martes, 9 de junio de 2015

Las pensiones son la línea roja de Grecia en su propuesta a la UE

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, el pasado viernes durante una sesión en el Parlamento de Atenas, Grecia. / EFE

LA CRISIS GRIEGA »

Grecia envía a la UE una propuesta con las pensiones como línea roja

El nuevo documento incluye tres tramos de IVA frente a los dos que pide la Unión

De verdad, ¿qué quiere Tsipras?

CLAUDI PÉREZ Bruselas 9 JUN 2015 - 13:04 CEST


Grecia ha enviado este martes a los acreedores una nueva propuesta. Tras el amago de ultimátum de la canciller Angela Merkel de la semana pasada, Atenas ha reaccionado con el envío de un nuevo documento, según ha informado el Ejecutivo griego, pese a que se desconocen aún los detalles. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, tiene ya una sola línea roja: las pensiones.

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La nueva propuesta, según las fuentes consultadas, incluye tres tramos de IVA (7%, 12% y 23%, frente a los dos de la propuesta europea) y un superávit fiscal más exigente, del 1% del PIB este año (en la anterior propuesta griega era del 0,6%). Grecia no está dispuesta a aprobar un nuevo recorte de las pensiones, aunque sí podría legislar para endurecer las prejubilaciones y ha mostrado predisposición a un incremento –del 4% al 6%-- de las contribuciones de los pensionistas a la sanidad.

Los socios europeos y el FMI pretenden negociar con Grecia una nueva ampliación del programa, de hasta nueve meses, según informa The Wall Street Journal, y que permita utilizar para otros usos parte de los 10.900 millones de euros disponibles para recapitalizar los bancos.

Grecia “continúa intercambiando puntos de vista con los acreedores a nivel político”, según un comunicado, “y está a la espera de una respuesta oficial que recibirá con interés".

Los griegos retrasaron la semana pasada sus tres pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI) previstos para este mes, que ascienden a unos 1.600 millones de euros, en un solo vencimiento previsto para el 30 de junio. Atenas gana así algo de tiempo. Los acreedores y Grecia han acercado posturas en el IVA y la reforma laboral (los socios se conforman con que Tsipras no elimine las reformas anteriores), pero quedan flecos importantes en pensiones y en los recortes que debería aplicar el Gobierno de inmediato y en plena recesión.

La cacofonía de voces no deja de crecer en Europa a la vista de que la hora de la verdad se acerca. El ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, sugirió ayer que una salida del euro de Grecia no sería un desastre. El vicepresidente del Parlamento Europeo, Dimitris Papadimoulis, cifró los efectos en torno al billón de euros (el equivalente al PIB de España). Tsipras tiene previsto reunirse mañana miércoles con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, en los márgenes de la cumbre entre la UE y América Latina.

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