lunes, 30 de mayo de 2016

Los nexos entre Fuente-Alba y el comerciante de armas predilecto del Ejército

La Fiscalía y la Corte Marcial siguen investigando el patrimonio del ex comandante en jefe Juan Miguel Fuente-Alba y enfocan las pesquisas en las adquisiciones del Ejército. Allí emerge Virgilio Cartoni, el proveedor que se adjudica más compras. Bajo el mando de Fuente-Alba se organizó la controversial adquisición de visores nocturnos por US$16,5 millones que benefició a Cartoni, al igual que una compra de botas que se amplió en $206 millones tras cerrar la licitación. Cartoni tiene una sociedad en Miami con el auditor del Ejército que nombró Fuente-Alba, además de una red de sociedades en Panamá.

Por : Equipo CIPER en Reportajes de investigación


A cuatro semanas de que Informe Especial (TVN) desnudara el abultado patrimonio acumulado por el ex comandante en jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba Poblete (2010-2014), su situación sigue oscura. El miércoles 25 de mayo el fiscal José Morales lo sometió a un interrogatorio de cinco horas en calidad de imputado. Allí, Fuente-Alba debió explicar el origen de los dineros con los que en los últimos diez años adquirió inmuebles y automóviles de lujo, acumulando bienes que versiones de prensa calculan en más de mil millones de pesos.

Fuente-Alba ha insistido en que todos sus bienes fueron adquiridos con ingresos obtenidos legalmente, pero no ha conseguido despejar las sospechas. Y estas se acrecentaron al negarse por segunda vez a concurrir ante una comisión investigadora de la Cámara de Diputados, por consejo de sus abogados. Su defensor es Alejandro Espinoza, el mismo abogado del ex senador Pablo Longueira en la acusación de presunto cohecho y otros ilícitos que investiga el Ministerio Público.

En el Ejército están conscientes de la gravedad de las acusaciones que pesan sobre el ex comandante en jefe. Y una de las medidas adoptadas fue congelar su participación en el comité asesor institucional, integrado por los ex comandantes en jefe y civiles.


Virgilio Cartoni

Tanto el Ministerio Público como la Corte Marcial –que también lo investiga y pidió antecedentes al SII– han enfocado las pesquisas sobre su probable “enriquecimiento ilícito” en el sistema de compras del Ejército que el general (r) debió tener bajo control. En esa indagatoria, ha vuelto a emerger un viejo amigo de Fuente-Alba: Virgilio Cartoni Maldonado, el comerciante de armas predilecto del Ejército.

Una cifra basta para graficar la importancia de Cartoni. Si los registros del Ejército indican que cada año esa institución destina unos US$200 millones para adquisiciones, esas mismas cuentas revelan que un 25% del total de esas compras se hace a firmas que Cartoni representa, obteniendo con ello suculentas comisiones.

Son muchos los que no se explican por qué Cartoni ha salido indemne de todas las investigaciones por fraude en las compras de equipos militares. Y ello, porque desde hace al menos diez años aparece involucrado en acusaciones que han nutrido varios expedientes.

Es probable que los privilegios que le han permitido a Virgilio Cartoni convertir sus oficinas en Chile y en Miami en un negocio infalible, estén relacionados con un lazo familiar que no se conocía. Su única hermana, Magali Cartoni Maldonado, está casada desde 1985 con Eugenio Ponce Lerou, actual presidente de Soquimich y hermano del ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou.

Dada la confianza depositada por la familia Pinochet en Julio Ponce Lerou, la que se mantuvo intacta luego de que éste se separara de Verónica Pinochet Hiriart, es probable que ese nexo familiar le haya facilitado a Cartoni penetrar el reducto del comercio de armas del Ejército.

La investigación del “Caso Riggs” sobre la fortuna que ocultaba Pinochet en el exterior, reveló que el comercio de armas estaba en manos de un reducido grupo de oficiales del entorno de Pinochet. Tanto él como ese grupo se beneficiaron hasta 1997 de las cuantiosas comisiones que pagaban los proveedores a través de una red de sociedades offshore.

La relación de Virgilio Cartoni con su hermana es tan estrecha que fue junto a ella que, en marzo de 1984, inició su primera actividad empresarial: una distribuidora de pinturas inscrita como Cartoni Maldonado Hermanos (nombre de fantasía: Piroval) y en la que cada uno invirtió $600 mil. Poco después, Cartoni pidió una solicitud de marca para su nuevo rubro: ropa de guagua, la que fabricaba y distribuía bajo el nombre Ninna Nanna.

Cartoni cambió de rubro muy rápidamente, y de la ropa de guagua pasó al comercio de armamentos. En 1992 creó la Comercializadora, Exportadora e Importadora C. Y M. (CyM), sociedad con la que capturaría paulatinamente gran parte de las compras del Ejército.

El pilar de los negocios de Virgilio Cartoni es la representación de medio centenar de empresas de pertrechos militares. A ello suma la maestría con que maneja sus nexos con el mundo castrense, lo que le permite conocer en detalle y con anticipación la trama de sus adquisiciones. Para ello, recluta a altos oficiales en retiro como sus principales ejecutivos.

Nadie discute hoy el dominio que ejerce Virgilio Cartoni Maldonado en el mercado de las armas y pertrechos. Si hay algo que lo caracteriza, es la reserva con que maneja sus contactos y utilidades. La estructura de sus negocios incluye una red de sociedades constituidas en Panamá, uno de los paraísos fiscales favoritos de quienes buscan ocultar sus flujos de dinero. CIPER encontró ocho de sus sociedades panameñas, las que se suman a otras domiciliadas en Florida.

AUDITOR Y SOCIO DE CARTONI

Al menos tres nexos unen a Fuente-Alba y Cartoni. El primero es la amistad. Una antigua relación que se cimentó después de que Cartoni abandonara tempranamente la carrera militar (siendo teniente). En el Ejército quedaron dos de sus primos: los generales (r): Patricio Cartoni Viale y Alessandro Cartoni Pruzzo. Ambos coincidieron con Fuente-Alba en el alto mando en 2005.

Esa relación se ha traspasado a sus hijos –Roberto Fuente-Alba Pinochet y Francesco Cartoni Castilla– quienes estrecharon lazos cuando ambos coincidieron trabajando para la Viña Concha y Toro. Aunque Roberto Fuente-Alba ya dejó ese empleo, sus ex colegas de la viña lo recuerdan por sus lujosos automóviles. Un dato que no es banal: una de las aristas pesquisadas por la Fiscalía y por el ministro en visita de la Corte Marcial, Omar Astudillo, son las numerosas compras de autos de lujo del general (r) Fuente-Alba, de su esposa y sus hijos, y los inusuales traspasos de inmuebles entre ellos y su padre.

El segundo nexo lo reveló Informe Especial: un lujoso automóvil Audi que el vendedor de armas le compró al general (r) en 2010, cuando recién se instalaba en la comandancia en jefe. Poco después, Fuente-Alba sería duramente cuestionado por comprar con dineros del Ejército y para su uso exclusivo un Mercedes Benz S500L, modelo 2011.

El tercer nexo que une a Fuente-Alba y Cartoni, lo descubrió CIPER. Porque la relación entre ambos se manifestó apenas el general (r) tomó posesión del mando en marzo de 2010. Fue entonces que nombró como auditor general del Ejército al abogado Marcelo Felipe Cibié Bluth, quien tiene una sociedad con Virgilio Cartoni en Miami desde 2005.

En rigor, Cibié Bluth no podía asumir como auditor sin antes ser ascendido a general. Como el ascenso no se produjo, Fuente-Alba lo nombró auditor suplente. Y fue así como el abogado integró en diversas oportunidades la Corte Suprema para juzgar causas del fuero militar. Y ello, a pesar de que su padre, el abogado Marcelo Cibié Paolinelli, defendía al general Eugenio Covarrubias Valenzuela y al general Fernando Torres Silva, ambos condenados en agosto de 2010 por su participación en el secuestro y homicidio del químico de la DINA, Eugenio Berríos. Defensas que fueron pagadas con fondos del Ejército.

Cibié Bluth se convirtió así en asesor personal del comandante en jefe, como el mismo abogado lo ha descrito en su perfil de Linkedin. A fines de 2010, el hombre de confianza del general (r) Fuente-Alba presentó su expediente de retiro. Para entonces era también hombre de confianza de Virgilio Cartoni, pues ambos integran desde 2005 la sociedad Caleci LLC, domiciliada en Miami.

Según los registros del Estado de Florida, Caleci LLC es una entidad comercial activa en la que también participa como socio Robinson J. Leiva. En antiguos registros de proveedores del Ejército figura una persona con este nombre, pero CIPER no pudo comprobar que sea el mismo socio de Cartoni y Cibié.

En los años en que Fuente-Alba fue comandante en jefe, circularon cartas anónimas de supuestos militares que lo acusaron de haber “abandonado” a los uniformados encarcelados por juicios de Derechos Humanos. En ellas aparecieron las primeras denuncias sobre el inexplicable crecimiento de su patrimonio. Como prueba de la cercanía de Fuente-Alba con Cartoni, se afirmaba que el entonces comandante en jefe había nombrado en la Auditoría del Ejército a Marcelo Cibié, cuya esposa, la abogada Vesna Lolic, prestaba servicios profesionales a la empresa de Cartoni.

SOCIEDADES EN PANAMÁ

La vida legal de la empresa de Virgilio Cartoni que representa a grandes fabricantes de armas y de equipos y tecnología de uso militar, se inició el 4 de septiembre de 1992, con $6 millones de capital y un socio: el piloto comercial Amilcar Mehech Dall’Osso (quien más tarde abandonaría la empresa para formar otra del mismo rubro). Ese día entró en vigencia CyM (Comercializadora, Exportadora e Importadora C. Y M.), la que inscribió otros dos nombres de fantasía, aparte de CyM: Coeximport CyM y C&M World Enterprise Corporation Limited. Solo dos meses más tarde la transformarían en sociedad anónima cerrada.

La indagación de CIPER arroja en este punto una primera incógnita: ¿en qué fecha inició Cartoni su negocio de armamentos? Porque uno de los nombres de fantasía inscritos en el Diario Oficial para su “nueva” empresa CyM –C & M World Enterprise Corporation Limited – CIPER lo encontró ya registrado por Cartoni, pero dos años antes (1990), en una sociedad que él mismo constituyó en Miami.

No solo Miami fue el destino que escogió Cartoni para asegurar el secreto del flujo de las cuantiosas comisiones de sus proveedores. De allí que no sea extraño que Virgilio Cartoni viaje periódicamente a Panamá, paraíso fiscal en el que CIPER encontró ocho sociedades constituidas por el empresario de armamentos, a través de las cuales canalizaría las comisiones que le pagan las empresas extranjeras que representa.

Estas sociedades fueron creadas entre 2005 y 2014 a través del bufete panameño Arosemena Attorneys & Bussines Consulting Group:
Inversiones Vafasa S.A. (en cuyo directorio figura el propio Virgilio Cartoni; su esposa, Ana María Castilla Fernández, y sus hijos Stefano y Francesco Cartoni Castilla);
C & M West Enter Corp.(en su directorio figura Stefano Cartoni Castilla);
Wine International Corp (W.I.C.) Inc;
C & M West Enter Corp.(en su directorio figura Stefano Cartoni Castilla);
Interbrands International Group Inc.;
Investment World Pacific (I.W.P.) Inc.
Comercializadora, exportadora e importadora CYM
C & M World Enterprises Corp.

Como se ha dicho, el mismo nombre de la última sociedad ya había sido usado por Cartoni para constituir otra empresa, pero en Miami. Y precisamente con ese nombre se presenta CyM en Chile, tal como se aprecia en su página web.

Los directores de C & M World Enterprises Corp. en Miami son Cartoni y su esposa, Ana María Castilla. Y el presidente es el empresario argentino Horacio O Peiro, cuyo principal negocio es el vitivinícola (“Antigal” es la marca del vino que vende), y cuyas oficinas en Miami están ubicadas en la misma dirección donde funciona la empresa de Cartoni: 8356 NY 30 Terrace, Doral, FL 33122 US. El mismo domicilio registra otra sociedad vinculada a Peiro: Southern Vines Inc.

La misma dirección en Miami exhibe otra de las sociedades que Cartoni constituyó en esa ciudad de Estados Unidos en octubre de 2004: Los Andes Group, LLC. CIPER encontró en Miami otras dos sociedades de Cartoni: la ya mencionada Caleci LLC (en la que participa Marcelo F. Cibié) y TLC Suplier & Trading, Inc.

En los registros oficiales de un importante empresa de armamentos estadounidense, Weapon-Clear, se indica que sus productos son distribuidos a través de CyM y proporciona tres direcciones: la de Miami, y que corresponde al mismo domicilio de Peiro y Cartoni en esa ciudad; otra en Viña del Mar, calle Medio Oriente 831, oficina 704 (Edificio Olympus); y en Santiago, Av. Las Condes 7345.

EMPRESA SIN REGISTROS

El grupo de agentes de ventas reclutado por Virgilio Cartoni son, en su mayoría, ex oficiales de Ejército. De lunes a viernes se dan cita a primera hora de la mañana en las oficinas de avenida Las Condes 7345. Se dividen en áreas relacionadas con su especialidad militar, lo que asegura su contacto directo con oficiales activos de su misma competencia. De esa forma, consiguen información sobre las compras que se están preparando y hacen lobby para que las condiciones de las licitaciones sean favorables para CyM.

Cada agente de ventas tramita la documentación requerida para las licitaciones. Pero en esas oficinas hay muy pocos registros. Casi nada. Hace cuatro años Cartoni impartió instrucciones de eliminar toda la información almacenada en los computadores, por lo que cada agente debe manejar su información en discos duros o flash drive. En la sede de la empresa nunca queda información ni correspondencia.

Los agentes obtienen una remuneración fija de alrededor de un millón de pesos mensuales y una parte de la comisión que cobra CyM cada vez que cierra un negocio y que bordea el 16%. Una compra “pequeña” de US$5 millones, por ejemplo, le puede dejar a CyM una comisión de US$500 mil (unos $337,5 millones) y al agente cerca de US$80 mil (unos $54 millones).

Quienes conocen los métodos instaurados por Cartoni en su empresa, dicen que cuando Cartoni debe pagar una comisión, lo que preferentemente ocurre a principios de mes, deja el fajo de dólares en efectivo sobre los escritorios de los agentes de ventas que lograron cerrar el negocio. Una fórmula para incentivar al resto.

EL ALTO MANDO DE CyM

La plana ejecutiva de CyM se ha nutrido de altos oficiales que salen del Ejército, lo que le asegura vínculos privilegiados con la institución. Un ejemplo de ello es su actual gerente general, el coronel (r) Pedro Pablo Bustos Valderrama, a quien Cartoni reclutó cuando debió dejar el Ejército luego de que El Mostrador revelara su paso por la CNI, en noviembre de 2003. En ese momento Bustos se desempeñaba como agregado militar en la ONU.

Otro de los altos ejecutivos reclutados por Cartoni es el hijo del general Aureliano Tello, quien fuera director de Instrucción del Ejército. Eduardo Tello Jerez también fue oficial y dejó el Ejército para trabajar en CyM, donde se convirtió en jefe de la oficina en Miami. Casado con la hija del general (r) Patricio Varela Saldías (de quien más tarde se separó), sus relaciones con el Ejército las mantuvo al más alto nivel. De hecho, en marzo de 2015 figura como asesor del alto mando del Ejército.

Otro de los reclutados por Cartoni es el coronel (r) Hugo Barría Rogers. Lo fichó después de que en 2002 integrara una comisión evaluadora de la compra de helicópteros que CyM vendía. Según una versión de El Mostrador, Barría Rogers ya trabajaba en CyM cuando la empresa cerró la controversial venta de helicópteros.

El general (r) Hernán Ramírez Hald es otro ex alto oficial empleado por Cartoni: dirigió el Comando de Industrias Militares e Ingeniería y estuvo involucrado como cómplice en el asesinato de Tucapel Jiménez.

LA MARCA DEL COYOTE

Entre las firmas que componen la cartera de empresas representadas por CyM se cuentan la alemana Krauss Maffei Wegmann (KMW), que comercializa tanques Leopard y transportes blindados Marder; la alemana-suiza RUAG Defence, que vendió al Ejército 24 obuses autopropulsados M109 de segunda mano; la isarelí Rafael Advanced Defense Systems, proveedora de misiles antitanque Spike; la europea Airbus Helicopters, que ha vendido helicópteros a la Brigada de Aviación del Ejército (BAVE); la brasileña CBM, fabricante de municiones, y la belga OIP Sensors Systems, que comercializa visores nocturnos.

Aunque Cartoni ya era dueño de una aventajada posición en las compras del Ejército cuando Fuente-Alba se instaló en 2010 a la cabeza de la institución, ese rol dominante se consolidó bajo su mando. Y ello, a pesar de que en ese mercado se creía que Cartoni pagaría un costo por las graves irregularidades detectadas en una compra de helicópteros en 2009, en que actuó de intermediario, y que significó un desembolso de US$170 millones (vea el reportaje de El Mostrador que reveló las irregularidades).

Nada de eso sucedió. Un ejemplo de cómo se desarrollaron las relaciones comerciales entre el Ejército y CyM bajo el mando de Fuente-Alba, es la licitación para comprar “botas de combate”. El proceso tuvo lugar en octubre de 2012 y CyM se lo adjudicó con una oferta de $594,3 millones por 15 mil pares de botas Coyote para clima templado y frío. Cuando se despachó la orden de compra, se agregó el IVA, por lo que el monto se estiró a $707,3 millones.

Seis meses después, en mayo de 2013, el general Miguel Muñoz Farías, comandante de Apoyo a la Fuerza, suscribió un addendum de contrato, en el que no solo extendió el plazo de recepción del calzado (problemas climáticos habrían afectado su transporte desde Estados Unidos), sino que sin explicitar razones sumó otros 4.500 pares de botas, con lo que el pago a CyM ascendió a $913,7 millones.

En seis meses la compra de botas se incrementó en un 25% y el precio a pagar tuvo un salto de $206 millones.

LOS VISORES NOCTURNOS DE CARTONI

A las botas militares que Cartoni le vendió al Ejército en el periodo de Fuente-Alba, se sumaron blusones para la tenida gris de servicio, compra que se hizo a través de Famae, y la adquisición más polémica: más de tres mil visores nocturnos por un monto de US$16,5 millones. La jefatura de Adquisiciones del Ejército inició la licitación en julio de 2012. Seis meses después, el día que debía adjudicarse, algo pasó.

Lo que ocurrió ese 4 de enero de 2013, lo relató El Mercurio un año más tarde. Nuevamente fue el comandante de Apoyo a la Fuerza, general Miguel Muñoz, quien sacó de su sombrero la carta maestra: invalidó la licitación. Errores administrativos, se dijo. Un nuevo proceso se abrió. Pero el problema no había terminado. En diciembre de 2013, Fuente-Alba recibió el recurso de Theon Sensors, acusando una serie de modificaciones en el proceso que favorecieron a la empresa de Cartoni: OIP Sensors Systems.

La empresa griega Theon Sensors, fabricante de visores nocturnos y proveedor de seis países de la OTAN, pidió también todos los respaldos de las pruebas realizadas en la evaluación invalidada. El resultado fue claro: Theon debió haber resultado ganador. CyM aparecía en cuarto lugar.

El cúmulo de factores que cambiaron en el proceso de la segunda licitación en beneficio de Cartoni –entre ellos, la disminución del puntaje que se le asignó al monto de la oferta, ítem en que CyM ofertó un precio mayor– escaló. Y llegó al ministro de Defensa de la época, Rodrigo Hinzpeter. Pero el proceso siguió adelante con una fecha de adjudicación máxima: 30 de mayo de 2014. Es decir, con un nuevo gobierno.

El reclamo de Theon Sensors, al que se sumó otra empresa que participó en la licitación, llegó a la Contraloría. Otra de las principales acusaciones en contra de Cartoni fue que éste había violado los protocolos al reunirse con uno de los evaluadores durante el proceso: el coronel Alex Gluzman, muy conocido de Cartoni.

La reunión efectivamente se hizo. Pero la defensa de Cartoni, asumida por Clara Szczaranski, ex presidenta del Consejo de Defensa del Estado (CDE) y actual consejera del organismo, fue que Cartoni no había hablado en ningún momento de la licitación de los visores, ya que esa compra estaba siendo manejada directamente por la empresa belga OIP Sensors Systems, aun cuando él la representa en Chile. Y que en esa reunión con Gluzman, él solo acompañó a una “visita protocolar” de presentación a Mohamed Chaara, representante de la empresaPhotonis Netherlands R.V., que casualmente fabrica el dispositivo principal de los visores nocturnos de OIP Sensors Systems.

Aunque parezca sorprendente, Cartoni salió ileso también del fallo de la Contraloría (ver dictamen). Y en mayo de 2015, el contrato por US$16,5 millones por los visores nocturnos fue adjudicado a la empresa OIP Sensors, representada por Cartoni. El monto de su comisión se desconoce.

Muchas de las compras que favorecen a Cartoni se fraguan en la Jefatura de Adquisiciones del Ejército (JAE), la que a su vez depende de la Comandancia de Apoyo a la Fuerza (CAF). Es allí donde se diseñan las licitaciones y se hacen los contratos. Su director fue por años el coronel Luis Reyes Álvarez, ahora en retiro, quien estuvo envuelto en la investigación por el pago de compras inexistentes en la Brigada de Aviación del Ejército (BAVE), lo que involucró el desembolso irregular de unos US$3 millones. En 2013, durante la comandancia en jefe de Fuente-Alba, el coronel Reyes fue designado subdirector de Famae.

Clara Szczaranski

Entre las últimas operaciones comerciales entre Cartoni y el Ejército que han sido cuestionadas figura la refacción de helicópteros Puma en Rumania por US$20 millones, en circunstancias que varios especialistas estiman que era más conveniente adquirir nuevas unidades.

CyM también ha operado en el rubro de la venta de insumos médicos, nicho al que ingresó bajo el nombre de Insumed para proveer al nuevo Hospital Militar. Luego de ser vendida por Cartoni a dos oficiales de Ejército, la recuperó en 2001. Ese mismo año la Contraloría denunció que se le pagaban sobreprecios por los artículos que despachaba a ese centro asistencial.

LA GRABACIÓN DE MONTERO Y SANDIC

La investigación de la Corte Marcial a Fuente-Alba es una ramificación del fraude conocido como “Milicogate”, investigado por el periodista Mauricio Weibel y publicado por The Clinic. Miles de millones de pesos provenientes de los fondos reservados del cobre para la compra de pertrechos militares se pagaron contra facturas falsas o adulteradas por servicios que jamás se prestaron. Por ese ilícito un coronel y cuatro suboficiales están presos.

El coronel detenido es Clovis Montero. El reportaje de Informe Especial difundido el 1 de mayo divulgó la grabación de un diálogo entre Montero y el entonces general y jefe de Finanzas del Ejército, Jozo Santic. En esa conversación, el coronel Montero destapó el golpe más duro que ha recibido el general (r) Juan Miguel Fuente-Alba: le informó a Santic que el gerente comercial de la automotora Klassic Car, Tomás Tupper, tenía documentos que demostraban que Fuente-Alba había sido parte de un esquema fraudulento de compra y venta de vehículos de lujo.

En siete ocasiones, dijo Montero, el general Fuente-Alba había adquirido autos Audi a precio de costo y los había devuelto con poco kilometraje, coludido con personal de la automotora, para que fuesen revendidos a precio comercial. Fuente-Alba, según señaló Montero, se quedaba con la diferencia.

La investigación de Informe Especial detectó que desde 2005 en adelante, incluyendo su periodo como comandante en jefe, Fuente-Alba compró y vendió, a veces con escasos meses de diferencia, numerosos vehículos de lujo: un Audi A4, un Audi A6, dos Audi Q7, dos Audi RS6 Turbo (uno de ellos fue el que después compró Virgilio Cartoni), en 2014 adquirió un Mercedes Benz que vendió a los tres meses y luego adquirió otro vehículo de la misma marca que vendió a los ocho meses. Actualmente, tiene un Mercedes Benz 2016 y una Grand Cherokee 2015.

La mayor parte de las compraventas de vehículos que hizo Fuente-Alba se realizaron en la automotora Klassic Car, la misma que fue beneficiada por el Ejército con una adquisición por trato directo cuando el general (r) ejercía la jefatura institucional. En 2013, el Ejército compró a Klassic Car, sin licitación, una station wagon Volkswagen Touareg 3.0 año 2014 por $29,9 millones (vea la orden de compra). En 2012, el Ejército ya había adquirido otro Volkswagen Touareg, pero mediante una licitación, a la que solo se presentó la oferta de Klassic Car, la que se adjudicó la venta en $30,6 millones.

El pasado 26 de mayo se produjo una nueva réplica por las revelaciones de Informe Especial. La Mutualidad del Ejército y la Aviación informó que se decidió remover de la gerencia de finanzas de la institución al general Jozo Santic.

La Fiscalía ha puesto la lupa en estas compraventas de automóviles y en los bienes raíces que adquirió el ex comandante en jefe. La investigación de Informe Especial reveló que, en 2013, cuando aún ejercía el mando del Ejército, compró un departamento en avenida Kennedy por $125 millones y su esposa adquirió otro en el mismo edificio por $123 millones. En 2014 compró un bien raíz en Las Brisas de Chicureo por $480 millones y en 2015 un departamento en Cerro Colorado (Las Condes) por $150 millones. En apenas tres años, el general (r) hizo inversiones inmobiliarias que suman $878 millones. Una cifra muy distante de los $4 millones que ganó mensualmente en el pináculo de su carrera militar.

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