miércoles, 16 de septiembre de 2015

Atentado a memorial de DD.HH

"Este tipo de ataques van directamente contra la memoria histórica", indica presidenta de familiares de Ejecutados Políticos.

Por Felipe Reyes


Se nos dice que los tiempos han cambiado y que debemos mirar hacia el futuro como un país que ya ha sanado las heridas del pasado, y luego vienen dos personas quienes tiran por la borda todo lo que hemos progresado. El Ejército deberá dar explicaciones.

La actualidad de Derechos Humanos siempre tiene algo que agregar. Y lamentablemente no se trata de cosas positivas, a pesar de los significativos avances que se ha tenido en algunos casos emblemáticos, siempre hay esfuerzos por desnudar nuestra fragilidad heredada tras el golpe de Estado de 1973.

La madrugada del domingo 13 de septiembre fueron apresados dos integrantes del Ejercito acusados de haber atacado un memorial que recordaba la muerte de dos asesinados políticos, Jorge Marín (19) y William Miller (42), quienes se encuentran hasta la fecha en calidad de detenidos desaparecidos. Se debe destacar que el monumento fue inaugurado el viernes 11 de septiembre.

Los responsables de este atentado fueron identificados como el teniente Mauricio Pacheco Urrutia, de la 2ª Brigada Acorazada ‘Cazadores', y el teniente Pablo Henríquez Fernández, del Centro de Entrenamiento Acorazado, quienes fueron puestos a disposición de la justicia.

El parte policial relata que los autores transitaban en un automóvil particular bajo la influencia del alcohol, al menos el conductor. Se detuvieron en la Avenida Salvador Allende, donde se levanta el recién inaugurado monolito. Y mientras uno permanecía en el auto, listo para el escape, el otro rayaba la roca conmemorativa con pintura spray. Al ser sorprendidos por efectivos militares que permanecían al interior de la Escuela de Caballería Blindada, ex Regimiento de Telecomunicaciones, el conductor arrancó zigzagueando, dejando abandonado a su compañero, quien huyó para luego ser alcanzado.

Reacciones oficiales

La Intendenta de Tarapacá, Claudia Rojas Campos, fue una de las primeras que expresó su descontento ante la acción vandálica. "Hace pocos días recordamos los 42 años del quiebre de nuestra democracia, y a quienes que por pensar diferente fueron víctimas de la represión, el odio y la intolerancia. Hoy vemos que aún en nuestra sociedad hay restos de esa odiosidad. Condenamos enérgicamente los hechos de este domingo y esperamos que los culpables asuman su responsabilidad ante la justicia", señaló.

La Intendenta valoró el rol del Ejército cuando individualizó a los detenidos por este acto y por prestar toda la colaboración para esclarecer los hechos. "Según nos ha comunicado el Ejército son dos oficiales en servicio activo; se trataría de un teniente de la 2ª Brigada Acorazada Cazadores y otro de dotación del Centro de Entrenamiento Acorazado. Sabemos que la institución militar ya inició una investigación interna con el fin de determinar responsabilidades y proceder con las medidas que correspondan", afirmó.

Finalmente realizó un llamado al respeto y la tolerancia. "Creemos que nuestros actos deben desarrollar la convivencia democrática porque sin ella no será posible enfrentar las grandes tareas que tenemos por delante".

En conversación con el abogado de Derechos Humanos, Luciano Fouillioux, este analizó la situación que se vivió con el ataque al monolito. "Siempre quedan resabios pues se trata de un tema demasiado profundo, y que a pesar de sus avances aún no se ha podido zanjar. Genera reacciones a las que tenemos que acostumbrarnos, pero no aceptarlas, pienso que requieren de una sanción, y si las cosas son como las están publicando amerita una investigación y una posterior sanción", expresa el abogado.

"Forma parte de la desestabilización emocional que han generado las violaciones a los Derechos Humanos. Me parece que el Ejército sí debe aportar a la solución, no tanto con la selección de quienes ingresan pero sí con la formación de ellos. Y en materia de formación siempre existen baches y debilidades que se manifiestan como lo fue esta conducta", explica.

"Tengo confianza en que estas acciones tenderán a ir desapareciendo, y el país necesariamente debe generar encuentros para tender a las sanaciones de la sociedad. Se necesita contactarse con el país real. No se deben dejar pasar este tipo e situaciones, pero tampoco se debe amplificarlas. Hay que juzgarlas en el contexto en que se presentan", finaliza Fouillioux.

Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, conversó con Cambio21 sobre la situación vivida en el norte. "Primero solidarizar con los compañeros afectados en Iquique con esta lamentable situación. Nos parece algo no tan insólito, pues estamos desde mayo denunciando la impunidad y el apoyo dado a los victimarios, y lamentablemente seguimos presenciando este tipo de ataques que van directamente contra la memoria histórica. Y el hecho que dos oficiales la hayan atacado es una afrenta a esa memoria"

"Podemos hacer una analogía con la intención de un comandante de la Armada que intentó utilizar una medalla que aludía directamente al golpe de Estado. Se trata de un reconocimiento directo al recuerdo de Pinochet. Es una acción casi fascista manchando la memoria de este monolito que recuerda la desaparición de personas durante dictadura", asevera.

"Esperemos que sean realmente sancionados. Aunque lo más probable es que sean sancionados, pero nada drástico, aunque estos actos reivindican el terrorismo de Estado y se debe dar un ejemplo de que las cosas sí han cambiado", finaliza.

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