miércoles, 8 de julio de 2015

Jueces argentinos marchan para criticar al Gobierno de Fernández

Miles de personas se manifiestaron ante el Palacio de Tribunales en Buenos Aires contra la mayor injerencia del Ejecutivo en la justicia. / ENRIQUE GARCÍA MEDINA (EFE)

LA PELEA DEL KIRCHNERISMO Y EL PODER JUDICIAL »

Integrantes de la justicia denuncian que el Ejecutivo pretende dominar ese poder

La denuncia de Nisman contra Kirchner, definitivamente archivada

ALEJANDRO REBOSSIO Buenos Aires 8 JUL 2015 - 03:45 CEST


La batallla entre el Gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner y el Poder Judicial no es nueva, pero este martes ha vuelto a librarse en la calle. La Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional organizó una manifestación frente al Palacio de Tribunales, en Buenos Aires, a la que asistieron unas 5.000 personas para denunciar lo que ellos califican de creciente injerencia del Ejecutivo en el terreno judicial. “Estamos ante la avanzada final del copamiento de la justicia”, declaró el presidente de la Asociación de Magistrados, Ricardo Recondo, ante una multitud que de a ratos cantaba “se siente, se siente, justicia independiente”.

La manifestación había sido convocado por el colectivo judicial después de que hace dos semanas el kirchnerismo impusiera su mayoría simple (la mitad más uno de los miembros) en el Consejo de la Magistratura (órgano de selección y destitución de jueces) para desplazar de un tribunal de tercera instancia a un magistrado suplente que tenía entre manos una causa clave para Fernández. Luis Cabral, expresidente de la Asociación de Magistrados, fue el juez removido que iba a dictaminar en los próximos días sobre la constitucionalidad o no del pacto entre Argentina e Irán por el que los exfuncionarios iraníes acusados por el atentado contra una institución judía de Buenos Aires, AMIA, en 1994 podrán declarar ante tribunales de Teherán. Ese acuerdo firmado en 2013 fue el que llevó a que el fallecido fiscal Alberto Nisman denunciara a Fernández por presunto encubrimiento de supuestos terroristas.

A casi medio año de la muerte de Nisman, aún se desconoce si se suicidó o quién lo asesinó. Solo ha quedado descarta su denuncia por falta de argumentos sólidos, según diversos fallos judiciales. Pero el Gobierno argentino teme que se ratifique el fallo de segunda instancia que declaró en 2014 la inconstitucionalidad de su pacto con Irán.

El Gobierno critica que los jueces suplentes antes eran designados sin oposiciones

Claro que la manifestación de este martes no solo ha sido por el desplazado magistrado Cabral. Su remoción puso en evidencia una ley que sin demasiado debate social el Congreso aprobó en mayo pasado. Se trata de la norma que establece cómo se nombran y destituyen los jueces suplentes, que proliferan en los tribunales argentinos. Antes, eran designados por el propio Poder Judicial sin mediar oposiciones. Ahora, por la mayoría simple del Consejo de la Magistratura (integrado por representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial y de los abogados y académicos) a partir de una lista elaborada por el Gobierno y aprobada por el Senado, bajo control kirchnerista.

En la justicia argentina hay muchos jueces suplentes porque el Consejo de la Magistratura se demora en nombrar a los titulares. Es que para ello este órgano requiere el consenso de dos tercios de sus miembros, es decir, un pacto entre el kirchnerismo y la oposición, algo que resulta difícil aunque a veces se logra.

“Los ataques a la Justicia no son nuevos, pero son una tendencia”, dijo en la marcha Recondo, el presidente de la Asociación de Magistrados. "Sin justicia independiente no hay democracia”, declamó. También criticó la “remoción ilegal” de su antecesor Cabral, que ha apelado esa decisión ante la justicia. En la marcha aparecieron políticos opositores de las diversas alianzas contra el kirchnerismo: desde algunos de Cambiemos, que lidera el conservador Mauricio Macri, hasta otros de la peronista Unidos para una Nueva Argentina (UNA), que conduce Sergio Massa, y Progresistas, que encabeza Margarita Stolbizer.

Al mismo tiempo que ocurría la manifestación, el presidente de la Corte Suprema de Argentina, Ricardo Lorenzetti, se reunía con magistrados de tribunales de segunda y tercera instancia de todo el país para conversar sobre la ley de jueces suplentes. Varios juristas demandan que se la declare inconstitucional.

El Gobierno de Fernández descalificó la protesta en la calle. “Otra vez volvemos a las marchas políticas por parte de miembros del Poder Judicial que se arrogan un derecho que no tienen”, opinó el jefe de Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández. El secretario de Justicia, Julián Álvarez, la tachó de “paqueta” (aristocrática). “Cabral había puesto a dedo, no hizo ningún concurso (oposición) y no trabajaba mucho”, criticó Aníbal Fernández al magistrado cuyo desplazamiento originó esta nueva polémica entre el kirchnerismo y la justicia.

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