lunes, 27 de febrero de 2017

Amigos y rivales

El puñal de Escalona a Súnico para volver al Senado

Quiebre de alianzas y lealtades en facción Nueva izquierda del PS

A comienzos de este mes, el ex presidente del PS publicó una columna en un medio de comunicación sobre la Ley de Pesca y la dignidad del Congreso. En ella interpelaba a personeros de derecha, pero también al ex subsecretario de Pesca, quien antes fue su amigo y estrecho colaborador, despertando la extrañeza de algunos en el partido. ¿Por qué el ex senador le pasó la cuenta?

Por ALEJANDRA CARMONA Y FELIPE SALEH


La primera semana de febrero, Camilo Escalona escribió una columna que no dejó a nadie indiferente al interior del Partido Socialista. El texto, titulado “La ley de Pesca violó la dignidad del Congreso Nacional”, comenzaba con párrafos dedicados al ex subsecretario de Pesca Raúl Súnico e informaciones conocidas en la prensa sobre dineros irregulares entregados por la asociación empresarial, Asipes, de la Región del Bío-Bío, razón por la cual Súnico debió dejar su cargo.

Aunque se concentraba en los casos vinculados con la derecha, la columna –donde el ex presidente del PS criticaba la corrupción en la política expresada en la estrecha relación entre los representantes políticos y las empresas– tenía una interpelación clara a Súnico: “No sólo en la derecha se han manchado. Hay personeros de la Nueva Mayoría en el ilícito. Aparece como parte de la operación entre Asipes y Van Risselberghe, un tercer actor que fuera autoridad del sector pesquero hasta hace un par de semanas. Por ello, pedí al Tribunal Supremo, la expulsión del PS del ex diputado y ex subsecretario Raúl Súnico, por conducta incompatible con los valores socialistas".

Al interior del PS hay quienes no sintieron extrañeza: después de una estrecha relación, la amistad entre Súnico y Escalona lleva años en punto muerto. Sin embargo, hay otros que jamás esperaron que la distancia desembocara en una interpelación tan directa a su antiguo amigo. Menos en un medio de comunicación.

El pasado


Raúl Súnico y Camilo Escalona se conocen “desde la clandestinidad”, dicen en la Nueva Izquierda, la facción del PS en la que, hasta hace poco, se situaban los dos. En todas las elecciones a las que se presentó Escalona, Súnico aparecía como parte de la tropa leal con la que contaba el barón socialista.

Aunque desde el entorno del ex subsecretario dicen que “jamás ha sido escalonista, sino Nueva Izquierda”, Súnico era parte de los leales a Escalona en el Gobierno, como el subsecretario Mahmud Aleuy o la jefa de gabinete de Bachelet, Ana Lya Uriarte.

De hecho, un antiguo militante señala que en 2013, y durante la última campaña de Escalona, que buscaba ser reelecto senador por Biobío Costa, Súnico colaboró en recolectar dineros para la campaña.

Sin embargo, ya nada es lo de antes en el PS. La Nueva Izquierda está quebrada, de cara a las próximas elecciones del comité central del partido en abril. Escalona perdió hasta el momento a su socio más público, el diputado Osvaldo Andrade, a quien le habría enrostrado el poco apoyo, que terminó en su derrota frente a Isabel Allende en la presidencia de la colectividad.

Escalona aprovechó el mal momento de Súnico para cobrar la cuenta y, de paso, perfilar su candidatura, que dependerá en buena manera de la relación que tenga con los industriales pesqueros de la Región de Aysén.

Una conveniente distancia

Sin ningún cargo de primera línea, ni en el partido ni en el Parlamento, Escalona busca una plataforma que le permita recuperar algo de poder. El lugar elegido hasta ahora es la Región de Aysén, donde busca ser candidato a senador.

“Perfectamente podrían cuestionar el financiamiento de las campañas de Escalona si se sabe que su mano derecha en estos temas fue Súnico. Claramente buscará distanciarse lo más posible de esa figura”, señala una fuente al interior del PS.

“Camilo está un poco desorientado fuera del poder, tiene un lugar de segunda línea en el partido y siendo senador lo van a volver a saludar”, dice un parlamentario de la Nueva Izquierda.

En este diseño, lo que menos cabe es gente caída en desgracia. Y es el caso de Súnico, que en enero tuvo que renunciar a la Subsecretaría de Pesca, después que se publicara la existencia de 34 boletas de su esposa a la asociación de pesqueros industriales Asipes, entre los años 2010 y 2012.

Súnico, un “cacique” de la zona de Talcahuano en la Octava Región (fue diputado entre 2006 y 2010), se negó a que Escalona fuera candidato al Senado por la región, algo que finalmente hizo y fue derrotado. “Tuvieron una discrepancia. Súnico como otras personas, veían muy difícil lograr el doblaje con Navarro, él le sugirió reciclarse un tiempo. Pero Camilo lo entendió como una quitada de piso. Desde ahí que están distanciados”, afirma un dirigente socialista de la zona.

Por eso, Escalona aprovechó el mal momento de Súnico para cobrar la cuenta y, de paso, perfilar su candidatura, que dependerá en buena manera de la relación que tenga con los industriales pesqueros de la Región de Aysén.

Para quienes siguen los planes de Escalona, es clara su intención de derrotar al senador DC por Aysén Patricio Walker, quien ha sido vinculado a pagos irregulares desde la industria junto al diputado Iván Fuentes. Aunque Walker fue sobreseído. De esta manera, Escalona buscaría marcar una distancia con ambos parlamentarios y comenzar a perfilarse. “Pero Camilo demuestra un desconocimiento de la zona. Los industriales que apoyan a Fuentes y Walker tienen mucho más peso que los artesanales, o de embarcaciones más pequeñas, que están divididos”, puntualiza un parlamentario socialista.

Al interior del partido, consideran un error que Escalona se haya “parado arriba de Súnico”, afirman, teniendo en cuenta que es posible que no se encuentren delitos como cohecho o negociación incompatible, de los que se pueda acusar al ex subsecretario, vinculado a través de boletas emitidas por su esposa, mientras él no estaba en el Gobierno. Y en ese contexto, el Tribunal Supremo, a cuyos miembros Súnico envió una carta con explicaciones, podría no expulsarlo.

“Si fuera por echar militantes a partir de lo que hacen los parientes, habría que expulsar a Andrade por lo que pasó con su mujer, o a Simón Escalona que trabajó quince años en Gendarmería y se retiró con un sueldo de casi ocho millones”, afirma un integrante de la Nueva Izquierda. Simón Escalona dejó el partido en 2008.

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