sábado, 12 de septiembre de 2015

La Policía de Brasil pide al juez interrogar a Lula por el ‘caso Petrobras’

Un extrabajador de Petrobras, disfrazado de Lula. / MARCELO SAYÃO (EFE)

'CASO PETROBRAS'

CRISIS POLÍTICA EN BRASIL »


Un Tribunal ha recibido la petición para averiguar si el expresidente conocía la trama que involucra a empresarios, directivos de la petrolera y funcionarios de su Gobierno

GIL ALESSI São Paulo 12 SEP 2015 - 02:18 CEST


La Policía Federal ha remitido al Tribunal Supremo Federal de Brasil un informe en el que solicita interrogar al expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por el caso de corrupción de Petrobras, que implica a buena parte de la clase política y empresarial del país. Los agentes señalan que durante los años del mandato de Lula, entre 2003 y 2010, ocurrieron episodios de corrupción —en general, compra de contratos por parte de empresarios a cambio de sobornos para altos cargos de la petrolera estatal Petrobras y políticos— y que es necesario investigar si el hoy expresidente lo sabía o no.

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“En su calidad de mandatario máximo del país, puede haberse beneficiado […] obteniendo ventajas para sí mismo, para su partido, el PT, o para su Gobierno”, indica el informe. Dos de los acusados por el caso Petrobras, el exejecutivo de la compañía Paulo Roberto Costa, y el especialista en blanquear dinero Alberto Youssef, aseguraron en sus declaraciones a la policía que Lula sabía de los actos ilícitos que se cometían en Petrobras y de la magnitud del caso. La policía recuerda eso en su informe. Aunque después añade: “[Estas personas] no obstante, no disponen de elementos concretos que impliquen la participación directa del expresidente en los hechos”. Para justificar el requerimiento, los agentes especifican: “Los hechos evidencian que se investiga es un sistema de poder político alimentado con los recursos de la mayor empresa pública de Brasil”.

Dos de los acusados por la trama aseguran que Lula sabía de los actos ilícitos que se cometían en Petrobras y de la magnitud del caso

Lula, que se encuentra en Buenos Aires para apoyar al candidato presidencial Daniel Scioli, aseguró: “No sé cómo se lo comunicaron a ustedes y no me lo han comunicado a mí todavía. Es una pena”.

El expresidente, que el pasado 28 de agosto anunció que iba a implicarse más en la política nacional en la defensa del Partido de los Trabajadores (PT) y del Gobierno de Dilma Rousseff, tiene ya abierto otro frente judicial: la Fiscalía de la República abrió el pasado julio una investigación que tratará de aclarar si el mandatario brasileño ejerció tráfico de influencias, entre 2011 y 2014, cuando ya no era presidente, a favor de una de las mayores empresas constructoras del país: Odebrecht. El fiscal tiene que dilucidar si Lula hizo valer su influencia para que esta empresa ganara contratos en Venezuela, Cuba y República Dominicana. Esta empresa está también implicada en el caso Petrobras y su presidente, Marcelo Odebrecht, fue detenido el pasado 19 de junio acusado de pagar sobornos a altos cargos a cambio de contratos.

El expresidente, que está en Buenos Aires para apoyar al candidato presidencial Daniel Scioli, declaró a los medios: "Es una pena"

La implicación de Lula en el Caso Petrobras ha sido un asunto que la prensa brasileña lleva hablando desde hace meses, desde que los dos acusados antes citados (que han hecho un trato para rebajar su condena a cambio de delatar a más implicados) sacaran a relucir el nombre del expresidente. Lula siempre ha negado las acusaciones.


En medio de la crisis


La petición de la policía, que remueve todo el espectro político dada la personalidad y el alcance mediático del expresidente, llega en un momento muy delicado para todo el país. El gigante sudamericano, inmerso en una recesión económica, recibió esta semana la noticia de que la agencia de calificación Standard & Poor’s rebajó las inversiones en Brasil al nivel de bono basura y con una crisis política que no termina de remitir: la semana pasada se especulaba con la dimisión (o destitución) del ministro de Economía, Joaquim Levy. Esta semana, la persona que, se especula, abandonará el Gobierno es el portavoz y brazo derecho de la presidenta, Aloizio Mercadante.

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