miércoles, 22 de julio de 2015

Los ganaderos franceses bloquean por tercer día Mont-Saint-Michel

Protesta de ganaderos y bloqueo de carretera en Mont Saint-Michel, el 21 de julio. / JACKY NAEGELEN (REUTERS)

El Gobierno francés desbloquea 600 millones en ayudas y llama a consumir productos nacionales

GABRIELA CAÑAS París 22 JUL 2015 - 13:23 CEST


Decenas de ganaderos franceses cortan el paso al emblemático y turístico Mont-Saint-Michel, en Normandía, desde el lunes. Caen, también en la costa normanda, registra protestas desde el domingo. La movilización se ha ido extendiendo por todo el país y ello ha activado al Gobierno de François Hollande, que esta mañana ha anunciado una serie de medidas para compensar los bajos precios de la producción ganadera desbloqueando en ayudas y reducción de impuestos 600 millones de euros. Al tiempo, ha hecho un llamamiento a consumir productos nacionales frente a la competencia. La alemana y la española en el porcino amenazan al sector francés.

Los turistas llevan tres días sufriendo el cierre del acceso al bello Mont-Saint-Michel. Muchos renuncian a visitar el pueblo. Otros caminan más de un kilómetro de más para verlo de cerca. Los tractores de los ganaderos bloquean la entrada. En Caen ocurre algo similar. El Consejo de Ministros habitual de los miércoles se ha dedicado casi en exclusiva a intentar resolver el asunto. “Llevamos tiempo percibiendo la cólera y la angustia” del sector, ha dicho el primer ministro Manuel Valls tras la aprobación de medidas de urgencia que ahora valorarán los sindicatos para abandonar o no las protestas.

El problema que ha movilizado a los ganaderos (200.000 en toda Francia) es el insuficiente nivel de los precios; por debajo, dicen, de los costes de producción. Los sectores más afectados son el porcino y el lácteo. El aumento de la oferta alemana y española está perjudicando al primero; también el embargo ruso. El fin de las cuotas lácteas el 1 de abril ha favorecido que el potente sector de la distribución francesa haya aumentado las importaciones. La sequía y la canícula han empeorado la situación general en el campo.

La batería de medidas aprobadas hoy por el Gobierno francés se compone fundamentalmente de reducción de impuestos y reestructuración de la deuda para los ganaderos en peor situación. “Tenemos que reconquistar el mercado nacional”, ha dicho Valls. El sector mantiene una importante deuda con los bancos y con los proveedores de la alimentación animal, según ha explicado el ministro de Agricultura Stéphane Le Foll.

El problema tiene también un componente interno de complicada solución. El 17 de junio pasado, todo el sector, que incluye la cadena completa (ganaderos, industria transformadora y distribución), acordó un progresivo aumento del precio para los productores. Un mes después, los acuerdos no se han respetado. El ganadero se queda en este momento con un porcentaje pequeño del precio del producto final. Así, en el caso del porcino solo el 32% del precio es para el productor, mientras que la industria (charcuteros y mataderos) se queda con el 24% y el distribuidor, con el 39%. En el caso de la leche, el reparto es el 40% para el ganadero, 38% para la industria transformadora y 17% para la distribución. El 5% restante corresponde siempre al IVA.

A este respecto, Manuel Valls ha llamado a la industria y a la distribución a respetar sus compromisos, lo que la gran distribución dice haber hecho desde el principio.

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