miércoles, 21 de octubre de 2015

Al Assad se reunió con Putin en Moscú para hablar de la campaña militar en Siria

AFP
Al Assad y Putin durante su reunión en Moscú

Ambos mandatarios debatieron sobre temas relacionados con las operaciones conjuntas que desarrollan la Fuerza Aérea rusa y las Fuerzas Armadas bajo mando de Damasco


RAFAEL M. MAÑUECO / MOSCÚ - Día 21/10/2015 - 11.09h


El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró esta mañana ante un grupo de periodistas que el dictador sirio, Bashar Al Assad, se reunió ayer en Moscú con el presidente Vladímir Putin para hablar de la actual intervención militar rusa en el país árabe.

Según Peskov, «las conversaciones se prolongaron bastante (...) nuestro presidente fue informado detalladamente de la situación en Siria». El portavoz presidencial, sin embargo, no aportó mayores detalles sobre el contenido del encuentro ni quiso revelar si se trató de la posibilidad de que Assad ceda el poder en un momento determinado para favorecer una transición política, algo que Putin dice apoyar, pero sólo después de haber acabado con la actual sublevación.

Tras las palabras de Peskov, siguió una nota de su mismo departamento señalando que el jefe del Kremlin sí tocó la cuestión del futuro político de Siria. «Consideramos que, sobre la base de la dinámica positiva en la marcha de la acciones militares, un arreglo duradero puede alcanzarse mediante un proceso político con la participación de todas las fuerzas políticas, de todos los grupos étnicos y religiosos», dijo el presidente ruso según el comunicado.

Peskov, que calificó el viaje del dirigente sirio de «visita de trabajo», tampoco quiso aclarar si éste continúa hoy todavía en la capital rusa. Se trata de la primera salida al extranjero de Assad desde que comenzó el conflicto.

Rusia comenzó los bombardeos contra posiciones rebeldes en Siria el pasado 30 de septiembre. El objetivo declarado en un principio fue contribuir en la lucha contra Estado Islámico. Después, Putin admitió que de lo que se trata es de apoyar a Assad para evitar el hundimiento del Estado en Siria y la desintegración del país mientras su primer ministro, Dmitri Medvédev, aseguraba que el objetivo principal de los ataques aéreos son los «terroristas» del Califato. Occidente acusa a Moscú de combatir fundamentalmente a la oposición moderada contra el régimen.

Diversos analistas sostienen que las tres semanas de bombardeos rusos no han conseguido de forma significativa mejorar la situación del Ejército sirio frente a los distintos grupos de insurgentes contra los que combate.

Las tropas de Damasco han lanzado cinco ofensivas en el norte, oeste y centro del país, además de las zonas cercanas a Damasco, pero parece que avances reales solamente se han producido al norte de la provincia de Homs y al sur de la ciudad de Aleppo. Con la ayuda de Moscú, el régimen sirio ha conseguido también detener el avance rebelde en Latakia, en donde se encuentra el operativo ruso.

Desde el comienzo de las incursiones aéreas rusas y de acuerdo con las informaciones de la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, en los bombardeos han perecido unas 370 personas, de las que 243 serían insurgentes y 127 civiles. De ellos, 36 serían niños y 34 mujeres. La misma ONG afirma que, solamente el martes, en la provincia de Idlib y en los alrededores de Damasco murió una veintena de personas.

Aunque el Kremlin rechaza categóricamente tener desplegadas en Siria fuerzas de tierra, salvo el personal que protege las bases rusas, hay informaciones sobre la supuesta muerte de tres de sus soldados que luchaban en las filas del Ejército sirio. La embajada rusa en Damasco y el Ministerio de Defensa de Moscú lo desmintieron ayer. También el martes, según el Pentágono, militares rusos y estadounidenses alcanzaron un acuerdo para evitar que se repitan incidentes aéreos entre sus respectivos aviones de combate.

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