miércoles, 21 de octubre de 2015

Canadá se retira de la coalición de combate contra el Estado Islámico

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MARC BASSETS / AGENCIAS Montreal 21 OCT 2015 - 14:17 CEST


Tras su victoria arrolladora en las elecciones del lunes, el liberal Justin Trudeau ha comunicado al presidente estadounidense, Barack Obama, que Canadá pondrá fin a su participación en la coalición internacional contra el Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés). El primer ministro electo, que sustituirá en el cargo al conservador Stephen Harper, ha confirmado al mandatario estadounidense que, como había prometido en su programa electoral, retirará los aviones de combate canadienses de la misión de ataque al ISIS en Siria e Irak.

No obstante, el liberal quebequés, que no especificó cuando se produciría la retirada, aseguró que Canadá seguiría participando "de manera responsable" en la lucha contra el yihadismo del ISIS y se ha comprometido a enviar más entrenadores militares para ayudar a las fuerzas de seguridad iraquíes, según destaca el diario The Washington Post.

El cambio que abandera el quebequés Trudeau, hijo del mitificado primer ministro Pierre Elliott Trudeau y que ha puesto fin a una década conservador el el país, propicia un regreso al Canadá de siempre, el del consenso en el interior y el multilateralismo en el exterior. Trudeau quiere restablecer relaciones diplomáticas con Irán e implicarse a fondo en la lucha contra el cambio climático, que Harper veía con escepticismo. Sus asesores hablan de una diplomacia proactiva, sin los acentos neoconservadores de Harper en las intervenciones militares, las relaciones con Rusia e Israel e incluso con EE UU.

La falta de sintonía con el presidente Barack Obama alineaba a Harper con el Partido Republicano. En la derecha estadounidense, exasperada ante la supuesta falta de nervio de Obama, Harper es un ídolo, un líder con la claridad moral que aparentemente le falta a su presidente. Una de las acusaciones lanzadas en Canadá contra Harper fue la de ser demasiado estadounidense: por su arraigo en el Oeste —una región culturalmente más cercana, en algunos aspectos, al Oeste de EE UU que al núcleo histórico de Canadá, en la cuenca del río San Lorenzo— y por su conservadurismo, alejado de la moderación del partido tradicional de la derecha, el Partido Progresista Conservador, cuyo nombre era una declaración de principios.

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