viernes, 12 de agosto de 2016

De rabioso revolucionario a fanático lobista

El libro de Mónica Echeverría, "No me van a callar" (Ceibo), retrata la soledad y desafección que padecen muchos de los niños de la antigua aristocracia chilena, condenados al patio trasero de inmensas casas patriarcales y a la educación de las “mamas” o, en algunos casos, de las institutrices contraídas directamente de Francia o de Inglaterra. Contrariamente a la idea común de nacimiento y crianza en cunas doradas, en muchos casos son relegados a un mundo muy distante de los afectos de sus progenitores.

Por Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)


En esta columna voy a dejar de lado esta parte desgarradora del libro de Mónica para centrarme en el retrato valiente de personajes que han transitado desde revolucionarios – incluso rabiosos en su radicalismo – a adoradores del libre mercado y amasadores de fortuna. Este fenómeno de los “conversos” existe desde que el mundo es mundo y, nada de extraño que algunos prohombres más fanáticos de la revolución devengan en defensores acérrimos defensores de la dictadura del dinero. Uno de los jefes de los rabiosos de la Revolución Francesa, por ejemplo, Jacques René Hebert, era corrupto; lo mismo ocurría con George Danton, que sostenía abiertamente que la revolución abría las puertas al enriquecimiento de estos pequeños burgueses – antes abogados de segunda categoría -. En el reinado de Louis Philippe, el ministro Francois Guizot planteaba el famoso lema “enriqueceos” y muy cínicamente sostenía que “los pobres debían convertirse en ricos para que el sufragio fuera igualitario”.

Los jóvenes fundadores del MAPU, citados en el libro de Mónica Echeverría, una vez abandonado la Democracia Cristiana, en 1969, pasaron prontamente, sin estaciones intermedias, desde el reformismo socialcristiano al radicalismo del Frente de Trabajadores, encargado de criticar a los partidos clásicos de la izquierda chilena – comunistas y socialistas – privilegiando una alianza con el MIR y con sectores más radicales del socialismo – los elenos –, y no es extraño que el MAPU fuera llamado el “casi-MIR”, o bien, un partido marxista para la “gente bien”.

Es innegable, sin embargo, el aporte de los jóvenes fundadores del MAPU en el triunfo de la Unidad Popular y durante el gobierno de Salvador Allende. La trágica y tempranamente muerte del principal líder de ese partido, Rodrigo Ambrosio, dejó al MAPU sin dirección clara, hecho que dio origen a dos fracciones muy distas: una más apegada al Partido Comunista y al ala moderada de la Unidad Popular, el sector de Jaime Gazmuri, y otra más radical y rabiosa, la de óscar Guillermo Garretón – pensemos lo que va de ayer a hoy, de incendiario a representante de los empresarios -. Uno de los episodios, hoy tal vez olvidado, fue la participación del MAPU en la asamblea nacional constituyente, en Concepción, condenada por el gobierno de Allende por su concepción alternativa del poder popular.

Antes de la muerte de Rodrigo Ambrosio la juventud del MAPU había perdido a sus viejos fundadores, entre ellos Rafael Gumucio Vives, Alberto Jerez, Julio Silva Solar y Jacques Chonchol, que pasaron a la Izquierda Cristiana, partido que surgió del quiebre de la Democracia Cristiana, luego de una elección extraordinaria en Valparaíso, donde los freístas acordaron apoyar a un candidato apoyado por la derecha, Óscar Marín, para reemplazar a la diputada Graciela Lacoste.


El quiebre entre viejos fundadores y jóvenes no era un asunto generacional, sino un tema político de fondo, que expresaba el dilema entre un partido de cristianos revolucionarios y un quinto o sexto partido marxista leninista en que no existía mayor diferencia entre el MAPU y el ala guevarista de la Unidad Popular.

A poco andar, el MAPU sufrió su segunda división entre aquellos dirigentes y militantes más apegados al sector moderado de la Unidad Popular – dirigido por el Partido Comunista – y los rabiosos seguidores del gran revolucionario – hoy prominente empresario y patrón de patrones - Óscar Guillermo Garretón.

Legalmente el nombre del MAPU quedó en manos de Garretón, mientras la fracción de Gazmuri se llamó MAPU-Obrero campesino, que en el exilio se declararon, ridículamente, “tercer partido marxista-leninista”, lo cual les permitía gozar de los privilegios de los paraísos de los gobiernos del llamado “socialismo realmente existente”.

La característica principal de los jóvenes fundadores del MAPU ha sido su enorme ambición de poder y, sobre todo, unos egos pantagruélicos que rayan en un narcisismo sin límites: cada uno de estos personajes pretende hacer de su vida una epopeya – antes, grandes ideólogos del marxismo althusseriano, hoy, geniales lobistas, empresarios que se autodenominan “progresistas”, gerentes de bancos y presidentes de clubes deportivos e, incluso, diplomáticos como un Talleyrand Perigord.

No es extraña a la historia esta evolución de los que algunos llaman “conversos” y otros, traidores, pues el paso del ultrismo izquierdista al ultraneoliberalismo es común a través del tiempo: los Correa, los Estévez, Los Garretón, los Flóres, los Marambio, pueden ser tan fanáticos marxistas – leninistas o guevaristas como, posteriormente, seguidores de la escuela austriaca en economía y la democracia al servicio de los bancos. Nada más fácil que pasar de Marat a Guizot.

El valor de Mónica Echeverría nos reconcilia con la vida y con la política, sobre todo en este largo invierno de los ideales y de los horizontes de esperanza.


6 COMENTARIOS

Juan Carlos C.J: Saludos a todos: Quiero hacer una reflexión respecto a este tema, Fernando Flores Labra, fue ministro en la Unidad Popular. ¿Alguien se ha preguntado por qué en la Isla Dawson había más inquietud intelectual que en ningún otro campo de detención? 

A todas luces, Flores, se dio cuenta de que el socialismo es una condición de unos pocos para que sus jerarcas vivan como burgueses y sus simpatizantes pobres y en la miseria tal como pinta el panorama en el Chile de hoy. La tesis de Flores no es otra cosa que la simple codicia mercantil disfrazada de falso espiritualismo por sobre la mentira de la destrucción del alter ego que más bien para dar vida al coaching es al revés, lo reviste de mayor arrogancia. Flores y su gurú no saben que existe un verdadero y otro Yo, un ego espiritual que es de una extrema humildad y sabiduría que encamina al humano al despertar de la consciencia transformándolo en un “Ser Superior” y al encuentro con el Todo y su Divinidad. Este otro y verdadero y sano ego es el que nos distingue como seres de amor, compasión, justo, ecuánime, de una senda de auténtica evolución sin disfraces mercantilistas, ni tampoco intereses personales.

Fernando Flores, es otro de los izquierdistas de la UP que durante el gobierno del compañero presidente Dr. Salvador Allende atacaban a la derecha económica. Ahora, sin embargo, son multimillonarios y defienden con todo el "modelo" que dejo el dictador Augusto Pinochet. Son los mismos como: Garreton, Ominami, Marambio, MEO, etc. Gracias.

H Felipe OrtegaEl tal Flores, junto con el tal Garreton,y otros del Mapu, asumieron altos cargos con la ingenuidad de Allende, en Corfo, y envió una carta a un eminente profesor británico Stafford Beer, quien con su idealismo, convencido de la bondad del proyecto socialista de Allende viajó a Chile, que aprovechó Flores de su cibernética computacional, claro, al llegar a California como víctima, obtuvo mucho apoyo para sus movidas, ese jamás ha tenido un idealismo de carácter socialista, es un neoliberal empedernido, y ha acrecentado su fortuna gracias a los crédulos que buscan enriquecimiento de la noche a la mañana.

Jorge GonzalezFlores nunca se concretó nada en Chile. Todos sus talleres eran lucirse así mismo y denigrar a los participantes. Tal como es su estilo, es un vende humo. Ademas de un neoliberal igual que Lagos. Les gusta mucho la plata igual que a Piñera y otros.

Eduardo RamirezFlores, lagos, el gute, piraña, correa, walker, altamirano, perez yoma, burgos, ravinet, zaldivar.  Pura mierda cameolonica, farsantes congenitos, pudranse escoria, ricachones a costa de las carencias del resto. Pinocho, merino, mendoza, los esperan con un borgoña, AHÍ EN EL HORNO.

Jorge Rojas: Aquí hay medias verdades y grande ocultamientos. De donde "bebió" los fundamentos filosóficos que lo catapultaron al gran negocio de humo que instaló después con su estilo autoritario-facista fue el robo intelectual hecho a un militante marxista del Mapu exiliado en Suecia, que visitó durante años para ser introducido en el mundo de la filosofía, esta persona es Kalki Glauser, muerto de sida en los '80 y al que jamás reconoció, ni siquiera mencionó. Flores es un miserable autoritario, apegado al mundo del dinero y que hizo de su paso por la política un fraude más, terminó en la derecha como correspondía.

Jorge Olavarria MaldonadoUna mierda. compro votos, su sede la llenó con calaminas, palos de 2x2, cholguanes y pizarreños y después que fue elegido. Ta-tan-¡¡¡DESAPARECIÓ¡¡¡. Ya no tubo Sede. Sus reuniones las hacia en el Hotel Terrado, una joya en la Peninsula de Cavancha. ¿Inteligente? Vivaracho como muchos compañeros.

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