miércoles, 15 de julio de 2015

Tsipras afronta una gran rebelión dentro de Syriza por el rescate

Alexis Tsipras deja su despacho en Atenas el 15 de julio de 2015. / YIANNIS KOURTOGLOU

El Parlamento griego vota hoy las medidas urgentes para lograr la ayuda financiera. Dimite la viceministra de Finanzas

El FMI calcula que Grecia necesita 51.900 millones más y quita de deuda


MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO Atenas 15 JUL 2015 - 14:42 CEST


El Parlamento griego afronta dividido hoy la votación sobre el acuerdo con los acreedores y sobre las medidas urgentes que exigen a cambio del rescate. La sesión se prevé tormentosa, con una fuerte presión en la calle y en la que parte de Syriza puede darle la espalda al primer ministro, Alexis Tsipras. De hecho, 107 miembros del comité central de Syriza (el órgano de decisión del partido, formado por 201 miembros) rechazan el acuerdo. La viceministra de Finanzas, Nadia Valavani, ha dimitido por esa discrepancias. "El que disienta no puede seguir en el Gobierno", ha dicho Valavani. Otro alto cargo del mismo ministerio, Manos Manousakis, también ha dimitido.

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Hasta la medianoche de hoy, si no más tarde –fuentes oficiales aseguran que la votación podría realizarse a primera hora del jueves-, los 300 diputados deberán pronunciarse sobre la modificación del IVA y la reforma de las pensiones, así como la de la autoridad estadística. Para el próximo día 22 queda pendiente la tramitación de otras dos leyes prioritarias.

Tsipras, quien anoche dijo no creer en el pacto con Bruselas que se comprometió a poner en práctica, tiene garantizado un respaldo suficiente gracias a los tres partidos de la oposición proeuropea (conservadores, socialistas y liberales). Qué harán sin embargo su partido, Syriza, y el socio de coalición, Griegos Independientes (ANEL, en sus siglas griegas), que reunieron ayer a sus respectivos grupos parlamentarios, es una incógnita.

Las críticas a las condiciones para el tercer rescate también vienen del Fondo Monetario Internacional. Anoche, en un documento que es una especie de enmienda a la totalidad del acuerdo entre Atenas y los socios, apuntaba de nuevo que la deuda pública griega es “cada vez más insostenible”, informa Claudi Pérez desde Bruselas. La institución que dirige Christine Lagarde asegura que el endeudamiento estará “cerca del 200% del PIB” en el plazo de dos años, incluso con el rescate. “Los acontecimientos de las dos últimas semanas —la clausura de los bancos y la imposición de controles de capital— suponen un peaje muy pesado para la banca y el conjunto de la economía”, dice el documento.

La solución que reclama el FMI —bajo los auspicios de Washington— levanta ampollas en Europa. El Fondo ve necesario “un alivio de la deuda de una escala que tendría que ir mucho más allá de lo que se ha considerado”. Propone ampliar plazos de carencia y de devolución mucho más allá de los actuales, e incluso considera que serán necesarias “profundas quitas”, pese a las reticencias de los socios. Los líderes excluyeron el lunes esa posibilidad: solo quieren ampliar los plazos. “Les toca a los socios europeos decidir”, cierra el informe.

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