martes, 24 de mayo de 2016

COLOMBIA Desaparecida desde el sábado

Periodista. Corresponsal de EL MUNDO en Colombia.MUNDO

Tropas colombianas peinan la selva en busca de la corresponsal de EL MUNDO, Salud Hernández-Mora

Látigo de los corruptos

La Fiscalía de la Audiencia Nacional abre diligencias

Por JOSÉ FAJARDO - Bogotá


La desaparición de Salud Hernández-Mora en Colombia sigue siendo una incógnita. La Fiscalía de la Audiencia Nacional en España ha abierto diligencias para investigar qué ha sucedido con la corresponsal de EL MUNDO, a quien se vio por última vez este sábado 21 en el municipio de El Tarra, al norte del departamento de Santander, en Colombia. Mientras, el Ministerio de Defensa y el Ejército colombiano insisten en que aún no han "confirmado el secuestro".

Las hipótesis más optimistas hablan de que la periodista, que trabaja en Colombia desde finales de los 90 (tiene la doble nacionalidad española y colombiana), seguiría preparando en la zona, adonde llegó la pasada semana, unos reportajes sobre los cultivos ilícitos y la investigación sobre el clan mafioso Los Pelusas, un reducto de la guerrilla Ejército Popular de Liberación (EPL) dedicado al narcotráfico. La reportera publicó el pasado miércoles 18 de mayo un artículo sobre este asunto en el diario colombiano 'El Tiempo', donde colabora como columnista.

El Catatumbo, la región donde se encuentra desaparecida, es una zona selvática junto a la frontera con Venezuela de difícil acceso y donde apenas hay redes móviles. Su celular permanece apagado desde el sábado y el buzón de mensajes está lleno.

Otra hipótesis es que efectivamente estaría secuestrada por alguna de las guerrillas o de los clanes mafiosos que operan en la zona por el control del narcotráfico. El Catatumbo es, además de la zona de mayor producción de hojas de coca de Colombia (país que siempre permanece como uno de los mayores productores del mundo), uno de los pocos lugares de su geografía donde el negocio de la droga cubre todo su proceso, desde la producción hasta la distribución a través de la frontera con Venezuela.

Las fuentes que apuntan a un secuestro coinciden en que la periodista española podría estar en manos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quien controla gran parte de esta zona (en Venezuela tienen los 'elenos' su bastión). Sin embargo, no habría que descartar que pudiera haber caído en las redes de Los Pelusas (antiguo EPL), que ejercen un dominio cada vez mayor de la región. La muerte de su líder, alias 'Megateo', en un enfrentamiento con la Fuerza Pública a finales del año pasado habría sumido la zona en un caos violento e incontrolable. La propia Salud Hernández-Mora denunció recientemente la presencia de un nuevo líder del grupo, el sanguinario alias 'Caracho'.

Parece más complicado que la informadora estuviera en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC), quienes mantienen el proceso de paz con el Gobierno de Juan Manuel Santos en su recta final (el acuerdo debía haberse firmado el pasado 23 de marzo) y que además han perdido el control de la región, desplazándose hacia zonas más bajas del Norte de Santander.
Marcado perfil político

La desaparición de Salud Hernández-Mora se ha convertido en un asunto nacional en Colombia, donde su marcado perfil político en contra del proceso de paz con las guerrillas y su ejercicio insobornable del periodismo está dividiendo al país.

El presidente Santos se refirió al caso durante la tarde del lunes. "Salud ha sido una periodista muy importante, la conozco desde hace mucho tiempo. En los últimos seis años ha sido una crítica feroz de mi gobierno, crítica de la Presidencia y mía. Pero precisamente por eso, por ser una persona que está criticando al Gobierno es que yo le he dado la instrucción a la Fuerza Pública, a todas las fuerzas del Estado, que tienen que desplegar todos los esfuerzos necesarios para ubicarla y retornarla a la libertad, si es que está retenida en contra de su voluntad".

¿Cómo es el trabajo de un periodista en el Catatumbo?


Responde a EL MUNDO Amira Kedier, líder de las acciones del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en la oficina de Bucaramanga, responsable del área del Catatumbo. Kedier visita todos los meses con su equipo esta zona y la semana pasada estuvo en El Tarra. "A veces los periodistas que van a entrar nos avisan antes. En el caso de Salud nos enteramos por terceros: ella no se puso en contacto con nosotros. Todo lo que se hace allí es muy delicado. Es aconsejable programarlo con mucha antelación, moverse en un marco seguro y habar antes con la comunidad para que no haya problemas. No recuerdo que haya ido ningún periodista a El Tarra recientemente".

Jorge Restrepo encabeza el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), un organismo independiente que ofrece los informes más fiables sobre el monitoreo del conflicto armado en Colombia. En su opinión, no existe la libertad para un periodista en el Catatumbo: "El trabajo periodístico no se hace allá en libertad; el informador debe someterse a la amenaza de los violentos para conseguir una historia. Es una situación de peligro constante", reconoce a este diario.

Para entender cómo es esa zona donde la periodista de EL MUNDO permanece desparecida desde el sábado, es valiosa la información que aporta Víctor de Currea-Lugo, quizá el mayor experto en Colombia sobre la guerrilla del ELN y quien estuvo en el Catatumbo hace un año. "Es una región donde hay una importante ausencia de la presencia del Estado desde finales de los 80. A las comunidades les ha tocado organizarse para sobrevivir y establecer normas de convivencia tan básicas como controlar el exceso de velocidad, el dispendio de alcohol o la posesión de armas. Ésa comunidad es donde está Salud", dice a este redactor.

El comandante William Arias, responsable de la policía de la región del norte de Santander, reconoce que en estos momentos de la investigación no pueden afirmar que se trate de un secuestro. Según sus investigaciones, Salud abordó un mototaxi en El Tarra con dirección a Filogringo. Arias confirma que hablaron con la persona que se encargó de trasladarle, quien admitió que Salud llegó a pagarle dicho trayecto por un valor de 35.000 pesos (10 euros). Es en ese mismo lugar donde se sospecha que la periodista cogió otro mototaxi que la llevaría a la región de Buenos Aires, a unos 15 kilómetros. Esta zona está siendo peinada por los responsables de ejército local, según informa Carlos D. Salas desde Bogotá.

Uno de los amigos en Colombia más cercanos a Salud Hernández-Mora, el ex vicepresidente (y primo del actual Presidente) Pacho Santos, aseguró en una entrevista con Blue Radio que habría contactado con Frank Pearl, el jefe negociador del Gobierno en los diálogos de paz con el ELN, quien le prometió iniciar contactos para confirmar si la comunicadora está secuestrada por el grupo guerrillero.

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