martes, 28 de julio de 2015

Medellín busca a sus desaparecidos

Una víctima con una foto de un desaparecido. / LUIS BENAVIDES (AP)

La escombrera del horror en Medellín

La ciudad que fue una vez el símbolo de la violencia colombiana, busca a sus desaparecidos en el vertedero de la Comuna 13

ELIZABETH REYES L. Bogotá 28 JUL 2015 - 01:49 CEST


La Escombrera. Así llaman al vertedero que se alza en medio de las laderas de la Comuna 13 al oeste de Medellín (Colombia), disputado a sangre y fuego por las guerrillas, los paramilitares y los agentes del Estado. Allí, debajo de toneladas de deshechos se presume que estarían los cuerpos de decenas de desaparecidos, víctimas de la guerra vivida entre 1999 y 2004, cuando milicias urbanas de las FARC y el ELN dominaban el sector y llegaron los paramilitares a disputarles su territorio.

Han tenido que pasar 13 años —y cada uno ha significado una nueva capa con más escombros— para que la lucha de las víctimas por encontrar a sus seres queridos fuera por fin valorada por la Fiscalía y las autoridades locales, que desde ayer empezaron a remover toneladas de desechos de construcción para luego cavar ocho metros más, en lo que se espera sea "una gota de esperanza en un mar de impunidad".

La búsqueda, que se prolongará cinco meses, es considerada la mayor exhumación masiva en una ciudad colombiana. "El inicio de la excavación es un paso histórico hacia la reconciliación. Una deuda histórica con nuestras víctimas", dijo Aníbal Gaviria, alcalde de Medellín.

Muchos de los desaparecidos arrojados a La Escombrera (unos 90, según la autoridades; pero que organizaciones sociales estiman en 300) fueron vistos por última vez tras la Operación Orión, un operativo militar que se realizó en octubre de 2002 para recuperar el control que tenían las guerrillas en la Comuna 13, que agrupa a 19 barrios donde viven unas 135.000 personas, y en la que participaron paramilitares del Bloque Cacique Nutibara, según han contado varios desmovilizados de esa facción.

Oficiales implicados


Diego Fernando Murillo alias Don Berna, exjefe del Cacique Nutibara, uno de los más temidos bloques de autodefensas del país, aseguró ante la justicia que sus hombres apoyaron "la recuperación" de la Comuna 13 y que, a raíz de esa incursión, muchas víctimas fueron arrojadas en La Escombrera, ya para esa época una especie de cementerio clandestino. El paramilitar, extraditado a EE UU en 2008, implicó a generales como Mario Montoya (Ejército) y Leonardo Gallego (Policía). El primero, que llegó a ser comandante, está siendo investigado y el segundo fue destituido.

Las excavaciones en La Escombrera se iniciaron en el sector conocido como La Arenera, donde se tiene previsto remover 24.000 metros cúbicos de desechos. Luego vendrán dos puntos más, también de enormes proporciones, que dificultan las labores de búsqueda. "Es como pasar una montaña de un lugar a otro", explicó a medios locales Jorge Mejía, consejero para la convivencia y la reconciliación de la Alcaldía de Medellín. Primero, removerán los escombros con retroexcavadoras. Después vendrá la búsqueda, manual. En el lugar —donde trabajan antropólogos, ingenieros y obreros— las víctimas, lideradas por el colectivo Mujeres Caminando por la Verdad, tendrán un campamento para supervisar la búsqueda.

La desaparición forzada es quizás uno de los mayores crímenes que han dejado más de cinco décadas de conflicto armado en Colombia. Según el Centro Nacional de Memoria Histórica, una entidad estatal, la Fiscalía tiene en sus registros más de 25.000 casos de desapariciones asociadas al conflicto. En las exhumaciones se han recuperado 5.878 cuerpos.

No hay comentarios: