ocurrirá una vez que se pronuncien los 10 magistados, pero, según algunos juristas, la contundencia de los votos hace prácticamente imposible que eso ocurra.

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