Soberbia sobre Destrucción
Saludos a todos,
Escrito por don Juan Carlos, editor senior emérito
La historia se repite con una crueldad pasmosa cuando el destino de las naciones cae en manos de hombres embriagados de soberbia y fanatismos. Estos mismos líderes, que a menudo se presentan como salvadores o intérpretes de una voluntad divina o popular; esconden tras su retórica de «resistencia» y «justicia» una insaciable avaricia de poder. No aman a sus pueblos; aman la adoración que extraen de ellos a través del miedo y la manipulación ideológica.
Mientras ellos permanecen protegidos en búnkeres de lujo o despachos seguros, sus ciudadanos se enfrentan al hambre, el exilio y la muerte. Es una traición profunda a la esencia de cualquier creencia religiosa o humanista, pues anteponen la supervivencia de un régimen o de una idea abstracta a la vida sagrada de la familia. Para estos arquitectos del caos, el sufrimiento de un niño o la destrucción de un hospital no son tragedias que deban evitarse, sino herramientas de propaganda para alimentar un odio que les permite seguir siendo relevantes.
Ante este panorama, cabe hacerse una pregunta fundamental a la conciencia colectiva: ¿Qué les han enseñado sus dioses, sus ideologías y sus credos? Si el resultado de seguirlos es el desprecio a su propia sociedad, el desmoronamiento de las naciones y la ruina de las familias, entonces ese camino no busca la luz, sino la oscuridad y el endiosamiento. Esta conducta evidencia una absoluta falta de cordura, donde el delirio de grandeza nubla cualquier análisis de la realidad y condena a generaciones enteras al atraso. Es un irrespeto sistemático hacia sus pueblos y naciones, a quienes usan como meras piezas de sacrificio.
Por supuesto, estos líderes que convencen a multitudes con sueños alucinantes de bondad y prosperidad representan, en el peor de los casos, un engaño para la paz. Nacer para morir por la crueldad de estos hombres no es justicia, sino que es perpetuar el ciclo de destrucción que solo beneficia al culto de su personalidad.



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