lunes, 12 de octubre de 2015

La UE descarta que El Asad forme parte de la lucha contra el ISIS

La Alta representante de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini. / JULIEN WARNAND (EFE)

Los ministros de Exteriores de la Unión piden a Rusia el "cese inmediato" de los bombardeos a la oposición al régimen sirio

BELÉN DOMÍNGUEZ CEBRIÁN Bruselas 12 OCT 2015 - 13:11 CEST


El debate sobre la guerra en Siria y el papel que desarrolla el presidente Bachar el Asad ha llegado al seno de la Unión Europea. Los Veintiocho, a pesar de fuertes divisiones entre los ministros de Exteriores, han acordado que en su estrategia común contra el Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) no puede formar parte el presidente sirio El Asad. Los Veintiocho unen fuerzas contra Rusia y le exigen el "cese inmediato" de los bombardeos contra los grupos contrarios al régimen gubernamental. Los ministros de Exteriores de la UE se reúnen este lunes en Luxemburgo para analizar los últimos acontecimientos en Siria, la crisis migratoria en Europa y el recién anunciado Gobierno de unidad en Libia.

"La intervención rusa [en Siria] cambia las reglas del juego", ha declarado la Alta representante de la diplomacia europea, Federica Mogherini, a su entrada en la reunión. Rusia comenzó hace poco más de diez días una campaña de bombardeos a lo que Moscú se refirió como posiciones del EI en Siria. Estados Unidos y la OTAN, sin embargo, alertaron rápidamente de que sus objetivos no estaban siendo los extremistas del ISIS sino la oposición al régimen de Bachar el Asad que ellos denominan "moderada" y a la que llevaban más de un año armando y entrenando. Ese apoyo cesó el pasado viernes cuando el presidente Barack Obama anunció que su estrategia en Siria hasta el momento no había sido eficaz. "La UE pide a Rusia que concentre sus esfuerzos en alcanzar el objetivo común que es el diálogo político", ha concluido el Consejo de Exteriores.

A pesar de la diferencia de posturas en la estrategia contra el ISIS y el diálogo político en Siria, El Asad, por el momento, no se sentará en la mesa de negociación gracias a la presión, entre otros, de potencias como la de Francia y Reino Unido. "No podemos trabajar con El Asad porque la oposición [al régimen] se uniría al extremismo del ISIS", ha explicado el titular británico, Philip Hammond. Francia quiere incluso una condena de la intervención rusa, algo que finalmente ha conseguido: "La UE presiona a Rusia para que rebaje el tono de su intervención en Siria", concluyen los 28 socios. Y Estados Unidos —que lidera la coalición internacional contra El Asad y el ISIS— ha sido meridianamente claro en su negativa a contar en un futuro con el régimen gubernamental sirio.

Otros países, como España, creen que cualquier solución negociada al conflicto pasa por sentar en la mesa a El Asad, Rusia, Irán, Turquía, Arabia Saudí e incluso a China, según fuentes diplomáticas. "Es necesario que en la mesa de negociación esté El Asad, aunque después no forme parte del Gobierno", defendió el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo que añadió que "en la mesa se tienen que sentar las partes enfrentadas". Esta posición finalmente no ha tenido éxito entre sus homólogos europeos.

Ha ganado la negativa al presidente sirio aunque, según el documento de conclusiones de los titulares de Exteriores, la UE pide enérgicamente a los actores con influencia en las partes implicadas en el conflicto sirio, "incluido el régimen de Bachar el Asad", a impulsar el diálogo por la paz para poner fin a una guerra que dura más de cuatro años y se ha llevado más de 250.000 vidas.

La posición de Bruselas es ahora la de fortalecer un diálogo político para poder llegar a un Gobierno de transición algo que, según ha explicado Mogherini, se augura "muy complicado" pues el factor ruso en las negociaciones ahora lo cambia casi todo, "especialmente cuando se viola el derecho internacional", explicó la Alta representante en clara referencia al espacio aéreo turco.


Optimismo en Libia


Los ministros han dado la bienvenida al principio de acuerdo alcanzado la semana pasada en Libia y a lo largo de la reunión está previsto que insten a los 28 parlamentos a que lo ratifiquen. La UE reiterará que ofrece un paquete de ayuda de alrededor de 100 millones de euros, además de apoyo logístico sobre el terreno para asegurar la seguridad de las instituciones, edificios públicos e instalaciones petrolíferas.

El ministro español subrayó que la formación de un Gobierno de unidad —patrocinado por el enviado especial de Naciones Unidas (ONU), Bernardino León— es "lo más urgente". Cuando esté establecido, continuó Margallo, la autoridad legítima competente podrá solicitar al Consejo de Seguridad de la ONU, máximo órgano de decisión de la organización y que España preside de forma rotatoria, la intervención en aguas territoriales libias con el fin de abordar barcos de refugiados e inmigrantes y atacar a las mafias, misión que de momento sólo puede actuar en aguas internacionales del Mediterráneo.

Aunque no esté en el orden del día, Turquía ha abierto el debate de este lunes. Los ministros han condenado los ataques suicidas del sábado pasado en Ankara que dejaron casi un centenar de muertos y han expresado su preocupación por la desestabilización en territorio turco y en los países vecinos de Oriente Próximo. "Ahora la UE y Turquía comparten los mismos objetivos", resaltó Federica Mogherini que anunció que pronto tratará también la oleada de violencia que desde hace días asola a la franja de Gaza, Cisjordania y el este de Jerusalén.

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