lunes, 12 de octubre de 2015

La campaña de Vladimir Putin en Siria aumenta la amenaza sobre la economía rusa

EFE
Ataque aéreo ruso del 6 de octubre contra posiciones de los yihadistas en Siria

RAFAEL M. MAÑUECO / CORRESPONSAL EN MOSCÚ - Día 12/10/2015 - 01.26h


El órdago en Siria del presidente Vladímir Putin, a todas luces motivado por la necesidad de desviar la atención de Ucrania y evitar la caída de Bashar al Assad, encierra enormes riesgos, no sólo en vidas humanas y en más desgaste para el propio Putin, sino también para la economía del país. Así el menos lo estiman algunos economistas y los políticos de la oposición.

Muchos no conciben cómo en una situación económica adversa, como la que atraviesa Rusia desde el año pasado a causa del descenso delprecio del petróleo y las sanciones impuestaspor la anexión de Crimea y el conflicto en el este de Ucrania, el Kremlin se embarca ahora en una guerra de futuro incierto, que acarreará previsiblemente un importante gasto para mantenerla.

El líder de la formación liberal «Yábloko», Serguéi Mitrojin, ha exigido al Gobierno ruso que explique a la población el impacto que la intervención militar en Siria va a tener en sus bolsillos. El ex diputado reformista, Vladímir Rizhkov, denuncia la falta de transparencia del Kremlin al respecto y el aumento de los recortes sociales y la pobreza.

El número de pobres en Rusia aumentó en tres millones de personas en lo que va de añoSegún un artículo suyo en el blog de la radio Eco de Moscú, «el aumento del gasto militar-en relación con Siria, pero también con las fuerzas desplegadas en el este de Ucrania- se está llevando a cabo a costa de reducirlos en educación, sanidad e infraestructuras, que ya de por sí eran irrisorios». Rizhkov cita a la viceprimera ministra, Olga Golodets, quien acaba de admitir que el número de pobres en el país aumentó en lo que va de año en más de tres millones de personas, alcanzando un total de casi 23 millones, sobre un población de 143 millones que tiene Rusia.

Por su parte, el economista Ígor Nikoláyev sostiene que «los actuales desajustes entre el sector energético y el productivo, entre las empresas estatales y las privadas, entre los monopolios y el ámbito en donde rige la libre competencia, entre la población activa y los pensionistas, unido todo ello al aumento del desembolso en Defensa (...) harán que larecuperación económica en Rusia se retrase por lo menos cuatro o cinco años».

Malas previsiones económicas

El ministro de Economía ruso, Alexéi Uliukáyev, ha reconocido que el Producto Interior Bruto (PIB) del país caerá este año un 3,8%, dato que también corrobora el FMI. Sin embargo, Nikoláyev vaticina que la disminución será aún mayor. La directora del Banco Central de Rusia, Elvira Nabiúllina no oculta que «el crecimiento de nuestra economía a corto plazo continuará siendo negativo».

Y es que siguen descendiendo la extracción de materias primas, la producción industrial y el consumo. La actual recesión viene atizada por los precios de los carburantes, pese a que ahora se han recuperado un poco, y el impacto de las sanciones. El FMI considera que la situación en Rusia, China y otros países emergentes es la causa de que la economía global no despegue.

Pese a todo, el Gobierno ruso asegura que los ataques aéreos que Rusia inició en el país árabe el pasado 30 de septiembre, «no tendrán consecuencias para nuestro presupuesto -de 2016-, no ha habido que asignar recursos adicionales para la operación en Siria». Estas fueron las palabras de un alto responsable del Ejecutivo en declaraciones a este periódico y a otros medios de comunicación extranjeros el pasado viernes. Según la misma fuente, «el Ministerio de Defensa está recurriendo a su propio presupuesto y lo compensará reduciendo el número de maniobras (...) la operación además no es cara y prevemos que dure poco tiempo».

Rusia tiene en Siria más de 50 aviones y helicópteros y entre 1.500 y 2.000 militaresEn un artículo en el bisemanario «Nóvaya Gazeta», el experto en temas militares ruso, Pável Felgenhauer, dice estar de acuerdo con la que dice el Gobierno. Según su opinión, «se están empleando recursos que ya estaban asignados». Felgenhauer cree que el contingente aéreo ruso en Siria «gasta cada día unos cuantos cientos de miles de dólares, no es algo desorbitado. La coalición que lidera Estados Unidos dilapida diez veces más». El especialista afirma que Rusia tiene ahora mismo en Siria «más de 50 aviones y helicópteros y entre 1.500 y 2.000 militares».

No obstante, el ministro de Finanzas, Antón Siluánov, dijo el viernes en la reunión del Ejecutivo que la previsión de déficit para 2016 se ha elevado de un 2,8% al 3%, la mayor en los últimos cinco años, debido al aumento de los gastos militares. Durante la reunión se decidió además devolver a Defensa unos 2.500 millones euros que se habían recortado inicialmente.

Rusia compensa en gran parte el déficit presupuestario con el Fondo de Reserva y el Fondo Nacional de Bienestar, que juntos suman la cantidad de nueve billones y medio de rublos, unos 135.700 millones de euros. De forma que, de momento, el Kremlin dispone de margen para mantener la guerra en Siria e incluso plantearse también el envío de fuerzas terrestres.

El problema es que, de acuerdo con los cálculos de la Liga Árabe, elfinal de la contienda no se ve en el horizonte. «No creo que la intervención militar extranjera en Siria, ya sea de Rusia o de Occidente, decida la suerte de la guerra que se libra en Siria», advirtió el jueves en El Cairo el vicesecretario general de la organización, Ahmed bin Heli. Las conflagraciones en Afganistán, Chechenia y el este de Ucrania también se planearon para concluirlas rápido.

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