sábado, 10 de octubre de 2015

Venezuela pasa a ser la séptima economía de Latinoamérica, tras Perú

La directora del FMI, Christine Lagarde / MARIANA BAZO (REUTERS)

CUMBRE DEL BANCO MUNDIAL Y DEL FMI »

La dependencia del petróleo y la falta de alternativas productivas hunden a Caracas. Su PIB es hoy la mitad que el colombiano


ALEJANDRO BOLAÑOS Lima 10 OCT 2015 - 03:26 CEST


América Latina sale mal parada de la caída del precio de las materias primas, pero su impacto es desigual. Si Centroamérica se beneficia del abaratamiento del petróleo, Brasil suma problemas internos —de demanda, pero sobre todos políticos— para entrar en una preocupante recesión. Pero nada que ver con el descalabro de la economía venezolana: según el FMI, su profunda crisis la encoge hasta situarla como la séptima economía de la región en 2015, superada por Perú y con la mitad de PIB que Colombia.

Pese a entrar en recesión, —con una caída estimada del 3% anual—, y a los efectos de la abrupta depreciación del real en el último año, Brasil sigue siendo, de largo, la mayor economía latinoamericana. En el último informe de previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que celebra esta semana su asamblea anual en Lima, se estima que su PIB llegará a los 1,8 billones de dólares este año, lejos de los 2,6 billones que alcanzó en 2011, cuando la combinación era la opuesta: años de crecimiento real y nominal (inflado por la subida de precios) y una divisa apreciada respecto al dólar.

El pódium de las mayores economías de América Latina, medidas por el PIB en dólares, tampoco varía, con México (1,16 billones) anclado en la segunda posición y Argentina (580.000 millones de dólares) en la tercera, como ha ocurrido en los últimos 25 años, salvo en los violentos episodios de colapsos financieros, como los que sufrió Argentina al principio de la década anterior, con fuertes devaluaciones de la moneda, que encogen el tamaño de su economía en la comparación internacional en dólares.


Los mayores cambios en los equilibrios económicos de la región tienen que ver con la pujanza de la Alianza del Pacífico (integrada por Chile, Colombia, Perú, además de por México) y el desplome de Venezuela. “Aunque ahora es difícil de ver por el precio de las materias primas, Chile, México, Colombia o Perú se benefician de las reformas de los últimos años y de políticas macroeconómicas estables”, subrayó la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.

Los representantes del Fondo no han dejado de subrayar estos días, cada vez que han tenido ocasión, que ven con buenos ojos la política económica desarrollada en estos países, algunos con su asistencia técnica (Colombia y México). La estadística corrobora su ascenso: pese al revés de la caída del petróleo, muy acusada este año, la economía colombiana se mantiene como la cuarta economía de la región, y Chile se consolida en el quinto puesto.

La novedad está en que Perú (con un PIB de 179.900 millones de dólares) supera por primera vez, y de manera holgada, a la economía venezolana, cuyo valor en dólares se queda este año en 131.860 millones, casi un tercio del que tenía en 2012, y apenas la mitad del que registra la vecina Colombia. Las sucesivas devaluaciones (encubiertas y oficiales) del bolívar compensan de forma amplia el vertiginoso repunte de la inflación, que casi triplica los precios este año. En 15 años, Venezuela ha pasado de ser la cuarta economía de la región a ser la séptima, algo que tiene mucho que ver con su dependencia del precio del petróleo y la falta de alternativas productivas.

Colombia se mantiene como la cuarta economía de la región, y Chile se consolida en el quinto puesto

Los organismos internacionales incorporan también la medición en paridad de poder de compra, una estimación con la que se tratan de igualar los diferentes niveles de precios en cada país para poder comparar mejor la actividad económica, incluido el valor de bienes y servicios que no participan en el comercio internacional. Con ese sistema, Venezuela es aún la quinta economía regional, después de Colombia. Pero los expertos del Fondo pronostican que si la crisis no se resuelve pronto, Chile y Perú la superarán también con este tipo de cálculo en apenas tres años.

La revisión a la baja en el pronóstico económico para toda América Latina hace que España se mantenga como la primera economía hispana, frente a lo que anticipaba el propio Fondo en abril, cuando situaba en esa posición a México —cuyo valor en dólares encaja la depreciación del peso— a finales de año. De hecho, la recuperación de la economía española se combina con los problemas de otros exportadores de materias primas para auparla al decimosegundo puesto en la clasificación mundial, por delante de Rusia y Australia en 2017.

Estados Unidos, China y Japón siguen siendo las mayores economías del mundo. Una manera de aproximar, en promedio, la riqueza de los ciudadanos de un país es el PIB por habitante. Una medición que sitúa en cabeza de América Latina a países pequeños (Bahamas y Trinidad y Tobago). Entre los grandes países, Chile, Argentina y Uruguay son los mejores colocados. Haití progresa aunque sigue siendo el más pobre, y de nuevo es Venezuela el que registra el mayor desplome.

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