domingo, 27 de septiembre de 2015

Muere a tiros por la policía un hombre negro en silla de ruedas en EE UU

Un policía dispara a Jeremy McDole en Delaware.

Polémica tras aparecer el vídeo del penúltimo episodio sobre el excesivo uso de la violencia por parte de las fuerzas del orden en Estados Unidos

YOLANDA MONGE Washington 27 SEP 2015 - 00:10 CEST


Jeremy McDole estaba paralizado de cintura para abajo desde que a los 18 años un tiroteo le dejó postrado en una silla de ruedas. El pasado miércoles, este hombre negro de 28 años moría por disparos de la policía sentado en su silla en lo que se supone el penúltimo episodio sobre el excesivo uso de la violencia por parte de las fuerzas del orden en Estados Unidos.

McDole moría cerca de la residencia de ancianos en la que en ese momento residía en la ciudad de Wilmington (Delaware). La policía llegó al lugar de los hechos después de recibir la llamada de que un hombre negro había disparado un arma. Los agentes del orden se encontraron con McDole y le gritaron que soltase un supuesto revolver y pusiese las manos en alto.

Cuando el joven desobedeció la orden y llevó sus manos al regazo, fue tiroteado por al menos tres agente de policía en repetidas ocasiones.

Después de que saliese a la luz el vídeo con lo sucedido grabado por un transeunte con su teléfono móvil, el jefe de policía de Wilmington, Bobby Cummings, ha defendido a sus oficiales. El hombre "nunca cumplió con las órdenes de los policías", ha declarado Cummings.

Las imágenes son duras y muestran cómo un policía se acerca a McDole mientras le ordena que levante las manos y tire el arma al suelo. Entonces se oye un disparo y alguien detrás de la cámara dice que el joven ha sido alcanzado y está sangrando. Otros agentes se unen entonces al primer agente gritando órdenes a McDole, quien se retuerce en su silla mientras mueve sus manos.

La madre del hombre fallecido, Phyllis McDole, rechaza la versión policial y asegura que su hijo "no sacó ningún arma". "Tenía sus manos en su regazo", ha señalado McDole, tal y como informa la cadena estadounidense CNN.

El tío del joven, Eugene Smith, llegó al lugar del suceso y declaró a la agencia Associated Press que se trataba de una ejecución. "No me importa si era blanco, negro o lo que fuera. Le han ejecutado".

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