DOMINGO DE RESURRECCIÓN
El Triunfo del Amor Infinito
Saludos a todos,
Escrito por don Juan Carlos, editor senior emérito
La Resurrección es el amanecer radiante que brota del silencio del sepulcro, transformando el dolor más profundo en la alegría más pura. No existe prueba de ternura más sublime que la de nuestro Dios, quien con infinita compasión se hizo pequeño para abrazar nuestras flaquezas y cargar con nuestras sombras. En el madero, su entrega no fue un acto de fuerza, sino una caricia de misericordia; un sacrificio voluntario donde su Sangre Preciosa se convirtió en manantial de vida y su perdón en nuestra mayor esperanza. Es el Amor Oblativo que se da por entero para rescatarnos del abismo.
Luz de la Alianza Eterna
Al tercer día, la luz de la Pascua disipa toda tiniebla, recordándonos que las puertas del Cielo se han abierto para siempre. Es una armonía celestial donde la muerte queda vencida por la dulzura de la Gracia, devolviéndonos con delicadeza la dignidad de hijos y la promesa del Reino Eterno. Ante este misterio de entrega absoluta, el alma se rinde en un suspiro de adoración, reconociendo que solo en Su sacrificio hallamos la verdadera paz.
“Miserere Mei, Deus.”



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