jueves, 10 de marzo de 2016

Un desencantado de Daesh filtra la identidad de 22.000 terroristas de 51 países

Campo de entrenamiento de yihadistas

Expertos en seguridad consideran el material «una mina de oro” para los servicios occidentales

Por LUIS VENTOSO - Corresponsal en Londres


Un militante desencantado de Daesh, que se hace llamar Abu Hamed y era jefe de su policía de seguridad interna, ha filtrado a varios medios y agencias de seguridad la identidad de 22.000 terroristas alistados en Daesh, procedentes de 51 países. Solo el 3% de los combatientes son originarios de Siria e Irak y el país que aporta más combatientes es Arabia Saudí. Entre los europeos, Francia.

Abu Hamed había combatido primero en el Ejército Libre Sirio y luego ingresó en Daesh, donde no le gustó la creciente importancia de los antiguos militares del Baaz, el partido de Sadam Husein, que según su testimonio son quienes dirigen hoy el llamado califato. Ha tenido un encuentro en Turquía con periodistas de la cadena de televisión británica Sky, propiedad de Ruper Murdoch, a los que ha entregado un pen drive con el material, que incluye nombres, direcciones de las familias, formación y habilidades de los combatientes y sus números de teléfono, muchos todavía activos.

Un cuestionario de 23 preguntas


Daesh cuenta con una especie de departamento de recursos humanos, que somete a cada aspirante a un cuestionario de 23 preguntas. Entre otros asuntos, se inquiere por la experiencia previa en combate; el nivel de comprensión de la sharia, la rigorista ley islámica; el grado de estudios y el estado civil. También existe un archivo específico para aquellos que quieren convertirse en terroristas suicidas, que son entrenados a tal efecto.

Lógicamente, desenmascarar a 22.000 militantes de Daesh, muchos de ellos susceptibles de viajar a Occidente para cometer atentados, supone una importante vía de trabajo para los servicios de seguridad occidentales. Richard Barret, exdirector del servicio global antiterrorista del espionaje británico, el MI6, ha declarado a “«Daily Mail» que el material filtrado es «una mina de oro», «el mayor golpe en años a Daesh».

Los archivos muestran el éxito global que ha tenido el califato terrorista a la hora de atraer a jóvenes musulmanes de todo el mundo, dispuestos a cometer los actos de violencia más truculento. Aunque en muchos de los archivos no consta la nacionalidad de origen, basándose en aquellos en los que aparece se ve que el país que más terroristas aporta es Arabia Saudí, con 485; seguido por Túnez (375), Marruecos (140) y Egipto (101). Entre los europeos encabezan la relación los franceses, con 35, y aparecen 16 británicos y cuatro estadounidenses.

Abandonando Raqqa


El arrepentido que ha hecho la filtración ha contado a Sky que el califato está abandonando su capital oficiosa, Raqqa, y replegándose en el desierto sirio e Irak, su territorio de origen. Abu Hamed también sostiene que en la práctica las fuerzas de Al Assad, Daesh y los kurdos colaboran contra la oposición moderada siria.

El material es muy importante para controlar el regreso de combatientes a Europa y prevenir atentados como los de París. El arrepentido también lo ha hecho llegar a servicios de seguridad y al portal sirio de noticias Zaman Al Wasl, que incluso reduce la cifra de combatientes sirios de Daesh a solo un 1,7% y un 1,2% de iraquíes. Según sus datos, el 25% son saudíes.

En la documentación aparecen dos terroristas a los que mataron las fuerzas británicas el año pasado mediante un dron, Junaid Hussain, un hacker informático originario de Birmingham, y el galés Reyaad Khan, que había aparecido alardeando en varios vídeos propagandísticos del autodenominado califato. También está la ficha del rapero londinense Abdel Bary, de 26 años, quien se especuló durante un tiempo que podría estar tras la máscara del verdugo Jihadi John, que finalmente era otro joven londinense, el titulado en informática de origen kuwaití Mohamed Enwazi, abatido también por un dron, en la plaza mayor de Raqqa.

No hay comentarios: