lunes, 26 de octubre de 2015

Lagos Weber calienta el debate por la nueva Constitución

Entrevista

“¡No es cierto que no le importe a nadie!”


Por Luis Casanova R. (cambio21.cl)


En entrevista con Cambio21, el senador del PPD manifestó que es “adecuado” hacer coincidir la campaña electoral de 2017 con el comienzo del proceso constituyente y dice que habrá un factor “generacional” que podría tener a la UDI a su favor. ¿Fórmula favorita? Sistema mixto entre ciudadanos y parlamentarios, aunque también apoya la AC y el plebiscito.

Ya es oficial. El proceso constituyente para redactar una nueva Constitución que anunció el Gobierno tendrá como puntapié inicial el año 2017, en medio de la campaña electoral. Y durante 2018, con un Congreso Nacional elegido con un sistema electoral proporcional y partidos políticos reformulados en su composición, se conocerá finalmente la modalidad a seguir.

Como se sabe, las alternativas son cuatro: comisión bicameral (senadores y diputados), convención constituyente mixta de parlamentarios y ciudadanos, asamblea constituyente y plebiscito que determine el mecanismo a escoger entre las tres opciones mencionadas.

En medio de un debate que entusiasma a la centroizquierda y genera resquemores en los sectores más extremos de la derecha, el senador del PPD Ricardo Lagos Weber dialogó con Cambio21 sobre al contexto que le espera al país en 24 meses más, donde en su opinión, "nuestra pega es ayudar a los chilenos a ver la importancia de una nueva Constitución; por qué se requiere, en qué le cambia su vida y por qué tiene que interesarse".

Un factor esencial será la próxima negociación que se llevará a cabo con los grupos más moderados de la oposición, léase Renovación Nacional, Amplitud y Evópoli, tomando en cuenta el quórum de 2/3 que exige la actual Carta Magna para modificar sus contenidos.

Por ahora, el parlamentario por la Quinta Región Costa muestra sus preferencias por la convención constituyente mixta, aunque llamó a "no tenerle miedo" a la asamblea constituyente. Y eso que un inicio se había inclinado por la comisión bicameral.

Al parecer, es el signo de los tiempos.

Tarea para la casa

- ¿Cómo pilla a Chile la confirmación del inicio del proceso constituyente?

- Voy a mirar el vaso medio lleno... lo que observé tras la reunión en la me tocó participar con la Presidenta Michelle Bachelet y todos los representantes de los partidos políticos, es que salvo la UDI todos los demás están enmarcados en un procedimiento para darnos una nueva Constitución. Y en tal sentido, Chile tiene la madurez y la capacidad para sumarse a la discusión de una Carta que nos interprete a todos. Se trata de una propuesta, que en término de los tiempos es adecuada y que no pretende resolverse en seis meses o un año pasando una máquina o usando una mayoría circunstancial. Es con un proceso más que prudente para que sea un próximo Parlamento elegido por una modalidad electoral distinta, y con partidos reinscritos completamente, los que le den una mayor legitimidad. Y ojo que ni siquiera está predeterminado el resultado. Veo todo muy bien encaminado.

- Pero tendrá como punto de inicio el 2017, en medio de la campaña electoral con frases y eslóganes que vendrán por lado y lado. ¿La fecha fue bien elegida?

- Cuando uno se plantea una nueva Constitución luego de un debate genuino, no tiene nada de complicado o venial que sea parte de la campaña parlamentaria y presidencial. Ya la fue la elección pasada por lo demás, porque estaba en el programa de Michelle Bachelet. Sus tres reformas principales eran la tributaria, la educacional y la nueva Constitución. Después de agregó el tema laboral. Entonces, lo que hizo el Gobierno, con bastante realismo, fue que en vez de resolverlo rápido o por atajos que produzcan más ruido, al contrario, se dio una tremenda seguridad el tener un espacio de tiempo prudente para abordarlo. Además, la Mandataria va a presentar su propio proyecto de reforma constitucional luego de escuchar a la ciudadanía a fines de 2017.

- ¿La idea, por consecuencia, es que la campaña esté condicionada por la discusión que enfrente a los que quieren cambios versus lo que no quieren cambios?

- Eso dependerá del proceso que se dé desde hoy hasta ese minuto. Porque si la ciudadanía no se entusiasma, no engancha, no visualiza la importancia y no hace un vínculo entre una nueva Constitución y su expectativa de mejor calidad de vida, tal vez esgrimir la idea de una nueva Constitución no sea un elemento ganador. O sea, si no generamos las condiciones o no se crean las condiciones, quizás no será un factor para que uno vaya a pedir el apoyo para lograr un nuevo Gobierno, ya sea de derecha, de izquierda o de lo que sea.

- Por de pronto, los expertos electorales cuestionan que el ítem constitucional logre aumentar la cantidad de electores en las urnas. Se ha dicho que es menos relevante que otras preocupaciones.

- A ver, al momento de dar esta entrevista, vengo de reuniones en San Felipe, Quillota y Villa Alemana... y sí, los temas que más le importan a la gente son la vivienda, la salud y la seguridad ciudadana. Pero también le importa el tipo de régimen político, el tipo de representación y el rol del Estado. De hecho, en Villa Alemana, en la inauguración de un conjunto habitacional, una persona me preguntó por el proceso constituyente; cómo va a ser... ¡No es cierto que se trate de un tema que no le importe a nadie! La pega nuestra es ayudar a los chilenos a ver la importancia de una nueva Constitución; por qué se requiere, en qué le cambia su vida y por qué tiene que interesarse. Y no hay que echarle la culpa a los medios, ni a la derecha, ni a los reaccionarios. Es pega nuestra y el desafío central.

Coqueteos

- ¿Cómo se logra que el 2018 el Parlamento que se va a elegir termine cambiando efectivamente la Constitución?

- Para empezar, hay que hacer las cosas bien en este Gobierno, para que la ciudadanía vea la necesidad de proyectar la coalición de la Nueva Mayoría. Sin embargo, sumo algo positivo, y no peco de ingenuo: cuando veo a Amplitud, Evópoli y RN embarcarse en esta discusión, creo que tenemos la mitad del camino ganado para cuando lleguemos al 2018. Es cierto, vamos a tener que negociar el mecanismo, ver el asunto de los quórums y revisar los contenidos. Pero creo que tendremos la capacidad de dar ese debate.

- Hay sectores de la NM que reclaman por lo alto del quórum que se establece en el proceso constituyente (2/3 de los parlamentarios en ejercicio). ¿Comparte las críticas?

- Aclaro que los 2/3 son para reformar la manera en que se puede reformar la Constitución, que es lo que existe actualmente en la ley. Si no, no podríamos cambiarla. Todo lo que se tiene que aprobar tiene que ser con los 2/3. Ahora, apuesto porque esa cifra va a estar. Es más, había más de los 2/3 en el desayuno con la Presidenta en La Moneda.

- Comenzaron las conversaciones con RN, que se comenta que sería el partido que dará el giro preciso para que se logre la reforma. ¿Es la niña bonita de la película que hay que pincharse a contar de ahora?

- No sé si es la niña linda de la película, es solo una... porque creo que hay otras niñas más lindas (ríe). Eso sí, asumo que tendrá un rol muy importante. Pero no nos engañemos. Si tenemos que sumar a RN para poder tener los votos necesarios y así aprobar el mecanismo de reforma a la nueva Constitución, eso implicará hacer esfuerzos para encontrarnos con RN. No podemos tener una actitud maximalista.

- ¿La UDI es un capítulo cerrado?

- No. Creo que en la UDI van a haber diferencias. La UDI no puede ser el partido que en un minuto fue el más grande y con la bancada con la mayor cantidad de diputados, para que luego se transforme en la entidad que no quiere ningún cambio en nada; en educación, en lo laboral, en lo tributario, en lo institucional... ¡Nada quieren en un país que anhela modificaciones! Puede que no sean las que estemos ofreciendo, pero quiere cambios. Y ese es el partido del statu quo y del conservadurismo. Es impresionante. Y creo que no pueden durar así, dado que hay una generación más joven que no estaría dispuesta a seguir ese camino.

- ¿Y por dónde vendría la mano? Se esperaba que el senador Hernán Larraín aportara más diálogo y apertura. ¿Podrá entregar la llave para abrir la puerta tan cerrada que se ve por ahora?

- No lo sabemos. Tal vez surge de la próxima elección parlamentaria, con una UDI tal vez escindida y con un quiebre o corte generacional. Los nuevos no significan que sean más progresistas o más reaccionarios, pero sí traen una mirada más liberal en ciertos temas que las camadas anteriores. Entre Javier Macaya y Felipe de Mussy y Patricio Melero y Jovino Novoa hay harta diferencia.

- ¿Qué pasa en su sector? ¿El proceso constituyente será el factor de unión? Se le pregunto porque circulan teorías que dicen que en 2017 habrá múltiples candidaturas presidenciales y que el bloque llegará disgregado al proceso.

- Si compartimos desde hoy una agenda transformadora, creo que vamos a seguir caminando juntos, pero con una primaria sí o sí para elegir al líder de la Nueva Mayoría; no hay de otra. Además, con un debate fuerte sobre el programa. Pero para que ocurra todo eso, nosotros tenemos que consolidar las reformas que hemos hecho, explicarlas mejor y tener una mejor gestión. De lo contrario, no llegaremos al final. A este Gobierno le tiene que ir bien, por eso que hay que apoyarlo y ser leal.

"Nadie hará cosas extremas"

- El 2011 usted firmó un proyecto de ley junto a los senadores Andrés Zaldívar y Camilo Escalona en el que se inclinaba a favor de la comisión bicameral. ¿Mantiene esa postura?

- La verdad, estoy abierto a todas las fórmulas. No le tengo miedo a la AC, tampoco a la propuesta del PPD, que es mixta entre ciudadanos y parlamentarios; la hago mía. Apoyo todas las fórmulas para que haya un cambio constitucional.

- ¿Pero cuál le genera más cercanía y la seduce más?

- La mixta, que de hecho le fue entregada a la Presidenta y al ministro del Interior.

- ¿Incluye cabildos regionales?

- Más allá de los cabildos, consultas y debates que deben existir, los que decidirán y estarán mandatados sobre la nueva Constitución, con votos, son el Parlamento de Chile más un número equivalente de ciudadanos elegidos también por la gente. Y hay que ir a votar ahí como si fuera cualquier proyecto de ley. En fácil, si son 200 parlamentarios, 200 ciudadanos estarán a su lado para tomar esa determinación.

- ¿Se aísla con esta idea la fórmula de la AC, para muchos un cuco constitucional?

- Algunos lo hacen ver como si fuera la caricatura de un cuco, pero hay que ser responsables y serios. Si se llega a optar por la AC... los chilenos somos juiciosos en general. Nadie hará cosas extremas. Es cosa de ver las encuestas. Por otro lado, hay que mover los recursos humanos para que colaboren en la preparación de la nueva Constitución. Y sea con sistema mixto o AC, la decisión resultante pondrá al país para arriba.

- ¿Le gusta el plebiscito?

- No va a estar descartado, pero depende del Parlamento que llegue. Lo encuentro legítimo también. No es ningún pecado planteárselo a la ciudadanía junto con las demás modalidades.

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