viernes, 19 de junio de 2015

ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN

EFE
La Reina Letizia aplaude tras el discurso del Rey, durante la ceremonia de imposición de condecoraciones de la Orden del Mérito Civil, en el aniversario de la proclamación de Felipe VI

REY FELIPE VI



ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS / MADRID - Día 19/06/2015 - 13.42h


«Hoy puedo deciros que vosotros sois los que hacéis grande a España; que vosotros, y otros muchísimos españoles como vosotros, a los que hoy aquí también representáis, hacéis de España una gran nación». Este es el mensaje que el Rey quería transmitir en la mañana de este viernes a los 38 ciudadanos anónimos a los que ha impuesto la condecoración al Mérito Civil. El Monarca ha querido compartir con ellos, «un reflejo de la mejor realidad cotidiana de España», una fecha tan señalada como el primer aniversario de su reinado.

Cuando estos 38 ciudadanos recibieron días atrás la llamada de Zarzuela, en la que se les invitaba al acto que se ha celebrado esta mañana en el Palacio Real, preguntaban extrañados «¿por qué a mí?», y todos recibían la misma respuesta: «El Rey se lo explicará». Don Felipe no solo se lo ha explicado, sino que les ha puesto como ejemplo de personas que engrandecen España.

«Una nación no solo se engrandece cuando se pone a prueba el espíritu de un pueblo, cuando se defiende su libertad, o cuando están en juego sus ideales democráticos o su forma de vivir; sino también con el trabajo diario y anónimo de muchos ciudadanos», afirmó el Rey.

«Se engrandece, efectivamente, con personas que buscan la excelencia al desempeñar sus tareas; que sienten como propio el éxito o el fracaso ajeno; que no permanecen indiferentes ante la injusticia, ni ante el dolor o el sufrimiento; que entienden con generosidad que ayudar a los demás es un verdadero deber ciudadano; que contribuyen, en fin, a construir una sociedad más humana, más justa y más solidaria».

Por ello, explicó el Rey, «cuando repitamos esa frase será fácil entenderla y, sobre todo, sentirla; porque podremos poner nombre a un grupo de ciudadanos que, con la generosidad de sus corazones, refuerzan nuestras creencias en el ser humano y nos permiten sentir el orgullo de formar parte de una misma comunidad».

La ceremonia se celebró en el Salón de Columnas del Palacio Real, el mismo en el que hace un año Don Juan Carlos firmó la ley de su abdicación. El salón estaba abarrotado de familiares de los condecorados, a los que se les permitió asistir con un máximo de cinco acompañantes a cada uno. El acto comenzó con el himno nacional, que se escuchó con todo el respeto que merece y mucha emoción por las circunstancias.

Después, fueron llamados, uno a uno, cada uno de los condecorados, y el Rey les impuso las distintas condecoraciones. A unos, la cruz; a otros, la cruz de oficial, y a otros, la encomienda, en función de su edad, no de los méritos.

«Un día para mí imborrable»

Después, Don Felipe les dirigió unas palabras en las que recordó su proclamación ante las Cortes hace un año: «Un día para mí imborrable, lleno de sentimientos y emociones, que conservaré siempre grabado en la memoria». Desde entonces, dijo, «he trabajado con lealtad al juramento que presté» y «he reafirmado mi vocación de servicio a todos los españoles».

Agregó que ha sido un año también «de confianza en el futuro, por el ejemplo de superación que la sociedad española ha puesto de manifiesto ante una crisis económica sin precedentes en nuestra historia reciente». Y de esperanza, «porque, pese a las dificultades y las adversidades de muchos españoles, sigue latiendo el pulso de una España que tiene una gran fortaleza y solidez logradas con el esfuerzo de todos».

Don Felipe explicó que España también se construye con un marco de valores cívicos compartidos que guíe nuestra convivencia democrática y fortalezca nuestra concordia nacional y, en este sentido, agregó que «no encuentro mejor manera de subrayar esos valores en un día como hoy que destacando lo que representa este grupo de españoles que hoy homenajeamos, para darles a ellos el verdadero protagonismo».

Tras la ceremonia, los Reyes saludaron a todos los asistentes, condecorados y familiares, en el Salón del Trono y, posteriormente, tienen previsto almorzar con Don Juan Carlos y Doña Sofía y los representantes de los poderes del Estado. A la comida asistirán, además del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; la vicepresidenteSoraya Sáenz de Santamaría, y los presidentes del Congreso, del Senado, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo, algunos de ellos acompañados de sus cónyuges.

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