lunes, 15 de septiembre de 2014

Hollande pide a la alianza contra el Estado Islámico “compromisos claros”

LA AMENAZA YIHADISTA

La cumbre sobre Irak en París se celebra mientras cazas franceses Rafale realizan ya vuelos de reconocimiento sobre posiciones yihadistas


CARLOS YÁRNOZ París 15 SEP 2014 - 15:34 CEST


Los treinta países participantes en la Conferencia Internacional sobre la Paz y Seguridad en Irak registrada este lunes en París se han comprometido a poner en marca con urgencia “todas las medidas necesarias para luchar eficazmente contra el Estado Islámico”, incluida “una ayuda militar apropiada”. Es la principal conclusión del comunicado conjunto de esta cumbre convocada por el presidente François Hollande, que pretende para Francia un papel preponderante en la respuesta internacional contra los yihadistas con Estados Unidos en primera línea.

Los reunidos no concretaron cuál será el grado de participación de cada cual, que incluye bombardeos aéreos, colaboración de servicios secretos, ayuda humanitaria o control de fronteras para evitar llegadas de combatientes extranjeros. El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, alertó de que son 51 los países de donde salen yihadistas para sumarse al EI. Solo de Francia se han trasladado ya más de 900.

El presidente de Irak, el kurdo Fuad Massum, tampoco hizo peticiones concretas, más allá de repetir que los apoyos aéreos son vitales para su Ejército y de lanzar una angustiosa llamada al apoyo internacional tras describir los salvajes ataques yihadistas que incluyen "una purificación religiosa".

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Entre los participantes en la cita han destacado los ministros de Exteriores de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad, así como diez Estados vecinos de Irak y Siria, donde se asienta el EI. Se trata de Arabia Saudí, Bahrein, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Líbano, Jordania, Kuwait, Oman, Catar y Turquía. También han participado representantes de la ONU, la UE y la Liga Árabe.

El gran ausente ha sido Irán, que se opone a toda acción militar en Siria. Tanto Hollande, que pidió compromisos “claros” a los reunidos, como el comunicado final se refieren en todo momento a acciones en Irak. No hay mención a Siria, donde el EI tiene su cuartel general. Tanto Rusia como Irán rechazan toda intervención militar de la comunidad internacional en ese país. No obstante, el ministro iraquí de Exteriores, Ibrahim Al Yafari, agradeció en París a Irán sus iniciales apoyos para frenar al EI en agosto.

Francia, que no participó en la invasión de Irak en 2003 y ahora en cambio ya ha hecho cuatro entregas de armas a los kurdos y mantiene instructores militares sobre el terreno, dio este lunes otro paso en su propia estrategia de avanzadilla europea en el conflicto. Cazabombarderos Rafale con base en Abu Dabi realizaron por la mañana más de una decena de vuelos sobre Irak para seleccionar posibles objetivos del EI a ser bombardeados. La operación la supervisó en la propia base el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian.

“La amenaza global merece una respuesta global” y “Francia aportará su parte”, había señalado Hollande al inicio de la conferencia. "No hay tiempo que perder", agregó. “Esto afecta a todo el mundo”, declaró Fabius al término de la reunión. “No hay otra opción que la de defenderse”, enfatizó. Para Irak, como señaló su ministro de Exteriores, la cumbre de París ha dejado zanjado un principio fundamental: “Ningún país del mundo será abandonado a su suerte si es atacado por una organización terrorista”.

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