miércoles, 15 de julio de 2015

¿Qué piensan los posibles sucesores de Obama del pacto con Irán?

Clinton, este martes en el Congreso. / ALEX WONG (AFP)

ACUERDO NUCLEAR CON IRÁN »

Los candidatos republicanos coinciden en criticar al acuerdo, mientras Clinton lo avala


Estados Unidos e Irán alcanzan un histórico pacto nuclear


JOAN FAUS Washington 15 JUL 2015 - 09:29 CEST


El histórico acuerdo nuclear con Irán definirá, para bien o mal, el legado del presidente Barack Obama. Pero la supervisión del pacto -que fija plazos de 10 y 15 años- recaerá sobre todo en su sucesor o sucesora a partir de enero de 2017. El acuerdo se presume un asunto de intenso debate en la campaña para las elecciones presidenciales de 2016. Los candidatos republicanos coincidieron este martes en criticarlo, mientras que Hillary Clinton, la favorita a la nominación demócrata, manifestó un “rotundo respaldo”.

La ley establece que el demócrata Obama y los futuros presidentes certifiquen de forma regular que Irán cumple los detalles del acuerdo alcanzado con EE UU y otras cinco potencias en Viena. Las palabras de Clinton -durante su etapa de secretaria de Estado en el primer mandato de Obama se iniciaron los contactos secretos con el régimen iraní- garantizan su apoyo al cumplimiento del pacto.

Pero, dada su beligerante oposición, es una incógnita qué haría un presidente republicano. De entre los aspirantes conservadores a la presidencia, el senador Marco Rubio fue el que fue más allá de los reproches y sugirió que reanudaría los castigos de la Casa Blanca a Teherán. “Se dejará al siguiente presidente el devolvernos a una posición de fortaleza de América y reimponer sanciones a este régimen despreciable hasta que realmente desee abandonar sus ambiciones nucleares y ya no sea una amenaza para la seguridad internacional”, dijo Rubio en un comunicado.

La ley establece que Obama y los futuros presidentes certifiquen de forma regular que Irán cumple el pacto

El exgobernador de Florida Jeb Bush, uno de los favoritos para hacerse con la nominación, tildó el acuerdo de “peligroso y profundamente defectuoso” porque Irán, adujo, no abandona sino “simplemente pospone” sus ambiciones nucleares. “El pueblo de Irán, la región, Israel, América y el mundo merecen algo mejor que un acuerdo que consolida el control de poder de los violentos clérigos revolucionarios que gobiernan Teherán con un puño de hierro”, dijo en un comunicado Bush, hijo y hermano de expresidentes que impulsaron intervenciones militares en Irak, fronterizo con Irán.

Un poco más ambiguo que Rubio, el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, situado también en la parte alta de las encuestas, dijo que el próximo presidente “debe restaurar la oposición bipartidista e internacional” al programa nuclear de Irán mientras, junto a países aliados, “hace retroceder la influencia destructiva de Irán en Oriente Próximo”.

El pacto establece un levantamiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y las Naciones Unidas a Irán -que han estrangulado su economía y lo han aislado internacionalmente- a cambio de que el régimen de los ayatolás limite su programa nuclear para garantizar que no aspira a desarrollar una bomba atómica.

Rubio es el republicano que va más allá de los reproches y sugiere que como presidente reanudaría los castigos de la Casa Blanca al régimen de Teherán

En paralelo, el Congreso estadounidense, de mayoría republicana, tiene 60 días para analizar el acuerdo. Puede aprobar una “resolución de desaprobación”, lo que impediría a Obama levantar las sanciones contra Irán impuestas por los legisladores y por tanto haría descarrilar el acuerdo. Es, sin embargo, una posibilidad improbable: el presidente ha avanzado que vetaría dicha resolución y el Congreso necesitaría el apoyo de dos tercios de ambos cámaras para anular el veto.

Tanto Rubio como los senadores presidenciables Ted Cruz y Lindsey Graham, confiaron en que el Congreso logre derogar el pacto. “Afortunadamente, no es un acuerdo cerrado. Todavía tenemos la oportunidad de decir la verdad sobre lo que el primer ministro [israelí], Benjamin Netanyahu, calificó de un ‘error de proporción histórica’”, dijo Cruz.

Pese a avalar el acuerdo, la demócrata Clinton subrayó que todavía existen “preocupaciones” acerca del papel de Irán como Estado patrocinador de terrorismo, según la designación de EE UU, y el encarcelamiento de ciudadanos estadounidenses en ese país. Algunos legisladores republicanos abogan por proponer leyes que impongan sanciones a Teherán por vulneraciones de derechos humanos y su apoyo a grupos terroristas. El debate sobre Irán se prevé continuo.

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