lunes, 20 de julio de 2015

“Decir lo que se piensa en Rusia es arriesgarse a todo”

Zhanna Nemtsova, hija del opositor ruso asesiando Boris Nemtsov. / PAVEL GOLOVKIN (AP)

ZHANNA NEMTSOVA | HIJA DEL OPOSITOR ASEINADO BORÍS NEMTSOV

La periodista hace graves acusaciones contra el presidente Vladímir Putin y explica por qué teme regresar a su país, Rusia


BORIS REITSCHUSTER 20 JUL 2015 - 12:59 CEST


Tras el asesinato de su padre, Zhanna Nemtsova sigue el ejemplo del líder de la oposición rusa y, por tanto, también está en el punto de mira del Kremlin. Esta periodista de 31 años habla por vez primera de las presiones que recibe de dirigentes de Moscú y de cómo reacciona ante sus amenazas. Nemtsova quiere seguir luchando por los ideales de su padre… desde Occidente. Piensa que regresar a Rusia sería “demasiado peligroso” mientras Putin siga en el poder. Nemtsova trabajará como reportera en el programa ruso de Deutsche Welle.

Pregunta. ¿En qué fase se encuentran las investigaciones sobre el asesinato de su padre?

Respuesta. Por ahora, las pistas apuntan hacia Chechenia. Aunque todavía es difícil precisar adónde nos conducirán. Las investigaciones están estancadas; hasta ahora solo se ha detenido e interrogado a los ejecutores. En el comité de investigación me han dicho que no es nada bueno que yo sea periodista. Porque hago demasiadas preguntas. Por ejemplo, por qué no funcionaban todas las cámaras de vigilancia cuando se produjo el asesinato.

Cuanto más tiempo esté Putin, más imprevisible será la situación en Rusia"

P. Se ha convertido en un personaje incómodo. ¿Ha sido ése el motivo para abandonar Rusia?

R. No tenía previsto hacerlo, me gusta mi patria, pero en este momento es peligroso para mí vivir allí. Se persigue a quienes piensan de forma diferente, a los que critican a Putin y a su Gobierno. Tienes que elegir entre cerrar la boca, y entonces no te pasa nada, o decir lo que piensas y arriesgarte a que te ocurra cualquier cosa. Tras la muerte de mi padre, tomé una decisión. Opté por aquello que me dictaba la conciencia. Lo que más ha enojado al poder es que diga que Putin en persona es el responsable político del asesinato de mi padre.

P. ¿Ha habido consecuencias?

R. El Kremlin exigió al propietario del canal de televisión RBK, en el que trabajaba, que me despidiera. Afortunadamente, ni el propietario y ni los gerentes lo hicieron. Pero seguía existiendo el riesgo del despido. Así que me adelanté presentando mi dimisión.

P. ¿Hubo presiones concretas?

Me gusta mi patria, pero ahora es peligrosopara mí vivir allí"

R. Sí. Quienes detentan el poder en Rusia me exigieron a través de mediadores que me separara de mi abogado, quien defendía mis intereses en el proceso de investigación. Porque quería tomar declaración como testigo a Kadyrov, el presidente de Chechenia, cosa que no aprobaban las autoridades judiciales. El presunto asesino y los presuntos organizadores eran buenos conocidos de Kadyrov. Él mismo lo ha dicho públicamente en varias ocasiones; estaban a las órdenes de Kadyrov. El segundo motivo para presionarme era que mi abogado reclamaba que hubiera control internacional sobre las investigaciones que estaban en punto muerto. Además, me hicieron saber que no veían con buenos ojos que los medios de comunicación informaran tanto sobre las investigaciones sobre el asesinato de Nemtsov.

P. ¿Quién y cómo le hizo llegar ese mensaje?

R. Todo esto se me comunicó claramente por escrito a través de un hombre que yo calificaría de mediador.

P. ¿Tiene miedo?

R. Creo que mi ‘no’ no ha gustado a los poderosos. Me han hecho saber que “lamentan mucho” mi actitud. Pero no tengo miedo. Sería difícil vivir siempre con miedo. Aunque me tomo muy en serio todo esto. Vivo en el extranjero, principalmente en Alemania.

El Kremlin exigió al canal donde yo trabajaba que me despidieran"

P. ¿Volverá a Rusia?

R. Los medios propagandísticos fomentan el odio y la agresión. La violencia puede salirse de madre. El último acontecimiento que me empujó a abandonar el país fue lo que le ocurrió al periodista Vladimir Kara-Murza. Fue envenenado, con toda probabilidad. Era un íntimo amigo y camarada de mi padre, y también mío. Ese intento de asesinato me hizo ser plenamente consciente de que lo que ocurre en Rusia es horrible. Desde el extranjero puedo hacer más por mi país que en la propia Rusia. Sólo volveré cuando Rusia sea un Estado de derecho. Y con Putin eso es imposible.

P. ¿Cuándo espera que Rusia se convierta en un Estado de derecho?

R. No espero una transformación rápida. Pero cuanto más tiempo permanece un dictador en el poder, mayor es el riesgo de una revolución sangrienta. Por eso es tan importante la democracia, porque permite cambiar de gobierno de forma pacífica. Cuanto más tiempo permanezca Putin en el poder, más imprevisible será la situación en Rusia.

La muerte de mi oadre es resultado de la propaganda del odio"

P. En el puente donde dispararon a su padre ha surgido un monumento espontáneo con flores y retratos que ha sido profanado varias veces. ¿Qué opina de ello?

R. Me resulta muy desagradable. Pero se trata de una lucha política. Los descontentos de Rusia están acorralados. No tienen ninguna posibilidad de expresar su opinión, ni en los medios ni con manifestaciones. Eso no gusta a los gobernantes y ese es el motivo por el que encargan ese tipo de actos o cuando menos los toleran. Ahora un grupo de voluntarios custodia el puente. Se ha convertido en un símbolo de la resistencia frente a Putin.

P. En agosto recibirá en Varsovia el Premio Solidarnosc, dotado con una gran suma de dinero. ¿Qué proyecta hacer con los 250.000 euros del premio?

R. Donaré todo a la Fundación Nemtsov. Probablemente me han concedido ese premio porque tengo el valor de decir públicamente lo que pienso. Hemos llegado a un punto en que solo unos pocos rusos se atreven a manifestar públicamente su opinión y son premiados por su valor en otros países.

P. Usted considera una de sus principales tareas la lucha contra la propaganda rusa. ¿Cómo debería llevarse a cabo?

Ya no hay tribunales en Rusia, reciben órdenes del régimen"

R. La propaganda de Putin fomenta el odio y la violencia. Mata. Y eso es un crimen. Por lo menos, se debería prohibir la entrada en Occidente a los ocho principales responsables de esa propaganda del odio. Todos ellos están en una lista que hemos publicado.

P. También hay periodistas entre ellos.

R. No son periodistas, son propagandistas que utilizan métodos criminales. En Ruanda también había muchas personas que justificaban a quienes predicaban el odio aduciendo la libertad de prensa. Pero luego esos propagandistas ruandeses fueron juzgados por un tribunal internacional. La libertad de prensa termina cuando se empieza a incitar al asesinato. La muerte de mi padre también es resultado de la propaganda del odio. Todavía hay muchas personas que se muestran indiferentes ante su asesinato porque piensan que era un traidor. Es una sociedad inhumana.

P. ¿Qué papel representan en ella los tribunales?

R. En Rusia ya no existen tribunales independientes. Se limitan a recibir órdenes del régimen. En el código penal hay un parágrafo que atañe a los propagandistas, pero se aplica sobre todo a la oposición. Y a nadie se le ocurriría exigir que un tribunal ruso dictara sentencia en el caso del derribo del Boeing malasio sobre Ucrania. Rusia cada vez está más lejos de ser un Estado de derecho, diga lo que diga nuestra constitución.

LENA son las siglas en inglés de Alianza de los principales periódicos europeos. A ella pertenecen, además de EL PAÍS, Die Welt, La Repubblica, Le Figaro, Le Soir, Tages-Anzeiger y Tribune de Genève.

No hay comentarios: