jueves, 1 de octubre de 2015

En el Congreso tienen miedo

Las verdaderas razones para cambiar la fecha de las elecciones municipales

Por Equipo Cambio21 - 01/10/2015 (elmostrador.cl)


Con "el objeto de incentivar una mayor participación ciudadana en los procesos electorales", fue la razón de los parlamentarios para buscar adelantar en una semana los sufragios, pensando en un fin de semana largo que puede mermar la participación. El gesto deja en evidencia la sensación interna de la política.

Primera vez que un feriado provoca este tipo de preocupación. En 2016, el 1 de noviembre cae día lunes y genera un fin de semana largo que coincide con las elecciones municipales, las que estaban estipuladas (por ley) para el último domingo de octubre, es decir, el 31 de ese mes, un domingo.

Sabemos cómo somos los chilenos, y un fin de semana largo es razón para escaparse de la ciudad y tener unas cortas vacaciones. Ergo, los niveles de participación en las urnas caería ostentosamente. Ese fue el presagio que motivó al Congreso a cambiar, de forma excepcional las votaciones para el 23 de octubre. La moción tuvo 30 votos a favor y una abstención. Todo con "el objeto de incentivar una mayor participación ciudadana en los procesos electorales".

Puede que salve un porcentaje, pero mínimo. En las últimas elecciones para alcaldes, el ausentismo electoral llegó a seis de cada diez personas del padrón. Y eso fue antes de que se conocieran los escándalos políticos que hoy alimentan a la prensa. Es por ello que los expertos esperaban que en 2016 fueran incluso menos los votantes.

En el Congreso no son ciegos y entienden que los actuares ventilados mermaron en las intención de voto. El cambio de fecha responde a eso, pero reconocen que no soluciona el problema. El verdadero tiene que ver con incentivar a la ciudadanía a participar, pero aún no se da con la receta que lo permita.

El miedo

Durante la sesión en que se aprobó la iniciativa, los senadores manifestaron que el cambio no soluciona nada. "Estoy de acuerdo con que esto no soluciona el tema, no va al fondo para una mayor participación ciudadana, falta mayor cultura cívica, modernizar más el sistema electoral, llegar al voto electrónico y crear más colegios electorales para alcanzar los sectores más rurales. (...) También creo que nos ha dañado el voto voluntario, ha provocado una relajación en esta obligación", acusó en el momento el senador Andrés Zaldívar (DC).

La dificultad es real y los expertos aventuran que en las municipales quedará en evidencia el verdadero distanciamiento político. El director del Observatorio Político Electoral UDP, Mauricio Morales, consideró que el camino tomado por los legisladores es el correcto, pero no mitiga el daño.

"Si en la última elección presidencial participo el 42% en segunda vuelta y en primera casi la mitad, en general, las elecciones locales tienen menores niveles de participación en comparación con las nacionales y en un escenario de voto voluntario, si en 2008 votó el 58% (con voto obligatorio), no debiera extrañarnos que en las próximas la cifra de participación esté bajo el 40%", calculó Morales.

No hay nada en juego. Ese es un punto clave según el experto, quien advierte que para despertar el interés es necesario que los votantes "sientan" que hay un quiebre y que su sufragio, efectivamente tiene un poder decisorio importante. Algo así como lo ocurrido con el triunfo del "No"

"La gente sale a votar si ve algo en juego, si la cosa mejora la política se hace irrelevante. Si hoy en un escenario de crisis o desaceleración, la gente ya la ve como irrelevante, imagina lo que puede pasar en que la economía mejore, baje la cesantía. Se sentirán mejor y menos irán a votar".

En todo caso, hay un sector que gana con el fenómeno: "los legisladores están pensando en un escenario de depresión máxima de la participación, pero si participa muy poca gente, estos serán los más politizados y por lo tanto los incumbentes estarán más seguros de ser electos", finalizó Morales.

Nueva Constitución

Otro de los senadores que votó a favor, pero que coincide en que el cambio no es una solución, es el líder del MAS, Alejandro Navarro, quien en entrevista con Cambio21 entregó un diagnóstico certero: la gente está desincentivada y una forma de remediarlo es con el proceso constituyente.

"El cambio de fecha va a paliar el impacto del desincentivo que existe para el voto en la elección, dado el voto voluntario y el alto desprestigio de la actividad política. Eso es un daño severo a la representación y la legitimidad. Hay una crisis en la participación. Están votando por las autoridades menos del 50%. El 2016 podemos tener una caída al 30% de participación en las municipales y eso va a consolidar el desprestigio y una crisis política institucional", consideró el senador.

Como solución, Navarro propone "una nueva Constitución. La crisis es sistémica y ves que las instituciones no están asumiendo la defensa de los derechos de los electores y el sistema no traduce que el voto se transforme en un cambio de expectativa. Tenemos una Constitución que impide que los municipios tengan plebiscitos vinculantes, o el principio de referéndum revocatorio, que pueda existir una representación adecuada tanto de género y pueblos originarios".

A pesar del interés e importancia que demuestra el senador, el mismo Navarro confiesa que al interior de la Nueva Mayoría no se vislumbran avances del proceso constituyente, desconociendo, finalmente, cuál será la ruta (que ya se retrasó en tres semanas más) que empleará el Ejecutivo para llegar a una nueva Carta Fundamental.

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