viernes, 23 de octubre de 2015

Pigna: “Los argentinos lograron que los políticos les tengan miedo"

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El historiador más conocido de Argentina, que ha apoyado al kirchnerismo, cree que con Scioli viene un giro al centro-derecha

CARLOS E. CUÉ / ALEJANDRO REBOSSIO Buenos Aires


Felipe Pigna (Mercedes, Buenos Aires, 1959) es el historiador más conocido de Argentina, con casi 600.000 seguidores en Facebook, gracias a su capacidad para explicar la historia de manera sencilla y atractiva en televisión, con programas de éxito arrollador como “Algo habrán hecho”. Pigna, que ha apoyado al kirchnerismo, cree que la clave para que Argentina se cayera de la carrera que llegó a mantener con EEUU por la primacía del continente es la burguesía de este país. Además cree que ahora viene un giro al centro-derecha.

Pregunta. Con perspectiva histórica ¿Qué momento vive su país?

Respuesta. Yo creo que vive un gran momento. Tiene que decidir entre dos alternativas: una continuidad con cambios, que tienen que ver con la ubicación ideológica del candidato que está más ubicado en el centro derecha; y la otra que es volver a los años 90. Scioli está más en el centro derecha de lo que es el peronismo; y el otro es un candidato de la derecha clásico.

P. ¿Qué pasó para que esa Argentina que estaba en la cumbre mundial se cayera?

R. A finales del siglo XIX, principios del XX, era la quinta potencia y estaba considerada como un país rico, aunque era pésima la distribución de la riqueza. Eso generó conflictos sociales que fueron complicando la situación. Nuestra burguesía es particularmente egoísta, tiene una gran dificultad para entender que el sector industrial le conviene. La mentalidad conservadora de 1880 en Argentina era antiindustrial, a diferencia de los Estados Unidos. Estos dos países estuvieron cabeza a cabeza allá por los años 80 y 90 del siglo XIX. Discutían de igual a igual. La burguesía argentina no vio el futuro. Después aparece el peronismo, que es crecimiento con inclusión, pero para la burguesía es intolerable. Por lo tanto empieza a haber fuga de capitales. El peronismo incluye a muchísima gente en el consumo, incrementa los salarios y los empresarios argentinos en lugar de aumentar su producción aumentan los precios. Van a la más fácil. Tenemos hoy una fuga de capitales cercana a los 300.000 millones de dólares. A esta burguesía multimillonaria le fue bien cuando al país le fue bien y le fue bien cuando al país le fue mal. Tiene mucho aguante, tiene un manejo del poder muy fuerte, tiene mucho dinero, mucho poder que incluso ha incrementado en los últimos años, no le ha ido mal en absoluto.

P. El kirchnerismo entonces ha hecho más ricos a los ricos, pese a su discurso.

R. Es ridícula esta visión que se tiene de que el kirchnerismo implantó el socialismo. Creo que hubo un crecimiento de las fortunas que ya eran ricas a mucho más. El kirchnerismo cometió errores, pero hay un punto central y es que el poder prácticamente nunca estuvo en disputa. El único que les disputó poder fue Perón en sus dos primeras presidencias.

P. ¿Qué cree que va a quedar del kirchnerismo?

R. Primero algo muy importante que fue la vuelta al debate político, la discusión política que estaba completamente achatada fines de los 90 que ya no se discutía política y todo era economía. Me parece que va a quedar un inicio de modelo de desarrollo productivo y de inclusión. Va a quedar esta cuestión que para muchos es una presencia demasiado fuerte de figuras como la de Néstor y Cristina, como un exceso de figuras.

P. Se critica mucho la educación argentina.

R. Sí, es un tema. Por un lado hubo una enorme inversión que es evidente y recorriendo el país se ve. Y a la vez creo que hay un problema estructural. La educación argentina era un modelo hasta los 70. En la escuela pública, en los pueblos, tenías al hijo del intendente, al hijo del estanciero, al hijo del peón. Y eso era maravilloso. Ahora la clase media está optando por la educación privada, dejándole la escuela pública a los pobres.

P. ¿Le preocupa la división en Argentina?

R. Yo creo que la grieta es un precipicio histórico en Argentina. Es un país que ha tenido 60 años de guerra civil, de 1810 a 1870-1880. Ha tenido masacres obreras en la década del 10, del 20, dictaduras tremendas. La división entre nosotros no es una novedad. Este gobierno no es el único responsable. Para los medios hegemónicos está todo mal y para los del gobierno está todo bien. Yo tengo 590.000 seguidores en Facebook y si vos decís “qué bueno esto” ya sos ultra K y si decís “qué malo esto” sos el enemigo.

P. ¿Le preocupa el tema de la corrupción?

R. Este es un momento de fuerte corrupción que es altamente preocupante. Y que lamentablemente uno no ve excepciones.

P. ¿Cómo ve al país anímicamente?

R. Yo creo que la gente está bien. Siempre hablamos más del porteño, que es un tipo muy ciudadano, muy histérico, muy apurado. Pero no veo esa idea de “se va todo al carajo” como en el 89 o en el 2001. La gente la ha pasado muy mal, le han saqueado sus cuentas, le han robado la plata de los bancos, es entendible que sea muy precavida.

P. No cree en esa idea de la decadencia.

R. Este país de decadente no tiene nada. Yo creo que la que está en decadencia es Europa, no América Latina. Europa se cree el ombligo del mundo. No queremos enseñarle nada a nadie, pero Europa podría aprender mucho de nosotros, si quisiera. Hemos pasado situaciones que ellos están pasando ahora. Estaríamos muy contentos de contarles con humildad que tengan cuidado con los bancos, que no confíen en el Fondo Monetario Internacional, porque no hay receta suya que no termine en un desastre. Y lamentablemente Europa se encamina, casi ciegamente, a aceptar ese modelo, a decirle a Grecia que tiene que hacerle caso a eso y sabemos cómo termina.

P. ¿Argentina va hacia un ajuste como el de Brasil?

R. Yo creo que no. Va a ser muy difícil porque la gente no lo va a tolerar. Fíjese el candidato de la derecha el cuidado que tiene de decir que no va a tocar los planes. Eso es un triunfo del pueblo, lo han logrado los argentinos. Como decía Maquiavelo, la única forma de que los políticos hagan lo que tienen que hacer es teniéndole miedo al pueblo. No hay secreto, yo que me canso de leer la historia mundial, es siempre lo mismo. Que los candidatos en todo el arco político tengan temor al pueblo me parece muy interesante.

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