miércoles, 19 de agosto de 2015

Becarios a coste cero en la ONU

Fachada de la entrada a la ONU en Ginebra, en junio de 2014. / GETTY

Un joven neozelandés desató la polémica sobre el trato reservado a los interinos en Ginebra

LUCA COSTANTINI Madrid 19 AGO 2015 - 09:14 CEST


Llevar cafés y amontonar fotocopias están entre las caricaturas más conocidas sobre los becarios. Pero hay también quien colabora de forma eficiente, y que pese a tener un currículo prestigioso o estar de práctica en organizaciones intergubernamentales como la ONU no recibirá salario alguno por su trabajo.

MÁS INFORMACIÓN
Una beca que acerca a 75 jóvenes de todo el mundo a la ONU
España, un país de becarios
Más becarios pero más pobres
Becarios de Silicon Valley que cobran más que tú

La organización de las Naciones Unidas reconoce en el artículo 23 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que "toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual". Sin embargo, en la agencia de la ONU en Ginebra, así como en las de Viena o Nueva York, la organización no prevé forma de pago alguna para las prácticas de seis meses que ofrece cada año.

David Hyde, un becario neozelandés de 22 años en Ginebra, inventó hace unos días una historia para sensibilizar sobre el asunto. Dijo que vivía en una tienda a orillas del lago de Ginebra y la prensa internacional se hizo eco del caso. Ahora que el mismo Hyde ha admitido el montaje, queda la polémica sobre el trato reservado a los becarios en las organizaciones intergubernamentales.

Además de la ONU, hay otras organizaciones intergubernamentales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Consejo de Europa y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que no proporcionan ningún pago a sus becarios. El problema existe, admitió Ahmad Fawzi, director del Servicio de Información de las Naciones Unidas en Ginebra el pasado 14 de agosto. Según Fawzi, las condiciones de prácticas en la Secretaría de las Naciones Unidas se establecieron en una instrucción administrativa, y no en la Asamblea General, y fue entonces cuando los Estados miembros rechazaron dotar a la institución de los recursos necesarios para pagar a los jóvenes.

Los aspirantes a los puestos de interinos en Ginebra deben tener conocimiento en materias como relaciones internacionales, sociología, derecho, políticas, historia y dominar –como mínimo– inglés y francés. Son estudiantes muy preparados a los que la ONU no garantiza ni siquiera la cobertura sanitaria si consiguen la práctica. "El proceso de selección es muy duro y los chicos hacen todo lo posible para quedarse dentro", explica por teléfono Sabine Matsheka, una joven de 23 años que dirige la organización de becarios de Ginebra. "Trabajar en Naciones Unidas es una oportunidad única", admite Matsheka, quien cuenta que muchos becarios le han pedido ayuda para llegar a fin de mes.

"La falta de ayudas económicas condiciona la capacidad de seleccionar a los mejores", afirma desde Ginebra Ian Richards, presidente de la Coordinadora de Sindicatos y Asociaciones del Personal Internacional de la ONU (CCISUA, en inglés). Los becarios que provienen de países en vías de desarrollo son una minoría, explica Richards; y las posibilidades de trabajar en la organización tras la beca muy bajas: “Tal vez no sea una gran inversión para un estudiante”, admite.

El pasado 18 de julio la asociación de interinos de Ginebra organizó una manifestación frente a la agencia de Naciones Unidas bajo el lema "No pagar es injusto". “Hoy en día para tener un trabajo de calidad es necesario haber hecho antes una práctica", afirma Pierre-Julien Bosser, un activista del grupo InternsGoPro, que lucha para establecer estándares de calidad laboral para los becarios. Con el colectivo European Youth Forum se manifestarán en noviembre frente al Parlamento Europeo en Bruselas para reivindicar el "día internacional de los interinos". La cuestión de las prácticas no remuneradas, recuerda, es un asunto sobre todo social: "Si no se garantiza la calidad de acceso a estas, se quita a las personas la oportunidad de realizarse profesionalmente”.

Según datos estadísticos del Eurobarómetro, cada año hay 4,5 millones de becarios en Europa. El 59% de ellos no recibe dinero alguno, y entre los que son pagados, menos de la mitad consideran la cifra suficiente para cubrir los costes de vida básicos. El funcionario de más bajo rango en la ONU en Ginebra llega a cobrar unos 37.000 dólares anuales (alrededor de 33.000 euros). Mientras, el más pagado recibe cada año 190.000 dólares (más de 170.000 euros). En 2014, el centro de estadística europea reveló que 8 de cada 10 jóvenes no había oído hablar de la Garantía Juvenil, el programa de empleo para jóvenesque el Consejo de Ministros de la UE adoptó en abril de 2013, relativa al desarrollo de un marco de calidad para los periodos de prácticas.

Los interinos en Europa

El último estudio del Eurobarómetro sobre interinos en Europa, publicado en noviembre 2013, reveló que alrededor de la mitad de los jóvenes encuestados (46%) han realizado uno o más periodos de prácticas.

Casi seis de cada diez alumnos (59%) no recibieron ningún tipo de compensación financiera durante la práctica; y entre los que fueron pagados, menos de la mitad consideró la cifra suficiente para cubrir los costes de vida básicos.

En cuatro de cada diez casos los chicos declararon no haber firmado algún acuerdo o contrato con la organización de acogida o empresa.

Los encuestados consideraron el 30% de las prácticas deficientes en cuanto a contenido de aprendizaje o condiciones de trabajo. Cerca de 25% informa que sus condiciones de trabajo eran diferentes a la de los empleados regulares y el 20% considera que no ha aprendido nada profesionalmente útil durante su periodo de prácticas.

No hay comentarios: