jueves, 1 de octubre de 2015

CARRERA HACIA LAS GENERALES

EFE
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Combatirá a PSOE y a Ciudadanos rindiendo cuentas de lo realizado en la legislatura


SARA MEDIALDEAABCESPANA / MADRID - Día 01/10/2015 - 11.59h


El PP sabe que los recortes aplicados durante la crisis y la corrupción política –que ha salpicado de cerca a su partido, igual que a otros– le puede costar cerca de diez puntos de caída en las próximas elecciones generales. Está atento al fenómeno Ciudadanos, en pleno «subidón» tras los resultados del 27-S, pero cree posible demostrar, cuando se «disipe la niebla», que no cuenta con un programa definido. Su otro rival político, el PSOE, sigue manteniendo a su juicio demasiadas ambigüedades en temas clave como la reforma constitucional. Para combatir a ambos, los populares aprietan el acelerador con intención de «tomar la iniciativa» utilizando como argumento los hechos: sus realizaciones durante esta legislatura.

Aún bajo los efectos de la sacudida del 27-S, en el PP son conscientes de la atención que suscitan sus reacciones, después del «despegue» de Ciudadanos y de un PSOE que ha logrado mantener una digna tercera posición. Su fortaleza, piensan, es precisamente la debilidad de los contrarios: la formación de Albert Rivera «no tiene programa; más allá de su defensa de España, que le puede funcionar en Cataluña, pero no en Ávila; solo ofrece incertidumbre».

Frente a ella, mostrarán un PP que ha gobernado «en el periodo más difícil de la historia reciente de España» y «ha acertado con las políticas para superar la crisis y ponernos en la senda de la recuperación». Algo de lo que no podrán presumir las fuerzas emergentes, recuerdan, dado que nunca han gobernado.

Choque directo

Al PSOE se enfrentan con la fuerza que les proporciona ser «el único partido que no quiere abrir el melón de la reforma constitucional». Su estrategia será el choque directo con Pedro Sánchez. Para ello, los populares van a explicar por tierra, mar y aire su experiencia de estos años, y la capacidad de regeneracionismo que han demostrado, con numerosos cambios legales y reformas estructurales.

«Habrá actos con Rajoy, con los ministros, con los secretarios de Estado, con los presidentes autonómicos...», con el fin de lucir músculo y dar cuenta de lo realizado a lo largo de la legislatura.

En el último comité ejecutivo nacional, en el que se valoraron los resultados de las elecciones catalanas, Rajoy pidió a sus dirigentes tranquilidad: «No os volvais locos». Recordó lo volátil que sigue siendo el panorama político, y cómo una fuerza que hace ocho meses subía como la espuma, Podemos, atraviesa ahora sus momentos más bajos. Algo que, recuerdan en el PP, puede pasarle a Ciudadanos.

Insistieron en la idea de que nada tienen que ver las elecciones catalanas con las generales: la gente discrimina muy bien, recuerdan, tras apuntar que los apoyos al PP en comicios autonómicos en aquella región se duplican cuando la cita electoral es en unas generales.

Los grandes, beneficiados

El PP obtuvo en las pasadas elecciones generales de noviembre de 2011 un total de 10,8 millones de votos, el 44,6 por ciento del total, que se tradujeron en 186 escaños. En las generales –que serán entre el 13 y el 20 de diciembre–, considerarían un buen resultado si se alcanzaran los 150 escaños mínimo –lo que supondría un 35 por ciento de apoyos–. Por debajo de esto, no habría posibilidad de mantener el Gobierno.

De su lado tienen la Ley D’Hont: en las grandes circunscripciones, por el reparto de restos, salen beneficiados los grandes partidos, PP y PSOE. Otro motivo por el que no consideran que el apoyo a Ciudadanos sea un voto útil. En cualquier caso, no quieren darle mayor protagonismo a Albert Rivera y a su formación en la precampaña; la gran batalla, esperan, es la que les enfrentará contra el PSOE de Pedro Sánchez.

Boicot en Madrid

De hecho, uno de los argumentos que van a utilizar es la ambigüedad de Ciudadanos, que por ejemplo en el Gobierno de Madrid «vota sistemáticamente junto a PSOE y Podemos, boicoteando a la presidenta Cifuentes». Los ataques al PSOE, que ha «entregado ayuntamientos a los partidos radicales», sitemáticamente utilizada tras las elecciones municipales y autonómicas, se va a repetir hasta la saciedad.

El próximo lunes, la dirección popular volverá a reunirse para concretar la estrategia electoral de los próximos meses. En la que será fundamental, dicen, «confiar en nuestra marca, y en Rajoy». El programa electoral, que se conocerá en unas semanas, será otro paso en esa actitud de «pisar el acelerador» que el PP quiere potenciar en el tiempo –poco– que le queda.

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