viernes, 24 de julio de 2015

La prohibición de viajar a Cuba podría tener los días contados

Turistas en un coche clásico en La Habana / NOAH FRIEDMAN-RUDOVSKY (BLOOMBERG)

Un comité del Senado aprueba una enmienda contra un restricción muy criticada

SILVIA AYUSO Washington


La plataforma digital de viviendas Airbnb ya dispone de más de mil habitaciones cubanas para ser alquiladas a visitantes estadounidenses; una compañía de cruceros empezará a operar viajes entre Estados Unidos y la isla en mayo y también varios ferris han recibido permiso para ofrecer servicios de transbordador entre los dos países. Pero los ciudadanos estadounidenses todavía no pueden irse todavía de vacaciones a la isla, algo prohibido bajo el embargo en vigor desde hace más de medio siglo. En enero, el presidente Barack Obama alivió un tanto las restricciones de viajes, pero el turismo sigue estando oficialmente prohibido. Esta limitación, sin embargo, podría tener los días contados.

El Comité de Apropiaciones del Senado, por el que pasa toda ley presupuestaria, aprobó el jueves una enmienda para levantar la prohibición de viajes a la isla adosada al presupuesto 2016 de varias agencias financieras del país, incluido el Departamento del Tesoro, que es el encargado de implementar las disposiciones del embargo.

La iniciativa todavía tiene un largo camino legislativo ante sí, puesto que ni siquiera ha sido votada aún en el pleno del Senado y también debe pasar a la Cámara de Representantes. Pero el resultado de la votación -la enmienda fue aprobada por 18 votos a favor en el panel y 12 en contra- ha sido ya motivo de celebración por muchos de los grupos de presión a favor de la liberación de los viajes, que la consideran como un indicio de cambio de rumbo en el Capitolio en un tema hasta ahora casi tabú.

Por un lado, el Comité de Apropiaciones es de mayoría republicana y cuatro de los senadores de ese partido apoyaron a los demócratas para lograr que pasara la enmienda. Esta además había sido propuesta por un senador republicano, Jerry Moran. Y encima es la iniciativa para levantar la prohibición de viajes a Cuba que más lejos ha llegado en el Capitolio, donde también están a la espera de ser siquiera consideradas propuestas de ley al respecto como una presentada en enero por el también senador republicano Jeff Flake.

El resultado de la votación en el Comité de Apropiaciones, que también aprobó otras enmiendas que facilitarán de tener éxito el comercio con Cuba, “es otra prueba más de que existe un creciente consenso bipartidista en el Congreso sobre la necesidad de cambiar nuestra política con Cuba”, valoró James Williams, director deEngage Cuba, una organización paraguas de agrupaciones y empresas a favor del levantamiento del embargo hacia la isla.

“La gran noticia es que los republicanos en el Congreso están, cada vez más, tomando la iniciativa para poner fin al embargo contra Cuba”, destacó por su parte Marc Hanson, especialista en Cuba del laboratorio de ideas Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).

Al presentar la enmienda, el republicano Moran argumentó que la posibilidad de contactar directamente mediante viajes con los cubanos “aumenta la posibilidad de que los cubanos obtengan también mayores libertades”. El senador demócrata Patrick Leahy destacó por su parte lo absurdo de la situación: los norteamericanos pueden viajar a países abiertamente hostiles con EE UU como Corea del Norte, Irán o Siria, pero no a la vecina Cuba. “No tiene sentido”, afirmó.

El fuerte respaldo republicano en el panel hace pensar a los observadores que la enmienda también podría recibir el visto bueno en el pleno del Senado. Otra cosa es, apuntan, la Cámara de Representantes adonde deberá ir la iniciativa antes de su aprobación final y que hasta ahora ha tratado precisamente de bloquear cualquier medida de Obama para aliviar el embargo.

Apoyado en la votación del Comité de Apropiaciones y en las encuestas de esta semana que apuntan a que una muy amplia mayoría de estadounidenses apoya la normalización de relaciones con Cuba iniciada por Obama, el senador Leahy tenía este jueves un mensaje para los congresistas. “Los líderes republicanos de la cámara baja deberían reconocer de una vez que, como representantes del pueblo, es hora de que abandonemos un camino al que se opone una gran mayoría de los estadounidenses”, dijo en una declaración.

“Los cambios positivos en Cuba llevarán su tiempo. Pero no vendrán como resultado de la nostalgia obstinada por los años de (dictadura de Fulgencio) Batista de unos pocos vociferantes, sino con las visitas a Cuba, escuchando al pueblo cubano y manteniendo contacto con él”.

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