viernes, 5 de agosto de 2016

El momento más 'dulce' de Obama

El Presidente Barack Obama en un acto en Washington. YURI GRIPASREUTERS

El presidente, que cumplió ayer 55 años

Por C.M.A. - Nueva York

En la recta final de su mandato, Barack Obama parece volver a encandilar a los estadounidenses. Ya sea porque el 44º presidente de EEUU dejará la Casa Blancaen menos de seis meses o porque su intervención en la Convención Demócrata fue muy aclamada, lo cierto es que las encuestas reflejan que una mayoría de ciudadanos aprueba su gestión como hacía tiempo no sucedía.

Según un sondeo realizado por la cadena CNN hace unos días y publicado hoy, un 54% de los consultados se muestra conforme con la manera en que el presidente está desempeñando su trabajo; cuatro puntos más que antes de que se celebrase la cita demócrata para nombrar candidata a Hillary Clinton. El 45% de los ciudadanos, sin embargo, no aprueba la gestión del presidente. Desde el arranque de su segunda legislatura, en enero de 2013, Obama no había logrado un índice de aprobación tal alto.

Estos porcentajes están lejos de los logrados por Obama cuando se instaló en la Casa Blanca en 2008. En febrero de 2009, apenas un mes después de su ceremonia de investidura, un 76% de los consultados decían aprobar su gestión y un 23% eran contrarios. No obstante, es un hecho relevante. Además el repunte puede tener un efecto rebote en la campaña de Hillary Clinton.

Las últimas apariciones del presidente han estado marcadas por las reacciones a los comentarios del candidato republicano a sucederle en el cargo, Donald Trump. El empresario, según el presidente, no «es apto para el cargo» a tenor de su comportamiento.

El repunte de Obama es notable entre los menores de 45 años, donde el porcentaje ha mejorado nueve puntos entre los dos últimos sondeos. Su popularidad ha decaído, sin embargo, en el grupo de población de mayores de 45 años, independientes y moderados. También, nueve puntos.

El presidente, que cumplió ayer 55 años, ha impulsado controvertidos e históricos pasos en estos últimos cuatro años, como el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba o la firma del acuerdo nuclear con Irán. En casa, Obama ha puesto en marcha iniciativas para lograr un mayor control en la venta y tenencia de armas y aboga por una reforma del sistema de justicia criminal.

El año pasado, el presidente conmemoró la lucha por los derechos civiles en Selma (Alabama), recordando los avances que se habían producido en los últimos 50 años y el trabajo que quedaba por hacer. Sin duda, la tensión racial por la muerte de jóvenes afroamericanos tiroteados por la policía ha marcado la segunda mitad de este mandato.

También la batalla contra el Estado Islámico (IS por sus siglas en inglés) dentro y fuera de EEUU ha sido clave en la legislatura. Obama y el vicepresidente Joe Bidense reunieron este jueves con el Consejo de Seguridad Nacional para revisar la estrategia con el IS. El presidente destacó los progresos realizados contra los extremistas en Irak y Siria. «Ningún líder está seguro» dijo tras repasar los jefes que han caído.

En su última rueda de prensa antes de partir a Martha's Vineyard (Massachusetts)de vacaciones, el presidente subrayó que la campaña militar continuará, pero ésta no basta. «Cómo reaccionamos es tan importante como los esfuerzos que hacemos para destruir a IS y prevenir que las redes penetren», apuntó, recordando que la sociedad no debe sucumbir al miedo o al pánico. «IS no puede derrotar a EEUU o a nuestros socios de la OTAN».

Sin querer dedicarle mucho tiempo a valorar a Donald Trump, el presidente quiso dejar claro que le parece «ridículo» anticipar que las elecciones de noviembre van a estar amañadas como dijo el candidato republicano. Lo primero, dijo, es que intente ganarlas.

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