martes, 6 de octubre de 2015

Kirchner paga 6.000 millones y presume de dejar poca deuda

La presidenta Kirchner, junto al ministro de Economía / STRINGER/ARGENTINA (REUTERS)

ELECCIONES EN ARGENTINA

Argentina devuelve el bono más grande en dólares de su historia pero buscará más deuda esta misma semana para no vacíar por completo las reservas en plena campaña electoral


CARLOS E. CUÉ Buenos Aires 6 OCT 2015 - 04:21 CEST


La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha decidido explotar al máximo en plena campaña electoral la llamada cadena nacional, esto es la emisión de forma obligatoria en todas las cadenas de sus discursos. Por si hubiera dudas del interés electoralista de estas apariciones, Kirchner ha comparecido con el candidato designado por ella para sucederle, Daniel Scioli, sentado a su lado. Y lo ha hecho con un interés evidente: el de reivindicar en plena campaña uno de los principales logros de su gestión y la de su marido, fallecido en 2010: el desendeudamiento de Argentina. En un momento en que arrecian las críticas a Scioli por no acudir el domingo al primer debate presidencial de la historia de Argentina, Kirchner ha querido dar un espaldarazo a su sucesor y también marcarle las líneas rojas para evitar cualquier tentación de hacer una política de ajuste.

La presidenta comparecía en un día especial para Argentina: el Gobierno ha tenido que pagar en un día 5.900 millones de dólares, uno de los mayores desembolsos de la historia de este país, porque se vencía el BODEN 2015, un bono que se emitió en 2005. Durante las últimas semanas se extendieron las dudas de que finalmente pudiera pagarlo, pero lo hizo. Eso sí, las reservas han quedado muy tocadas y el ministro de Economía, Axel Kicillof, ya ha anunciado que Argentina emitirá otro bono, el BONAR 2020, que también se pagará en dólares. Con la devaluación prevista en los próximos años, este tipo de bonos supone un negocio casi seguro para el inversor siempre que confíe en que le van a pagar, por eso era tan importante para el Gobierno, y más en plena campaña electoral, pagar los 5.900 millones que se debían.

Muchos analistas creen que gane quien gane habrá ajuste y devaluación

Ahora quedará para el próximo ejecutivo los siguientes pagos pero Fernández de Kirchner insistió en que era mucho peor la situación que recibió el kirchnerismo cuando llegó al poder en 2003 que la que dejan ahora. “Entre 1993 y 2001 se emitieron 152 bonos en 6 monedas diferentes. En estos 12 años desde 2003 nosotros hemos pagado 145.000 millones de dólares sin acceder a financiamiento externo, con trabajo y esfuerzo de todos los argentinos. Los tres próximos gobiernos en los próximos 12 años tendrán que pagar la mitad. Nosotros pagamos el corralito. Los 5.900 millones de dólares de hoy nos permiten reducir la deuda pública del 166% que teníamos cuando llegamos al 42,8 % de un PIB mucho más grande. La deuda externa la dejamos en un 13 % y la deuda en moneda extranjera en un 7%. Algunos hablan de herencias porque están pensando en el ajuste. Y para ajustar tienen que asustar. Si hemos trabajado duro no ha sido para andar ajustando”, sentenció la presidenta en un ataque a la oposición.

Muchos analistas creen que gane quien gane habrá ajuste y devaluación porque Argentina no soporta la presión de unos productos cada vez más caros y menos competitivos y un déficit fiscal creciente. Todos los candidatos lo niegan y en especial Scioli, que necesita los votos de los kirchneristas y el apoyo de la presidenta para ganar. ¿Por qué habría que creerle si todos los presidentes argentinos prometieron que no ajustarían y casi todos lo hicieron?”, le preguntó EL PAÍS el viernes pasado en Villa La Ñata, en su casa, en el intermedio de un combate de boxeo organizado por su equipo en un polideportivo que él construyó frente a su mansión. “No hay más que ver lo que hice en 8 años en la provincia de Buenos Aires. No hice ningún ajuste. Argentina está en un momento fantástico, vienen años muy buenos, no hará falta ajuste”, insistía el candidato.

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