viernes, 18 de septiembre de 2015

Cuba espera a Francisco, el Papa artífice del deshielo con EE UU

EL PAPA VISITA LA HABANA »

El sábado Jorge Mario Bergoglio se convertirá en el tercer Pontífice que visita la isla en 17 años

El providencial desembarco del Papa


PABLO DE LLANO La Habana (Enviado especial) 18 SEP 2015 - 09:12 CEST


A dos días de la llegada a La Habana del papa Francisco, este jueves se pulían detalles en la plaza de la Revolución, donde el pontífice argentino oficiará misa el domingo. Desde el palco, Bergoglio verá en la fachada del Ministerio del Interior la efigie de un compatriota, Ernesto Che Guevara. Enfrente tendrá a cientos de miles de cubanos agradecidos por su papel en el deshielo entre Cuba y Estados Unidos.

A las once la Orquesta de la Universidad de las Artes terminó una pieza y el organizador de la ceremonia concluyó: “Muy bien, maestros, no hay necesidad de otro ensayo. El almuerzo está en camino”. A un lado unos trabajadores se esmeraban en desenrollar la alfombra roja por la que accederá Francisco al palco, una sencilla estructura blanca desde la oficiará la misa. Detrás del escenario, sobre la sede del Teatro Nacional, han colgado el lema de la visita pastoral del Papa: “Misionero de la misericordia”.

Este Papa ha revolucionado la filosofía católica y se ha puesto al lado de los explotados. Se ha vuelto un icono. Es el Papa de América.

Roberto Haro, santero

La capital vive en torno al acontecimiento, con carteles por todos los lados: “Bienvenido a Cuba, papa Francisco”. Es el tercer Pontífice que visita la isla en 17 años pero su histórica intermediación diplomática le da una dimensión que sobrepasa lo religioso. “Me emociona mucho que venga. Él va ser muy importante para ayudarnos a resolver muchas necesidades”, opinaba en la céntrica Avenida 23 Ana Celia Figueredo, de 51 años y funcionaria de las Fuerzas Armadas. Aunque en la misma calle, el camarero Sarién Carballal, de 37 años, le ponía al asunto una nota de desapego: “Para mí es un evento sin más. Hubo gente que se ha beneficiado de su visita, porque han liberado a unos cuantos presos, pero a mí en lo particular no me repercute en nada”.

Refuerzo para la Iglesia

En las iglesias de la ciudad esperan el acontecimiento con la confianza de que ayude a reforzar su base social. “Creo que impulsará más el resurgimiento de fe que se ha vivido desde la visita de Juan Pablo II. Este Papa es querido por todo el mundo porque es una persona que vive la religión no como algo teórico sino práctico, y se acerca a los necesitados, que es el fondo verdadero de la Iglesia”, dice el salesiano español Manel Morancho, de 64 años, párroco de San Juan Bosco. Una mujer entra en la habitación y anuncia: “Ya vino la luz, padre”.

El catolicismo convive en Cuba, de igual a igual, con los cultos afrocubanos enraizados en las religiones que trajeron los esclavos, y el esencial sincretismo de la isla hace que muchos cubanos combinen sus ritos santeros con ir a misa. “Nosotros sufrimos el rechazo de algunos sacerdotes que nos satanizan, y sin embargo eso no quita que vayamos a la iglesia. No son templos yoruba, pero son la casa de Dios”, explica en su casa Roberto Haro, de 54 años, babalao (sacerdote de su culto) y vendedor de artículos santeros por cuenta propia.

El santero, Roberto Haro. / RAÚL ABREU

Haro, un criollo de origen español entregado a la fe africana, también ensalza a Francisco: “Este Papa ha revolucionado la filosofía católica y se ha puesto al lado de los explotados. Se ha vuelto un icono. Es el Papa de América. Y el pueblo cubano en general está agradecido por lo que está haciendo para resolver nuestras diferencias con EE UU. Cuando tú conversas con la gente te dice: ‘Qué bueno que el Francisco ha intervenido en esto”.

Tanto el babalao como el cura afirman que Cuba ha superado los tiempos de la intolerancia religiosa, aunque el estigma de la fe como elemento contrarrevolucionario todavía hace que algunos prefieran mantener su espiritualidad en privado. No será así el fin de semana. La plaza de la Revolución se abarrotará como se abarrotaba en las arengas de Fidel Castro, e irán propios y extrañeros, religiosos o curiosos.

El joven periodista Abraham Jiménez cuenta una anécdota que lo refleja. “El otro día en el barrio se me acercaron dos señoras que son muy ateas y me preguntaron si el acceso a la misa iba a ser por invitación”. Será libre.

El Papa elogia el “ánimo” de los cubanos “contra las dificultades”

En un escenario sobrio, el papa Francisco se ha dirigido a los cubanos en un mensaje grabado que se ha emitido este jueves por la noche en la televisión estatal de la isla y ha elogiado “el ánimo con que afrontan las dificultades cada día”. El Pontífice aterrizará en La Habana el sábado para una visita pastoral que tendrá su clímax el domingo con la misa que ofrecerá en la icónica Plaza de la Revolución y se extenderá el lunes en la ciudad de Holguín y en Santiago de Cuba el martes, día en que sale rumbo a Estados Unidos.

“De mi parte quisiera transmitirles un mensaje muy sencillo, pero importante y necesario: Jesús los quiere muchísimo, los quiere en serio, los lleva siempre en su corazón, y sabe lo que uno anhela, cuáles son sus deseos más profundos, y él no nos abandona nunca”, dijo. “Voy a visitarlos para compartir fe y esperanza, para que nos fortalezcamos juntos”. “Quiero estar con ustedes como misionero de la misericordia de Dios”. “Iré al santuario de la Virgen de la Cobre como un peregrino más, como un hijo que está deseando llegar a la casa de la madre”, concluyó el Papa en un mensaje de acento religioso, si bien su visita viene marcada por su relevante rol mediador en el deshielo entre Cuba y EE UU.

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