viernes, 10 de julio de 2015

El PP se minimaliza en Rajoy

Mariano Rajoy, este miércoles. / BALLESTEROS (EFE)

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El líder popular promueve una renovación de formas y caras para refrescar el discurso de que con el empleo ganará las elecciones


El PP cambia el logo, retoca su gaviota y desdeña las primarias


JAVIER CASQUEIRO Madrid 10 JUL 2015 - 12:40 CEST


El PP se minimaliza al máximo para reforzar sus esencias: Mariano Rajoy. El Partido Popular ha diseñado toda su Conferencia Política, que se celebra desde esta tarde en el recinto ferial IFEMA de Madrid, para darle un impulso a su alicaída candidatura a la Presidencia del Gobierno, en el lanzamiento oficioso de una larga y clave campaña electoral. Los populares se han volcado en "modernizar" su imagen, su logo, sus lemas, el formato de sus debates y hasta sus principales oradores para ocultar y complementar las carencias de su líder, Mariano Rajoy, de 60 años, el candidato mayor y más veterano de todos los que se presentarán a las próximas elecciones. En la Conferencia se debatirán ideas, en torno a cuatro grandes foros y con más de 40 ponentes y casi 1.200 invitados, con el objetivo de recuperar el contacto "con lo que se discute en la calle" y sentar las bases del futuro programa electoral.

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Cada vez le gustan más las Conferencias Políticas al PP de Mariano Rajoy. No los Congresos internos, con sus escasas posibilidades de disputas y luchas entre teóricas facciones, ni las Convenciones programáticas, donde hay que llegar al final a compromisos concretos. Las Conferencias Políticas del PP son un megamitin. Los populares acogieron con furor este tipo de eventos desde la llegada de José María Aznar al control del partido en 1989 y fue en las mismas donde dieron un vuelco a la organización de este tipo de actos en España, con los mayores recursos posibles, y con la meta clara de proyectar una imagen específica y muy presidencial del líder.

El PP ha atravesado su propia crisis interna durante estos últimos años, también en el modelo de preparación de estos cónclaves, tras el escándalo de Gürtel, porque era precisamente Francisco Correa el responsable de la empresa que montaba estos actos, y por el perfil teóricamente más apocado del propio Rajoy. Pero el partido disfruta con estas conferencias. Rajoy ha tardado en cogerle el punto pero ahora también las controla y les saca su jugo. De eso se trata.

La Conferencia Política del PP está pensada, en primer lugar, para insuflar un poco de autoestima a los cuadros, bases y dirigentes de toda España tras el batacazo electoral del 24 de mayo. El PP pregona que ganó esas elecciones y sigue siendo el primer partido de España. Pero en todos sus discursos tiene que aceptar que sufrió, al mismo tiempo, una sangría de poder y ahora domina menos autonomías que el PSOE y gobierna en solo una veintena de capitales. Los pactos poselectorales aún le han salido peor al PP que las elecciones. El partido ofrece así una imagen de soledad y casi aislamiento.

El PP, además, se teme lo peor de cara a las próximas elecciones generales. Su candidato seguro, Mariano Rajoy, que aún no ha oficializado su nominación, será el menos joven y aparentemente menos moderno de los principales partidos. El PP perdió en las últimas elecciones dos millones y medio de votantes, un millón de ellos se quedaron en casa y más de 600.000 se fugaron a Ciudadanos. El PP tiene localizado su problema, sobre todo, entre los votantes más jóvenes que han encontrado una opción más atractiva con el partido de Albert Rivera, por eso han dado un giro en los últimos días con una estrategia de ataques más duros hacia esa formación y que complementan con la acusación al socialista Pedro Sánchez de que se ha radicalizado y entregado en manos de Podemos.

Los populares quieren usar su Conferencia para modernizarse un poco, en su estética y en su discurso. Las nuevas maneras correrán a cargo del remozado diseño de su logo, sus lemas, la obsesiva implantación y presencia en las redes sociales (el evento será retransmitido en streaming y Periscope, pero también por nuevas aplicaciones en Internet), un formato de intervenciones más rápidas, ágiles y de inspiración norteamericana (TED, Technology, Entertainment, Design), y con oradores más jóvenes. Las caras del PP a promocionar serán los cuatro nuevos vicesecretarios y algunos dirigentes territoriales que quieren representar el futuro y entre los que destaca la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

El remozado de las ideas es más complicado. El PP sostiene que la Conferencia servirá para sentar las bases de su futuro programa electoral, que se empezará a preparar desde este próximo lunes. Los cuatro foros preparados, que se dividirán cada uno en dos partes, con cinco intervenciones por apartado, permitirán escuchar algunas propuestas de los 40 ponentes seleccionados (con cinco minutos de reloj sea el interesado ministro, alcalde o barón territorial). Los invitados podrán intervenir al final, también de manera improvisada. Para favorecer el espectáculo no habrá atriles, ni papeles, ni grandes escenarios. Será un orador, con su micrófono diadema incrustado, enfocado por una luz muy personalizada. Al final del debate uno de los dos coordinadores del foro extraerá las conclusiones del seminario y las más relevantes se presentarán el sábado por la mañana justo antes de la intervención de clausura de Mariano Rajoy.

Los dirigentes del PP se han multiplicado estos días en todo tipo de comparecencias (llevan tres semanas en el cargo a tres apariciones en televisiones y radio por día) para subrayar que en la Conferencia se "hablará de todo" y se "tocarán todos los asuntos de actualidad que están en la calle". No se sabe exactamente cómo se han seleccionado pero el PP ha incluido en el programa final 40 charlas. En teoría con todo tipo de cuestiones. Además, los ponentes e invitados podrán improvisar cualquier otra materia que les interese.

Pero el partido ha trabajado sobre todo para impulsar una serie de discusiones que le lleven a la meta de promocionar que el PP no solo ha estado estos años de crisis centrado en políticas macroeconómicas y lejanas y que crecer y crear empleo es el único y gran fin que les pondrá en situación de ganar las próximas elecciones. Por eso el primer foro lo abrirá la ministra de Empleo, Fátima Báñez, con el discurso "Empleo garantía de bienestar", le seguirá el ministro de Sanidad y Asuntos Sociales, Alfonso Alonso, con "Modernización de nuestro Estado del Bienestar" y luego departirán la mayoría de los ministros, repartidos en toda clase de asuntos, para evidenciar físicamente que el PP ha cumplido pese a todo con el 93% de su programa y no se ha olvidado nunca de las personas más desfavorecidas. Los programadores no se han olvidado esta vez ni siquiera de Cristóbal Montoro, el ministro de Hacienda, al que casi nadie reclama en el PP para dar mítines, y que hablará del lema "Devolviendo los frutos de la recuperación".

La ponencia que más expectación ha levantado, de entrada, es la tercera, "La España que queremos: reformas de nueva generación", donde para empezar la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, abordará la tesis del PP y del Gobierno sobre la reclamada por algunos reforma de la Constitución. La presidenta del PP catalán y candidata a las elecciones autonómicas del 27 de septiembre, Alicia Sánchez Camacho, tratará la reforma del Senado, y luego el líder del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, el debate sobre "Abrir los partidos políticos: nuevas fórmulas de participación". Será ahí cuando se discuta sobre primarias, pero no para aceptarlas, ni siquiera con un sistema retocado especialmente para el PP. Los populares, y Rajoy ya lo ha dejado sentado de partida, no son partidarios de las primarias que han impuesto ya todos los demás grandes partidos. El PP y Rajoy mantienen que en muchos casos con trampa, porque al final a esa competición no se presentaban varias opciones o se anulaban.

El presidente de honor y expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha sido invitado a la Conferencia pero no acudirá. El PP lo justifica con que este modelo de citas no permite ofrecer a su líder ideológico y gran referente moral el papel que merece. Aznar no estará pero su sensibilidad liberal sí se apreciará, en teoría, en el discurso que está señalado para la aún presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, que mantiene como el expresidente que el partido ha perdido sus valores y esencia y se dirige hacia una derrota electoral. La cita con Aguirre se titula La defensa de los valores que unen a Europa.

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