martes, 20 de septiembre de 2016

MUNDO MILITAR 2016

Chile sacará a sus tropas de Haití en 2017

Por Roberto Sandoval, corresponsal de Grupo Edefa en Chile

En declaraciones a medios locales, el Ministro de Defensa de Chile ha informado que Chile retirará sus tropas de Haití el año que viene, poniendo fin de este modo a su participación en la Misión de las Naciones Unidas en ese país. La noticia viene a materializar lo anunciado en los últimos años cada vez que correspondía renovar la autorización para que las tropas siguieran participando en esta tarea.

El ministro Gómez, expresó que Naciones Unidas espera que Haití se estabilice después de las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales y por lo tanto la cooperación será a llevada a cabo por policías y no por militares. Es de esperar que estas expectativas no se desvanezcan y el 2017 se finalice un proceso eleccionario que ha sido bastante caótico y que ha sufrido varias interrupciones, de lo contrario y siguiendo el criterio señalado por el Ministro chileno, no se darían las condiciones para terminar con la presencia militar internacional en Haití.

La participación de Chile en Haití no ha estado exenta de críticas respecto a la real utilidad y resultados de este esfuerzo. Los medios empleados han sido importantes y aunque el material y los costos de personal son de cargo de Naciones Unidas, estar en Haití representa de todos modos un desafío logístico y operacional importante para las Fuerzas Armadas. Ahora correspondería un análisis de lo realizado, de las experiencias obtenidas y de los logros alcanzados. Es poco probable que este análisis interese a grandes sectores de la sociedad chilena por lo cual quedará reducido a los actores políticos y militares directamente interesados, que son los que decidieron involucrar a Chile en esta empresa, de la cual ahora se están retirando.

Perú llega al espacio: Lanzado con éxito el PerúSAT-1

Por Eva Cervera, enviada especial a Kourou


El 16 de septiembre, el Perú marca un hito histórico y un gran punto de inflexión en su carrera espacial: la puesta en órbita de su primer satélite de observación de la tierra. El lema de la Fuerza Aérea del Perú, “Arriba, siempre arriba”, las últimas palabras pronunciadas por el ilustre aviador Jorge Chávez, que tan gloriosas páginas escribiera para la historia aeronáutica, concluía en un “Hasta las estrellas”. Hoy se diría que ese lema se ha hecho realidad en la Base Espacial de Kourou, en la Guayana Francesa, desde donde el Perú-SAT-1 ha sido exitosamente lanzado por Arianespace. Perú, por fin, ya está en órbita.

A bordo del lanzador Vega, la intensa expectación vivida en las horas previas por el equipo de la peruana Comisión Nacional de Desarrollo Aeroespacial (CONIDA) aquí desplazado, al frente de su máximo responsable, el General Carlos E. Rodríguez, y por el personal de Airbus Defence and Space, responsables del sistema en estrecha colaboración con CONIDA, ha sido una corriente contagiosa que estallaba para todos los aquí presentes en ese momento único en el que, tras la preceptiva cuenta atrás, el lanzador abandonaba el suelo en medio de un grandioso estruendo a las 22:43h, hora local de Guayana. Una hora cuarenta y tres minutos después, manteniéndose la tensión todo ese tiempo en que en las pantallas del Centro de Control Júpiter de la base espacial se seguía la trayectoria del lanzador, concluía finalmente con éxito la misión de lanzamiento en el momento exacto en que soltaba al PerúSAT-1 tras llevarlo satisfactoriamente a su órbita. Misión cumplida.

Se respira alegría, el gratificante poder de satisfacción de la misión cumplida por parte de todos los implicados y el reto de sacar adelante, como bien nos recalcan los responsables de la Agencia Espacial del Perú, las máximas posibilidades que para el beneficio del país significará el contar con la soberanía espacial que brindará el Perú-SAT-1 y que van a marcar un antes y un después en numerosos campos, desde la seguridad, a lo medioambiental y lo económico.

La tensión se compartía al otro lado del continente, en Pucusana, al sur de Lima, en el CNOIS (Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales), donde se ha seguido en directo el lanzamiento y revisado tras éste el despliegue del panel solar, su apuntamiento hacia el sol y la transferencia del satélite a su órbita operacional. A finales de año, después de comprobar el buen funcionamiento de todo el sistema, se llevará a cabo la puesta en marcha y la entrega al Perú del sistema satelital por parte de Airbus DS. Desde ese momento, los ingenieros peruanos, formados en Toulouse, operarán y mantendrán de manera autónoma, por fin, todos los sistemas de PerúSAT-1.

Un Sistema Satelital Nacional

Una de las claves del proceso en la visión espacial del Perú ha sido la clara voluntad de trascender la mera posesión de un satélite y querer contar con un Sistema Satelital Nacional. Y eso es lo que hoy se tiene. En la apuesta del Perú por Airbus Defence and Space como proveedor y socio pesó fundamentalmente la firma de un acuerdo con tres pilares: el desarrollo de un satélite, la transferencia tecnológica y el lanzamiento con un cohete lanzador de Arianespace, el Vega. Súmese el que hablamos de un acuerdo Gobierno a Gobierno, con las ventajas inherentes en el aporte al Perú en este sentido de la larga trayectoria, medios y experiencia francesa en el ámbito espacial.

En torno a esta red de cooperación, apoyo y soporte se ha tejido la relación entre la Agencia Espacial del Perú y Airbus DS. Ésta ha satisfecho todos los requerimientos de la primera, con la máxima de respaldar al país en su deseo de autonomía en el ámbito espacial y proveyendo en ese camino, más allá del satélite hoy lanzado y en el área del conocimiento la formación de técnicos peruanos en Francia, la construcción de un centro satelital, el referido CNOIS (Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales) construido por Airbus Defence and Space, en paralelo al desarrollo del PerúSAT-1 y que está llamado a ser una referencia internacional en la región. Alberga un segmento terrestre completo, formado por el segmento de control, estación Bi Banda y un segmento de procesamiento de imágenes de la constelación de satélites de Airbus DS.

Este último punto es una de las bazas en la apuesta por Airbus como caballo ganador. Para la observación de la tierra existen dos opciones de satélite, los de observación que recurren a cámaras ópticas y que, por tanto, tienen limitada su capacidad de noche y en caso de nubosidad, y los que emplean el radar en su toma de imágenes, ventajosos por no presentar esta limitación, con mayor capacidad en ese sentido, pero no adecuados para según qué tipo de misión de vigilancia se persiga y económicamente mucho costosos. En ese marco, el contrato por el PerúSAT-1 suscrito entre Airbus DS y la CONIDA contempla el acceso de Perú a la constelación de satélites de Airbus (Pleiades1A&1B, Spot 6&7, TerraSAR-X y Tandem-X), de manera que el país tiene acceso y complementa con imágenes de estos sistemas las obtenidas por su propio satélite submétrico. Se cierra así un círculo que pone en manos de la Agencia Espacial del Perú una capacidad espacial puntera en América Latina y que, nos insisten desde CONIDA, es el primer paso de una apuesta que persigue grandes objetivos. Entre ellos la continuidad en el desarrollo de nanosatélites, que desde hace años se acomete con importantes resultados, los enmarcados como miembro de la Organización de Cooperación Espacial Asia-Pacífico (APSCO) y los que se acometen en el área de cohetes.

A futuro, no muy lejano, la Agencia Espacial, en coordinación con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, abordará, según nos cuenta en Kourou el jefe de la CONIDA, General Rodríguez, la incorporación de un satélite de comunicaciones. Un proyecto se espera vea la luz en el plazo de unos 5 años.

Economía, seguridad y medio ambiente

Cuatro son los objetivos fundamentales en que redundará la obtención de imágenes a través del satélite hoy lanzado: agricultura, protección de la amazonia, cartografía y defensa y seguridad. El satélite contribuirá por tanto a un beneficio económico más amplio, desde el momento en que permite al país tener un control propio de sus cosechas y recursos y la previsión de los mismos, manejando esa información adecuadamente en los mercados.

Súmese los beneficios en términos medioambientales de contar con tal herramienta para luchar contra la tala, la minería y la pesca ilegales, y los no menos importantes en términos de vidas humanas, al apoyar las actuaciones en caso de catástrofes naturales, desde su prevención, en base al análisis de las imágenes actuales, como a la gestión de la ayuda cuando éstas se producen. En lo que respecta a la defensa y la seguridad, hablamos de un país de 1.285.000 kilómetros cuadrados, zona marítima aparte, un territorio amplio e irregular, que encierra en sus fronteras 25 de los 28 climas del mundo y 84 de los 104 ecosistemas existentes. Esta megadiversidad, que requiere de una ingente misión de protección, se encierra en un área geográfica compleja, de difícil control fronterizo, amenazada por el contrabando ilícito y el narcotráfico, además de la abierta lucha contra Sendero Luminosos en el complejo entorno natural en que tiene su asiento el VRAEM, foco del conflicto.

La información obtenida a través del PerúSAT-1 redundará, en suma, en el desarrollo y toma de mejores decisiones para el país, una facultad que se ha vinculado al incremento en 0,4 puntos del PIB. En un periodo de entre 2 y 4 años el Perú estima habrá amortizado lo directamente invertido en la adquisición de su puntero satélite, ese mismo que, incluso, les permitiría ahora vender imágenes a terceros.

Se abre, en suma, una etapa de grandes expectativas, concluye una fase y arranca otra, tanto o más ambiciosa que la que trajo hasta aquí hoy al Perú marcando en el calendario de la historia este 16 de septiembre de 2016.

Foto: 

Momento del despegue del lanzador Vega desde la Base Espacial de Kourou portando el satélite PerúSAT-1 (defensa.com)

Así se actualizan los blindados TAM argentinos a la versión 2C

Por Luis Piñeiro

Ha comenzado, con asistencia israelí, el proceso de actualización de los vehículos blindados TAM argentinos a la versión 2C. Técnicos de la firma Elbit iniciaron los trabajos en la planta de mantenimiento que la fuerza terrestre tiene en las cercanías de la ciudad capital. En el predio de la antigua factoría de producción de vehículos blindados TAMSE, que hoy pertenece al Ejército, se encuentra el Batallón de Arsenales, donde se desarrollan las labores específicas de modernización, que incluyen la sustitución de elementos ya caducos y su reemplazo por componentes de nueva producción.


India da 15 días a Embraer para que aclare si hubo sobornos en la venta de aviones EMB-145

Por Javier Bonilla


La Organización para el Desarrollo y la Investigación de la Defensa DRDO, agencia del Ministerio de Defensa de la India, envió una carta a las autoridades de Embraer dando un plazo de 15 días para que la brasileña ofrezca explicaciones "en detalle" sobre una investigación en curso en el Ministerio Público brasileño relativa al pago de sobornos que habrían sido realizados por la empresa en algunas de sus exportaciones de aeronaves, específicamente la comercialización en 2008 de tres aviones EMB-145 AEW a la Fuerza Aérea de la India por 208 millones de dólares. Estos aviones comenzaron a ser entregado en febrero de 2011, pero, hasta la fecha, no están plenamente operativos.

El ministro de Defensa indio Manohar Parrikar, junto con el director general de la DRDO, analizaron este tema el lunes. La DRDO supervisó el desarrollo de un proyecto en la India Airborne Early Warning and Control (AEW & C) para ser integrado en la aeronave Embraer. Precisamente, el ministro de Defensa dijo anteriormente a la prensa de su país que, ante el más mínimo indicio de carácter penal, transferirá la cuestión de la adquisición de aviones brasileños a la Oficina Central de Investigación (CBI), una versión local del FBI estadounidense. El país asiático habitualmente ha sido objeto de investigaciones por fraudes en adquisionces militares, más recientemente acusaciones cruzadas en lo que respecta a la actual licitación de cazas y anteriormente con condenas e inhibiciones vinculadas a la venta sobrefacturada de helicópteros Merlin AW101.

Las autoridades de Nueva Delhi , también solicita más información acerca de una investigación realizada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos sobre el supuesto pago de sobornos como una rutina por parte de Embraer para la realización de negocios de exportación.

Problemas con la justicia

La empresa brasileña ya ha sido condenada en el caso de una venta de turbohélices Súper Tucano a la Aviación Militar de la República Dominicana, descartada al estimarse posibles sobreprecios en una propuesta de aviones Super Tucano y radares en Guatemala, y ahora están bajo sospecha las operaciones de exportación de aeronaves AEW a la India y de dos jets de negocios basados en el modelo e-170 para la petrolera estatal Saudita Aramco.

En julio, Embraer congeló 200 millones de dólares para ser utilizados en posibles acuerdos y multas administrativas extrajudiciales, en relación con una investigación limitada en virtud de la Ley de Prácticas Extranjeras de Corrupción (FCPA, por sus siglas en Inglés) en Estados Unidos, país donde cotiza en bolsa. De acuerdo con el diario Folha de San Paulo, el presidente de Embraer en el momento de la transacción, Frederico Curado, habría autorizado el pago de sobornos personalmente.

El 9 de junio de este año Curado presentó su renuncia como presidente de la compañía, después de nueve años en el cargo, un movimiento para muchos imprevisto, siendo reemplazado por Paulo César de Souza e Silva, director ejecutivo adjunto de aviación comercial del grupo. Los altos ejecutivos, incluyendo Curado, sabían que su consultor comercial Elio Moti Sonnenfeld estaba pagando sobornos por la venta de aviones a la República Dominicana, informó el Wall Street Journal en marzo, citando resúmenes oficiales de declaraciones Sonnenfeld.

El grupo presuntamente ocultó los recursos de los pagos, para asignarlos como honorarios de consultoría en un falso acuerdo de consultoría aeronáutica para Jordania, que nunca ocurrió, de acuerdo con la denuncia penal. Un ex funcionario de Embraer con más de 30 años en la firma declaró ante el Ministerio Público Federal de Río, que la cúpula de la empresa autorizó el pago de sobornos a un funcionario de la República Dominicana durante las negociaciones para la venta de ocho aviones Super Tucano entre 2008 y 2009, a 92 millones de dólares. En esa ocasión, un senador oficialista dominicano inclusive habría secuestrado, retirándoles el pasaporte, a 3 ejecutivos de la firma, hasta que las propinas fueran recibidas.

El exgerente del área de Defensa de la compañía, Albert Phillip Closes, ha firmado un acuerdo de delación para cooperar con las investigaciones y desde el 4 de abril de este año reveló a los fiscales detalles de las conversaciones. En cuanto a sus ofertas comerciales a la India, la empresa brasileña habría contratado a un representante para cerrar la venta del citado sistema de vigilancia aérea para el gobierno de ese país, que prohíbe la contratación de representantes para este tipo de negocio. Entonces las operaciones se instrumentaron desde una oficina en Inglaterra, lo que facilitó acordar la venta de los aviones brasileños en 2008. Según el denunciante, "el contrato con el representante se mantuvo en una caja fuerte, una llave en manos de Embraer y la otra en su poder", dijo el informador.

El Ministerio de Defensa del país le pedirá explicación y detalles y puede tomar medidas adicionales una vez que obtenga respuestas Publicado su portavoz , Nitin Wakankar. Además de la India, al menos otros ocho países estaban siendo investigados en relación con actividades realizadas por Embraer.


Se reunieron en Uruguay el Comité de Ayuda Humanitaria del Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Aéreas Americanas

Por Javier Bonilla


Entre los días 12 y 16 de setiembre se llevó a cabo en Montevideo el XXI Comité del Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Aéreas Americanas (SICOFAA) de Ayuda Humanitaria, en que se abordan aspectos y procedimientos en operaciones aéreas combinadas de ayuda humanitaria en caso de desastres naturales. Esta reunión será la preparatoria para la planificación del Ejercicio Cooperación V (Ayuda Humanitaria) a realizarse el año próximo en Puerto Mont, Chile, habiendo tenido lugar el ejercicio conjunto anterior en Perú en 2015.

Uruguay tiene una larga tradición en materia de ayuda humanitaria a través de medios aéreos, como el apoyo prestado a Ecuador tras el terremoto de hace unos meses, utilizando un C-130, o los vuelos durante el gran terremoto que asoló a Perú en 1970, el sismo de Managua de 1972, el terremoto de Colombia en 1999, facilitar la presencia del Banco de Órganos y Tejidos durante el incendio de la discoteca brasileña Kiss (con unos 250 muertos y casi 700 heridos) o el auxilio a finales de los 90, con helicópteros Dauphin, a Paraguay por fuertes inundaciones.


Análisis GESI

La dudosa imposibilidad de un servicio de inteligencia de la Unión Europea


Por José Miguel Palacios


La idea de crear un servicio de inteligencia europeo (de la UE) es casi tan antigua como la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), y el debate sobre este asunto se reaviva cada vez que Europa tiene que enfrentarse a una gran crisis que afecte a la seguridad del continente, como la llegada masiva de refugiados o la provocada por los recientes atentados de París y Bruselas.

Para los europeístas más radicales, el servicio de inteligencia común es un atributo necesario de ese estado federal europeo que ambicionan, o una forma de avanzar hacia él. Para otros más pragmáticos, el servicio europeo sería una respuesta adecuada a una serie de retos que, cada vez con mayor frecuencia, superan las fronteras nacionales y adquieren una dimensión continental. Sea como fuere, estas discusiones suelen terminar con la constatación de que, hoy por hoy, el servicio de inteligencia de la UE es imposible. Muy a menudo se añade también que será siempre imposible y, quizá, incluso indeseable.


Voy a disentir en parte de esta conclusión general. No diré que sí se puede, pero me atrevería a sugerir que la respuesta, afirmativa o negativa, no es ni tan evidente ni tan terminante y depende en mucho de cómo definamos el problema. En particular, de qué entendamos por “servicio de inteligencia” y qué entendamos por “UE”.


No existe una norma ISO que nos defina qué es un servicio (agencia) de inteligencia, qué requisitos debe cumplir y qué componentes debe tener. En la práctica, un servicio de inteligencia es una organización reconocida como tal por la legislación de su propio país, por otros servicios de inteligencia (mediante establecimiento de relaciones bilaterales, pertenencia común a redes o clubes, etc.) o por la comunidad académica. Hay servicios, como la CIA, que son capaces de actuar en todas las fases del ciclo de inteligencia y, además, disponen de capacidad para realizar acciones encubiertas. Hay servicios que carecen de capacidad de acción y actúan únicamente en el terreno de la información/conocimiento. Hay, por último, servicios que se especializan en una de las fases del ciclo, como el norteamericano INR, puramente analítico.

En el actual marco legal, sería muy complicado crear un servicio europeo con capacidad de obtención por medios especiales. Este tipo de obtención requiere una adecuada regulación legal y mecanismos eficientes de control judicial y parlamentario. Esta regulación, estos mecanismos, existen en los diversos estados miembros, pero no en la UE como tal. Y, con el actual Tratado de la UE, no parece fácil que puedan crearse. Sin embargo, no existen problemas legales para que la UE disponga de órganos propios de obtención no clandestina (fuentes abiertas, satélites, etc.) o de análisis. Que estos órganos sean, o no, servicios de inteligencia depende de la definición de servicio que utilicemos. Si nos guiáramos por la misma lógica que los norteamericanos, sí podrían serlo.

La segunda dificultad que a menudo se aduce es el hecho de que una agencia de inteligencia forma parte del “núcleo de soberanía” y, por tanto, no puede existir al servicio de una entidad, como la UE, que no es un estado soberano. En términos prácticos, la imposibilidad de la existencia de un servicio europeo se argumenta por la falta de un interés común, asumido por todos los países miembros, que el servicio pudiera defender o apoyar. Aquellos que entienden que Europa raramente genera una voluntad política propia, sino que, en la mayor parte de los casos, no es más que un terreno en que los diversos intereses nacionales chocan e intentan prevalecer, ven difícil que un eventual servicio europeo pueda encontrar un “señor” al que servir.

Lo que pasa es que, en la práctica, el “cliente” de los servicios depende de la estructura del proceso de toma de decisiones en el país de que se trate. En países sin comunidad de inteligencia y con sistemas de toma de decisiones muy jerárquicos, el “cliente” de los servicios puede ser la “jefatura del estado” o “jefatura del gobierno” y, en cierta medida, puede asumirse que su “cliente” es el propio estado. En sistemas más complejos, con diversos actores relevantes en el proceso de toma de decisiones, un servicio puede apoyar directamente a uno de esos actores (en Estados Unidos, INR al Secretario de Estado, por ejemplo) y solo de manera indirecta al proceso en su conjunto. En el caso de los que en España se han llamado tradicionalmente “servicios departamentales”, es obvio que el cliente al que apoyan se encuentra uno o varios escalones por debajo de la Presidencia del Gobierno.

Trasladado este enfoque a escala europea, es difícil discutir que, al menos por el momento, resultaría muy problemático crear un servicio que apoyara a la “UE” en su conjunto, como un todo. No debería, en cambio, existir ninguna dificultad mayor para que el Servicio Europeo de Acción Exterior o la Comisión dispusieran de sus propios servicios de inteligencia. Tanto el uno como la otra tienen un papel importante en la ejecución de las decisiones adoptadas por el Consejo, pero también ayudan a los países miembros a acercar posturas y a converger hacia posiciones aceptables para todos. Son, en este sentido, buenos ejemplos del “actor universal” de Kaplan. Disponer de un servicio de inteligencia incrementaría el conocimiento de que disponen y les ayudaría a representar mejor su importante papel.

Según estos criterios, puede que ya existan servicios de inteligencia de la UE. Quizá lo sean INTCEN, la Dirección de Inteligencia del EMUE, SATCEN. Un conjunto de servicios, un servicio complejo que no es uno, sino trino. Algo que, en pleno siglo XXI, no debería suponer una gran dificultad. ¿No habíamos quedado en que en nuestra época las redes son más eficaces que las jerarquías rígidas del pasado?

José Miguel Palacios es Teniente Coronel de Infantería y Doctor en Ciencias Políticas.

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