miércoles, 24 de agosto de 2016

La selva peruana afectada por el petróleo sufre un nuevo derrame

Peces muertos en la comunidad de Cunicnio, en la selva de Perú. MANOLO BERJÓN

Es el sexto accidente del año en el Oleoducto Norperuano, en una zona en la que el agua ya no es apta para consumo ni para pesca

Por JACQUELINE FOWKS - Lima

El sexto derrame de petróleo en el Oleoducto Norperuano durante 2016, en la selva norte de Perú, ha causado la muerte de peces en Cuninico, una comunidad de la región Loreto que quedó devastada en julio de 2014 por la fuga de 2.600 barriles de crudo y donde el agua de los ríos, desde entonces, no es apta para consumo ni para la pesca. El ducto es operado por la estatal PetroPerú, que ha sido multada este año debido a la falta de mantenimiento de la infraestructura.

Aunque la fuga ocurrió a 14 kilómetros de Cuninico, en la comunidad de Nueva Alianza, en el distrito de Urarinas, el petróleo ha perjudicado otra vez a la población que en junio pasado acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a exponer su caso, debido a que solo pueden tener agua segura recogiéndola cuando llueve y no pueden pescar para alimentarse ni vender su pesca en otros pueblos debido al sabor del alimento.

El sacerdote Manuel Berjón comentó el domingo por la noche que en Nueva Alianza el petróleo había afectado unos 300 metros en la boca del río Urituyacu. ”Cuando los pobladores han avisado a PetroPerú se han hecho los sorprendidos”, dijo en Facebook.

La tarde del lunes, mediante un comunicado, PetroPerú reportó que detectó la fuga en el tramo de los kilómetros 54+200 54+500 del Oleoducto Norperuano, en el canal de flotación “una instalación artificial construida para alojar el oleoducto que funciona como una barrera para confinar el crudo en caso de fuga”.

La petrolera aseguró que las operaciones en la infraestructura “están paralizadas desde febrero de este año”, luego de dos derrames consecutivos de enero y febrero, pero precisó que en el interior “se mantienen dos millones de barriles de crudo, que no pueden ser movilizados debido a lo anterior”.

A mediados de febrero, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) multó a PetroPerú con más de 3 millones de dólares por no haber adecuado la infraestructura para mantener la integridad del Oleoducto Norperuano. La decisión se originó en un proceso administrativo debido al derrame de 2014 en Cuninico. La reguladora también ordenó a la estatal que cesara el bombeo de petróleo hasta asegurarse que no había más fallas en el ducto de 40 años de antigüedad, sin embargo, no acató la medida, pues en junio bombeó petróleo y causó el cuarto derrame del año en Barranca, Loreto.

Desde Cuninico, el agente pastoral César Mozombite relató que han encontrado peces muertos en el canal de flotación en el tramo del oleoducto ubicado entre los kilómetros 40 y 43. “Es el pescado llamado shuyo, que es un pescado fuerte y a pesar de eso está muriendo, parece ser el efecto del derrame que está ocurriendo más arriba. Estamos patrullando y encontramos el pescado entre los kilómetros 40 y 43. El petróleo es tóxico y eso es lo que está matando, encontramos cantidad de pescado muerto”, describió.

Tras el derrame del 10 de agosto en la provincia de Nieva, región Amazonas, la nueva ministra de Ambiente, Elsa Galarza, indicó que “los derrames han sido situaciones de daño complicadas. Desde el sector, tenemos al OEFA que ha llegado a la zona y está evaluando los daños. Hemos conversado con el ministro Tamayo (de Energía y Minas) y es un tema que le compete a su sector".

En una entrevista con la agencia Reuters, Gonzalo Tamayo indicó el 11 de agosto que es prioridad de su ministerio reanudar “la operación segura” del oleoducto porque está afectada “la columna vertebral de la economía petrolera de la selva". Las autoridades gubernamentales aún no se han pronunciado sobre este sexto derrame.

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