martes, 22 de septiembre de 2015

La UE cambia el método de reparto de asilados para lograr un acuerdo

Un grupo de migrantes llega al puesto fronterizo entre Croacia y Hungría. / JEFF J MITCHELL (GETTY IMAGES)

LA CRISIS DE LOS REFUGIADOS »

Los ministros debaten este martes un nuevo esquema para reubicar a 120.000 refugiados


Cifras y cuotas

LUCÍA ABELLÁN Bruselas 22 SEP 2015 - 12:20 CEST


La UE ha reformulado el sistema de reparto de refugiados para evitar un nuevo fracaso en la principal herramienta que ha ideado con intención de aliviar la crisis migratoria. Los Estados discuten una nueva propuesta, que excluye a Hungría (por voluntad propia) del grupo de países desde los que se envían refugiados hacia otros territorios menos afectados. Se mantiene, eso sí, la cifra de 120.000 demandantes de asilo que los Estados miembros deben reubicar en los próximos dos años para compartir la presión de los países más expuestos. El bloque del Este solo aceptará el esquema si queda claro que es voluntario.

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La diplomacia europea explora los límites del lenguaje para lograr un acuerdo que evite la imagen de desunión en uno de los mayores desafíos que afronta la UE. Los ministros del Interior se reúnen este martes en Bruselas con la esperanza de cerrar el acuerdo que dejaron pendiente hace algo más de una semana: un mecanismo que permita redistribuir por el territorio comunitario a 120.000 personas llegadas en los últimos meses a los países con mayor número de entradas. La clave reside en formular un compromiso que tenga apariencia de voluntario —para que puedan firmarlo los países del Este, fieramente opuestos a un esquema obligatorio—, pero que vincule a todos.

Los diplomáticos llevan reunidos casi ininterrumpidamente desde el pasado domingo para intentar dar con un texto que todos los Estados puedan rubricar. Algunos de los del Este continúan reacios al esquema y presionan fuertemente para introducir dosis de flexibilidad.

Para propiciar el pacto, ha hecho falta cambiar un elemento clave de la propuesta de la Comisión. Europea. Como receptora de buena parte de los demandantes de asilo que pisan suelo comunitario, Hungría figuraba como país que más refugiados enviaba al resto (54.000), pero rehúsa participar. El motivo es que, a cambio de aceptar ese alivio, Hungría debería comprometerse a registrar, bajo supervisión de expertos comunitarios, a todo migrante que entrase a su territorio. Y este país, el más hostil hacia los refugiados, defiende que no es su responsabilidad identificarlos pues provienen originariamente de Grecia. Las reglas de asilo obligan a registrar a los solicitantes en el primer país europeo que pisan. Aunque la norma ha quedado superada por la realidad, Budapest defiende su vigencia mientras exista ese marco.

Reticencias en el Este

El nuevo reparto colocaría a Hungría como receptora de refugiados de otros territorios, lo que rebajaría mínimamente la cuota asignada a cada Estado. Así, a España le corresponderían 14.588 (frente a los 14.931 inicialmente previstos), según se desprende de un borrador de acuerdo al que ha tenido acceso EL PAÍS.

Para reubicar a esos 54.000 migrantes que ya no provendrán de Hungría, los Estados estudian crear una especie de reserva que puedan reclamar otros países “que se enfrenten a una situación de emergencia”. Por ejemplo, si Croacia recibe un volumen inusitado de refugiados, puede pedir reubicarlos a cuenta de esa cuota, aunque este país ya ha declarado su negativa a hacerlo por motivos similares a los de Hungría. Si ningún Estado acaba solicitando que redistribuyan a sus migrantes, ese cupo se movería desde Grecia e Italia.

Respecto a la idea inicial de penalizar a los países que, por circunstancias excepcionales, no puedan asumir a los refugiados, los diplomáticos han decidido suavizar la propuesta y que simplemente se pueda aplazar unos meses la acogida de un 30% de los refugiados que correspondan.

Todas las opciones representan un remiendo al problema de fondo: la falta de un marco homogéneo de gestión del asilo en Europa. Los países miembros intentan borrar hoy la imagen de falta de solidaridad que ha emergido en esta crisis, pero está por ver que prospere. Los jefes de Estado y de Gobierno tratarán este miércoles más ampliamente las políticas migratorias.

Los seis países aún reticentes (Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Rumanía y Letonia) volvieron a reunirse este martes en Praga con el principal defensor de este acuerdo, Jean Asselborn, ministro de Exteriores de Luxemburgo, que asume la presidencia de turno de la UE. “Todos los participantes en la reunión se aferran a la idea de lograr una posición común”, resumió Lubomir Zaoralek, titular checo de Exteriores.

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