viernes, 26 de agosto de 2016

Yellen prepara a los mercados para el alza tipos de interés en EE UU

Janet Yellen a su llegada al simposio de Jackson Hole BRENNAN LINSLEY AP

REUNIÓN DE JACKSON HOLE

La presidenta de la Reserva Federal indica que los argumentos para la próxima subida se reforzaron durante los últimos meses

Por SANDRO POZZI - Nueva York


Janet Yellen, la presidenta de la Reserva Federal (Fed), hizo causa en la conferencia anual de banqueros centrales en Jackson Hole para subir de nuevo los tipos de interés en Estados Unidos este año. “Los argumentos se han reforzado durante los últimos meses”, afirmó la presidenta de la autoridad monetaria, marcando así el tono del debate que seguirá durante las próximas a su intervención. Pese a mostrarse claramente más convencida, evitó comprometerse en firme en hacerlo ya en la próxima reunión de septiembre.

El simposio que se celebra a los pies de las montañas Rocosas está considerado como la Superbowl —final de la liga de fútbol americano— en el mundo de los economistas. Es el escenario que se utiliza para lanzar los grandes mensajes de política monetaria. Janet Yellen se saltó la cita del año pasado. También lo hizo Mario Draghi, el presidente del banco central europeo, que tampoco participará en esta ocasión.

La Reserva Federal lleva sin tocar los tipos desde diciembre del pasado año. Entonces lo hizo un cuarto de punto desde cero, para dejarlos en una banda del 0,25% al 0,5%. Las palabras de Yellen se esperaban con impaciencia para poder saber lo que piensa, en parte porque solo ha dado dos discursos este año, además de las ruedas de prensa tras las reuniones y las comparecencias en el Capitolio.

Yellen se deja todas las opciones abiertas. La presidenta de la Fed indicó en su discurso que el mercado laboral "rinde con solidez" y está cerca de una situación de pleno empleo. La inflación también se aproxima al objetivo del 2%. Por eso cree justificado que los tipos “vayan subiendo de una manera gradual”, aunque sin ofrecer un calendario preciso en este sentido. Septiembre, por tanto, es teóricamente posible.

“A la vista de la continua solidez del mercado laboral y de nuestras perspectivas para la actividad económica y la inflación, creo que los argumentos para subir los tipos de interés se reforzaron en los meses más recientes”, afirma, mandando una señal a los mercados más explícita que en anteriores ocasiones aunque sin detallar su estrategia. El crecimiento económico, señaló, seguirá progresando a un ritmo que califica de “moderado”.

Aunque el mercado sigue queriendo pensar que el segundo movimiento no llegará pasadas las presidenciales de noviembre, los economistas de Barclays creen que la Fed debería mover ficha ya en la reunión del 20 y 21 septiembre. Los miembros del banco central anticipan al menos un incremento este año, un lenguaje que en principio daría flexibilidad para dos subidas en la recta final de 2016. Es lo que sugirió el vicepresidente Stanley Fischer.

Dudas de credibilidad

La Fed empieza a estar preocupada, además, por su propia credibilidad. Los actores del mercado piensan que en realidad no tiene un curso decidido, porque es la propia institución lo que limita su estrategia al vincularla a la evolución de los datos económicos, que se está mostrando inconsistente. El indicador de empleo de agosto, por tanto, será clave aunque la inflación le da margen.

Wall Street, que lleva toda la semana esperando la cita en Wyoming, se está mostrando bastante estable aunque reina la confusión porque los miembros están mostrando en público posiciones en las que se contradicen los unos a los otros. El ejemplo más claro es el John Williams, de la Fed de San Francisco, que habla a la vez de la necesidad ir con calma mientras pide subir pronto los tipos.

James Bullard, de la Fed de St. Louis, es otro con una posición que da margen a la ambigüedad. Cree, por un lado, que septiembre podría ser un buen momento para subir tipos. Lo dice basándose en los datos de empleo de junio y julio, que salieron muy sólidos. El de agosto también se espera bueno. Pero admite que después no habría que dejarlos ahí sin tocarlos durante dos años, porque el crecimiento es débil.

“Llegó el momento de subir”, insiste con rotundidad Esther George, de la Fed de Kansa City, “aunque eso no significa que haya que ir rápido”. Loretta Mester apoya desde la Fed de Cleveland diciendo que “tiene sentido empezar a moverlos de una manera gradual”. Janet Yellen es vista en medio de esta cacofonía como la que puede romper con este empate en el partido que se libra en el seno del banco central al decidir el momento del próximo movimiento.

Yellen dedicó el grueso de su discurso a explicar que hará la Fed en caso de enfrentarse la economía a una recesión en el futuro, a la vista de que los tipos de interés siguen tan bajos. La presidenta aseguró que la política monetaria dispone de las herramientas para responder de una manera efectiva sin las cosas van a peor, como comprar deuda y otros activos. No meciona el recurso a los tipos negativos, como están haciendo otros bancos centrales mundiales.

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