domingo, 9 de agosto de 2015

La guerra de la mandarina

Mandarinas siendo seleccionadas y envasadas en una planta de Valencia. / CHRISTOF SONDEREGGER (AGEFOTO)

La Universidad de California y la familia real marroquí se enfrentan por la patente de una variedad

VIDAL MATÉ Madrid - 9 AGO 2015 - 00:00 CEST


El próximo octubre, un juzgado mercantil de Valencia deberá adoptar una decisión sobre si la variedad de mandarina tango, obtenida tras años de investigación en la Universidad de California en Riverside (EE UU), es una variedad distinta de la marroquí nadorcott, cuya patente es propiedad de una empresa ligada a Les Domaines Agricoles, que gestiona y comercializa los productos de las fincas propiedad del rey Mohamed VI y su familia. Lo que decida el tribunal debe ayudar a zanjar el enfrentamiento entre las empresas que operan con las dos licencias en España, la cordobesa Eurosemillas, que comercializa la californiana, y la sociedad Carpa y el Club de Variedades Vegetales Protegidas, que posee la variedad marroquí. También debe ayudar al sector de los cítricos a elegir los plantones para la reconversión varietal.

La batalla por la mandarina tiene enormes implicaciones en un sector clave en España. Hay 300.000 hectáreas de este cultivo, una producción media de unos 6,5 millones de toneladas, y se exporta casi cuatro millones al año. Pese a la magnitud, en los últimos años los cítricos vienen sufriendo unas fuertes caídas de precios que, en algunos casos, han obligado a los productores a no recolectar o a abandonar miles de hectáreas de cultivo.

La 'tango' es doblemente estéril, por lo que reduce gastos al agricultor

Frente a este escenario, la Comunidad Valenciana, que representa casi el 60% del sector, apuesta por un plan de reconversión en cinco años. Entre los pilares de ese proyecto están las variedades tardías (es decir, que maduran a finales de febrero y principios de marzo) como la tango o la nadorcott.

Ambas variedades tienen su origen en la W. Murcott, un cruce entre mandarina y naranja dulce desarrollado en 1912 en EE UU. Para Marruecos, la tango es una evolución estadounidense de la nadorcott, que apareció de forma prácticamente accidental en 1988 en la región de Beni Mellal. Según los especialistas de la universidad de Riverside (y la oficina estadounidense de patentes), la tango fue desarrollada de forma independiente a partir de un antecesor de la nadorcott, llevado a EE UU en 1985.

La oficina europea de patentes, en línea con la norteamericana, ha concluido que se trata de una variedad distinta a la marroquí; la oficina española es de la misma opinión. Sin embargo, la guerra por el monopolio de la variedad tardía trasciende las fronteras españolas y el Reino de Marruecos no parece dispuesto a ceder ante las presiones estadounidenses. Marruecos ha presentado demandas en los principales países productores de cítricos para quedarse con el monopolio de la variedad tardía en todos los mercados.

La principal de las diferencias es la doble esterilidad de la planta norteamericana (ni produce semillas ni las induce a otras variedades), lo que la coloca en una clara posición de ventaja a ojos de los productores. La organización agraria Unió de Agricultores señala, además, que la doble esterilidad de la tango ahorra a los agricultores colocar mallas o tratamientos contra la abeja en los periodos de polinización, lo que beneficia igualmente la actividad de los apicultores.

LLEGADA A ESPAÑA

La nadorcott se cultiva en España desde los años noventa a partir de plantones introducidos irregularmente desde el país norteafricano. Tras la aprobación de la patente, en 2004, las empresas españolas Carpa Dorada y Club de Variedades obtuvieron la licencia para comercializar la variedad en España y diseñaron una política de ventas de derechos de plantación limitada a solamente 2,3 millones de plantones. La estrategia fue denunciada por la organización agraria AVA-ASAJA por considerar que iba en contra del funcionamiento del libre mercado, lo que acabó con una multa de cinco millones de euros por parte de las autoridades de Competencia.

Casi al mismo tiempo, Eurosemillas, que había colaborado en el desarrollo de la variedad con la Universidad de California, irrumpió en 2007 en el mercado español con plantones de tango, ya por entonces patentada en Estados Unidos. A partir de ese primer reconocimiento, Eurosemillas inició el proceso para obtener, en 2013, los derechos comerciales de la tango por un periodo de 30 años.

Un juzgado de lo mercantil de valencia tomará una decisión el próximo mes de octubre

Clarificadas las posiciones de los organismos técnicos y científicos, la batalla por la mandarina se trasladó a los despachos, con informes y contrainformes de investigadores contratados por las partes y veladas advertencias a los agricultores sobre los riesgos de infracción que puede correr cultivando la variedad tango si los tribunales deciden finalmente que se trata de una derivada de la nadorcott.

Para los productores el fin del conflicto allana el camino hacia la elección de la variedad que quieren cultivar y les permite calcular el coste de las operaciones. Los plantones y la obtención de los derechos sobre la variedad marroquí se comercializan en torno a 20 euros por planta y los de la tango a 15 euros. La guerra no puede ser más ácida.

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